Vidal Martín (Sociedad para el estudio de los cetáceos): “esta es una zona muy rica en biodiversidad que no podemos poner en peligro con actividades petrolíferas”




El presidente y director científico de la Sociedad para el estudio de los cetáceos en el archipiélago canario (Secac), Vidal Martín, intervino anoche en la mesa redonda organizada por la Reserva de la Biosfera de Fuerteventura y Lanzarote, relacionada con las prospecciones petrolíferas exponiendo los daños que este tipo de trabajos pueden tener sobre el ecosistema marino y muy especialmente sobre las comunidades de cetáceos que conviven en la zona de las prospecciones.



Vidal Martín recordó que los estudios de las poblaciones de cetáceos en estas aguas son relativamente recientes, a raíz del varamiento masivo de cetáceos relacionados con las maniobras navales en aguas cercanas a Fuerteventura (2002), “y desde entonces esta área se ha identificado como una de las más importantes del planeta en cuanto a diversidad de especies de cetáceos. En la zona de las prospecciones conviven hasta 28 especies distintas de cetáceos, esto sólo pasa en 3 o 4 puntos del planeta. Y es un área diferenciada además del resto de Canarias, más rica en nutrientes y por lo tanto más atractiva para los cetáceos que se alimentan de ellos”.



El especialista en cetáceos subrayó que muchas de estas especies son de hábitats muy profundos, por eso el sonido es muy importante para ellos “las actividades petrolíferas generar sonidos de baja frecuencia como los que utilizan los cetáceos y por lo tanto genera contaminación y provoca daños a los cetáceos y que éstos además huyan las zonas en las que hay este tipo de sonidos porque les provocan daños y confusión”.



El representante de la Secac puso el ejemplo de los zifios, una de las variedades de los cetáceos menos conocida, “realizan inmersiones de hasta 3.000 metros de profundidad y con una duración de hasta 120 minutos, por eso su patrón de buceo tiene que ser muy concreto, para evitar los daños generados por lo que podríamos llamar la descomprensión”. Vidal Martín señaló que sonidos de baja frecuencia en el entorno de estos cetáceos alteran sus pautas de comportamiento, provocan distorsiones en el patrón de buceos y las temidas descomprensiones “esto fue probablemente lo que pasó en 2002 con la maniobras navales y lo que podría repetirse ahora”.



Vidal Martín recordó que hay diversas directivas europeas que protegen a especies como los cetáceos y protegen además sus hábitats y sus áreas “es una obligación de cualquier estado proteger estas zonas y no generar actividades peligrosas. Por eso nuestros informes y toda nuestra experiencia está a disposición de cualquier entidad interesada para llevarlos ante la UE y ayudar a paralizar estos proyectos petrolíferos. Esta es una zona con un ecosistema privilegiado que no podemos poner en riesgo con industrias de hidrocarburos”, concluyó.