Una suelta de tortugas multitudinaria en Morro Jable
24 de agosto de 2013 (19:09 h.)
Más de un centenar de
personas asistió a la liberación de tres especimenes de la especie Caretta caretta, dentro de una actividad
abierta a la participación ciudadana organizada por la Consejería de Medio
Ambiente del Cabildo
24 de agosto de 2013
Para dar respuesta a la enorme demanda de
solicitudes particulares recibidas, la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo
organizó esta semana una suelta de tortugas boba (Caretta caretta) abierta al público que contó con la asistencia de más
de un centenar de personas en la Playa de Las Coloradas, en Morro Jable
(Pájara).
La consejera del área en la institución y
presidenta accidental en estos momentos, Natalia Évora, acudió a la cita y
explicó que "la conservación del medio marino y la protección de las
tortugas ha venido despertando cada vez un mayor interés entre la población de
la Isla. Por ello, y atendiendo a todas las solicitudes recibidas, se organizó esta
liberación que sirvió para convocar a todos los interesados y devolver al mar
tres ejemplares de tortugas que, a su vez, habían llegado hasta nosotros
gracias a la implicación de las personas que las localizaron y atendieron en
primer lugar".
Previamente a la suelta de los tres animales,
tuvo lugar una visita a la Guardería de Morro Jable, donde la técnico de
Educación Ambiental del Cabildo, Mónica Barrera, ofreció una charla que abordó temas
como la situación de la flora, la fauna y el medio marino insular, la necesidad
de participar activamente en su conservación, y especialmente la situación de la
especie Caretta caretta, inmersa en
estos momentos en un proyecto de reintroducción en Fuerteventura liderado desde el Cabildo Insular.
"El proyecto de reintroducción de la
tortuga boba en Fuerteventura ha despertado la conciencia de la gente. Gracias
a la participación ciudadana, cada vez son más los especimenes que podemos
atender y recuperar en la Guardería de Tortugas. Desgraciadamente, la
contaminación marina como son de manera especial los plásticos y los restos de artes
de pesca que quedan sueltos en el mar, infringe graves daños a estos animales.
Son muchísimos los ejemplares que nos llegan con aletas necrosadas al quedarse
enredadas, o con graves daños causados por tragarse anzuelos", relata Évora.
"En ocasiones en Fuerteventura, y también
en otras gracias a la intervención del Centro de Recuperación de Fauna Marina
de Taliarte, en Gran Canaria, es posible salvar la vida a los ejemplares
heridos. Pero antes de los cuidados veterinarios, son las personas
particulares, el personal de las empresas de ocio náutico y los pescadores
quienes localizan y dan el aviso cuando aparecen animales heridos.Gracias a
todos ellos este trabajo es posible, y es por eso también que desde el Cabildo
dirigimos nuestra labor de educación ambiental a todos los sectores de la
sociedad. Esta suelta de tortugas es un ejemplo de ello", explicó la
consejera insular de Medio Ambiente.
En el caso de las tortugas liberadas esta semana, se trata de tres
ejemplares jóvenes de la especie Caretta
caretta o tortuga 'boba' que fueron localizados en las últimas semanas
gracias a la colaboración ciudadana y presentando diferentes patologías, como
heridas en las aletas, deshidratación, enmallamiento o desnutrición.
Tras
permanecer en la Guardería de Tortugas bajo cuidados veterinarios y
atendidos por el grupo de voluntarios ambientales de la asociación
Avanfuer que durante los meses de verano colaboran con el proyecto, las
tres tortugas
se fueron recuperando hasta alcanzar un estado de salud óptimo, que les
permitiera desenvolverse con garantías de supervivencia en su medio
natural.
La
Consejería de Medio Ambiente traslada su
reconocimiento y agradecimiento a la entidad afincada en Fuerteventura
ICENAI (Instituto
Canario de Estudios de la Naturaleza y Aplicaciones Industriales) cuyo
compromiso con el medio ambiente le ha llevado a rescatar desde su
embarcación hasta tres tortugas localizadas a lo largo del verano en
aguas de Corralejo.
