TUINEJE: EL ALCALDE EN CONTRA DE LA ESCUELA DE MÚSICA.

En Tuineje, a 30 de noviembre de 2011 
"El caballo blanco de Santiago", NO es blanco. Las Escuelas Municipales de Música, NO son competencia municipal. Nuestro Alcalde, Salvador Delgado, tiene serios problemas para comprender lo más obvio, para distinguir lo lógico de lo absurdo, el negro del blanco. 

 
En el último pleno, celebrado el pasado miércoles día 24, al mandatario municipal le "patinan" las neuronas y, capitaneando su equipo de gobierno, votan en contra de la Proposición socialista acerca de la sede de la Escuela Insular de Música en Gran Tarajal. La pretensión socialista de solicitar al Cabildo la transferencia de esta sede al Ayuntamiento y posibilitar así la homologación de sus enseñanzas a las impartidas en los Conservatorios Elementales de Música, mediante decreto del Consejo de Gobierno Canario (como ya se ha hecho en otras Comunidades Autónomas), dejaba a nuestros gobernantes municipales ciegos por la venda de la ignorancia y la incultura.

Esto sólo supondría un esfuerzo de gestión (meras ganas de trabajar, que para eso les pagamos muy bien) y un sencillo ajuste normativo por el Gobierno Autónomo, sin que suponga inversión alguna, porque contamos desde hace años con las infraestructuras y, con los costes del profesorado y material siempre presupuestado por el Cabildo, dentro de la partida destinada a la Escuela Insular de Música. 

En un país como el nuestro, plagado de cientos de Escuelas Municipales de Música y con sólo tres Escuelas Insulares (Fuerteventura, Lanzarote y La Palma), nuestros "incompetentes" ediles defienden que NO son competencia municipal. 

Pero, las consecuencias de tanto proceder irresponsable, es una auténtica "patada" a la escuela Insular de Música de Puerto del Rosario, que al no poderse liberar de TODAS sus sedes, no podrá optar a convertirse en Conservatorio Profesional de Música, por impedimento legal. 

Toda esperanza de realizar en nuestra isla, tanto las enseñanzas elementales como las profesionales de música, cayó en el pozo de los sueños rotos para todos los majoreros aficionados a la música y con aspiraciones profesionales, por capricho de los ediles que gobiernan uno de los municipios más pobres. 

Otra vez más, el mal encauzado orgullo de nuestro Alcalde, que siempre cae en las miserias de la soberbia, despreciando el esfuerzo y el trabajo de tantos alumnos aspirantes a músicos, los condena al alejamiento y al desarraigo, mandándolos "con la música a otra parte".