Son
las 19.00 horas. Comité Ejecutivo Insular. Salón de actos lleno. Caras nuevas,
no tan nuevas. Personas que llevan toda la vida trabajando por el partido.
Invitados.
Todos
son candidatos. Nunca vi el Partido Popular de Fuerteventura así. Trabajando
día a día, en equipo, en todos los municipios, sonrientes, disfrutando.
Cuando
me propuse coger el timón de este barco, lo primero que me pensé es, en formar
un gran equipo, el equipo de hombres y mujeres que luchen todos los días, y no
sólo cuando se acercan las elecciones, por Fuerteventura, por los municipios,
por los pueblos, por los barrios.
Después,
teníamos que soltar lastres. Hoy, muchos de ellos, están en otros partidos.
Finalmente, soltar velas, recorrer caminos, errar el rumbo muchas veces y que
fueran ustedes, nuestros simpatizantes, nuestros amigos, nuestros afiliados
pero también, nuestros críticos, los que empujaran con aire fresco este barco.
Falta mucho por hacer: nos falta asumir errores, construir liderazgos. Nos
falta más calle y menos trabajo de oficina, nos falta trasladar todo ese
trabajo que hacemos a la gente. No es fácil. Nosotros comunicamos como podemos,
en minúscula, sin usura.
Visitamos
los pueblos cuando nos lo permiten nuestras obligaciones, porque quienes se han
subido a este movimiento ciudadano, a este barco lleno de ilusión, no trabaja
de 8.00 a 15.00 horas. No. Son padres y madres, hijos e hijas, que, después de
una jornada laboral dura, aparcando su empresa muchas veces, buscan tiempo para
dedicarle al Partido Popular y eso, ese gesto, esa lucha por Fuerteventura, por
su municipio, no se puede agradecer con un simple gracias. Sólo se puede
agradecer estando a la altura.
Les
decía en el Comité que otros tiempos han pasado, que este es un nuevo proyecto,
sin la vara de antaño, desde los municipios hasta el parlamento, desde abajo
hasta arriba y desde arriba hasta abajo, donde las propuestas de todos, las
constructivas, sí importan.
Un
auténtico movimiento de personas, un movimiento ciudadano (aunque el nombre
esté copado) por y para Fuerteventura. Donde los problemas de Fuerteventura
están primero, donde se escucha, donde se trabaja. Cuando otros hablaban de
futuribles mareas de piche, donde otros buscaban echar culpas fuera, donde
otros se matan en sus sedes para conseguir un sillón, nosotros hablábamos de
Hospital, de carreteras, de las aceras de los vecinos, de las calles, de las
farolas, del estado de los parques, del Plan General, del PIOF, del paro, del
Centro de Salud de Antigua.
Mientras
otros se han dedicado a pagar propaganda y quejarse en los medios, nosotros
hemos ido a arreglar los problemas donde de verdad se arreglan: Playa del
Castillo, Hotel Oliva Beach, ampliación del Muelle de Cruceros, ampliación de
Playa Chica, remodelación y ampliación del Muelle de Lobos, pagar las facturas
de los ayuntamientos a las pequeñas y medianas empresas a través del FLA, cuota
del atún rojo, el pago del POSEI al sector ganadero majorero (estoy segura de
que pagarán todo lo que le adeudan al sector antes de mayo), mociones aceptadas
sobre el arreglo de caminos, aceras, arreglos de parques denunciados en plenos,
sobre la puesta de farolas, corrigiendo situaciones injustas para muchos
vecinos y comerciantes de Puerto del Rosario en el Plan General, certificado
PBIP de Gran Tarajal (decían que mentíamos y miren ahora quién lo defiende).
En definitiva, en sus problemas, en los
problemas de todos.
Por
estos y otros motivos, todos somos candidatos. Nosotros sí hemos trabajado
durante 4 años y no durante los últimos 4 meses. Nosotros nos presentamos con
los deberes hechos y, por ese trabajo que hemos desempeñado en equipo, todos
somos candidatos.
Se
merecen más que un gracias