Recomendaciones en caso de
tortugas accidentadas
De manera general, en caso de avistar una tortuga flotando en el mar se
debe comprobar si está descansando o tiene problemas (lo indican síntomas como
sequedad en su caparazón, algas incrustadas, heridas…).
Llegado el caso de manipular al ejemplar, no se le debe coger por el
caparazón y, para moverlo, hacerlo siempre hacia delante. Hay que tener cuidado
con su pico, uñas y aletas (en caso de mordedura, no tirar hasta que abra la
boca). Una vez atendida, se debe dejar a la tortuga en un lugar fresco y
preferentemente húmedo (con paños o toallas húmedas), y no darle de comer ni de
beber hasta que el personal técnico llegue y recoja al animal. Para su
transporte, se aconseja una caja de plástico acorde al tamaño del animal.
Si la tortuga se encuentre herida y es posible realizar primeros
auxilios, se recomiendan los siguientes modos de actuación dependiendo de la patología
que presente:
1. Petroleada.
Limpiar con un paño humedecido en aceite de cocinar los ojos, la boca y
los orificios nasales, evitando que trague los residuos.
2. Aprisionada en redes o plásticos.
Estos materiales pueden provocar el estrangulamiento del animal o cortar
la circulación de las extremidades originando la muerte de los tejidos. Si
tiene algún miembro estrangulado por cualquier elemento (red, nailon, etc.), no
cortar éste, ya que hace de barrera de patógenos.
3. Anzuelo tragado o nylon.
No liberarla con el anzuelo tragado pues moriría en poco tiempo. No tirar
del anzuelo. Si sobresale el nylon de la boca, no cortar a no ser que esté
enredado en el animal, y en tal caso dejar siempre un margen de longitud para
evitar que se lo trague (20 cm.).
4. Caparazón roto o heridas abiertas.
Heridas producidas por choques con embarcaciones o hélices, aplicar
Betadine en las heridas, cubrirlas con un paño humedecido en agua hasta que el
personal del Cabildo la recoja.
5. En una playa y muerta hace tiempo.
Avisar a los servicios de Medio Ambiente o al 112.
En ningún caso se debe liberar una tortuga hallada hasta que sea
inspeccionada por personal especializado, dado que el animal puede estar débil,
infectado por parásitos, o quedarle restos de plásticos en el estómago.
Actualmente, el Cabildo cuenta con la Guardería de Tortugas, localizada en el
Puerto de Morro Jable, en cuyas instalaciones los especimenes son atendidos de
sus heridas o enfermedades por una veterinaria especializada hasta su total
recuperación.
Otras Medidas preventivas:
Para evitar que la contaminación pueda afectar a las tortugas y otros
animales marinos es muy importante evitar residuos al mar, especialmente redes,
anzuelos y plásticos en el mar, o también tomar medidas como cortar los plásticos
de embalaje de las latas de bebida.
En las aguas de Canarias, recibimos la visita de al menos, cinco especies
de Tortugas Marinas: la tortuga común o boba (Caretta caretta), la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), la tortuga golfita (Lepidochelys kempii) y la tortuga laúd (Dermochelys coriacea).
TORTUGAS MARINAS
En Fuerteventura, constantemente se registran casos de tortugas
accidentadas y que son socorridas por parte del personal de Medio Ambiente del
Cabildo de Fuerteventura. Muchas de ellas necesitan la intervención del
personal del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira, en Gran
Canaria. Las causas más comunes de ingreso son los enmallamientos, ingestión de
anzuelos y plásticos, las manchas de petróleo y las fracturas de caparazón.
La mayoría de las causas por las que se accidentan las tortugas están
relacionadas con el hombre. Debemos ser conscientes y no tirar basuras o
plásticos en las playas, o desde las embarcaciones, no abandonar trozos de
redes en el mar, no comprar souvenirs o artículos fabricados con caparazones o
restos de tortugas, no liberar tortugas que encontremos vivas con anzuelos,
enmalladas o heridas y siempre, NOTIFICAR TODOS LOS VARAMIENTOS.