Soria, Cañete y Montelongo son traidores a Fuerteventura y a Canarias afirma Blas Acosta (PSOE)
30 de mayo de 2014 (11:49 h.)
· Blas Acosta: "Este PP lleva una gaviota escondida que, como pájaro oportunista que es, esperó a que pasaran las elecciones para robar a los canarios su voto, sus playas y la economía que sustenta los puestos de trabajo"
Puerto
del Rosario, 30 de mayo de 2014
La
historia de la cobardía política tiene un nuevo capítulo en las personas de
tres traidores a Fuerteventura y a Canarias: José Manuel Soria, Miguel Arias
Cañete y Águeda Montelongo.
El
Partido Socialista (PSC-PSOE) de Fuerteventura desprecia el "juego de
zorroclocos" que han usado para sortear la voluntad de los ciudadanos en
las urnas e imponer unas prospecciones petrolíferas, cinco días después, contra
las que está claramente la inmensa mayoría de los habitantes del archipiélago.
"Son traidores a la soberanía del pueblo; son especuladores de la
democracia".
Blas
Acosta, secretario general de los socialistas majoreros, denuncia que
"este PP de Soria, Cañete y Montelongo lleva una gaviota escondida que,
como pájara oportunista que es, esperó a que pasaran las elecciones para robar
a los canarios su voto, sus playas y la economía que sustenta los puestos
de trabajo".
Estos
tres dirigentes del Partido Popular representan hoy lo peor la política:
Soria conspira desde Madrid contra la voluntad de Canarias; Cañete, el ex
ministro de Medio Ambiente y accionista de petroleras, es el cómplice
necesario con piel de cordero; y Montelongo, con sus argumentos prefabricados, repite
eslóganes vacíos, necios y falaces para llevar el debates al absurdo.
Es decir, los tres mienten.
"Sus
intereses son los de Repsol, no los de los canarios. Ni siquiera son los
intereses de los canarios que les votaron".
"Y
qué decir de esos diputados del PP, sin moral y mansos al
dictado petrolero en la sombra, que son capaces de votar 'no al
petróleo' en Baleares y Valencia y seguidamente vender a Canarias con ese mismo
voto. Sin honor no hay conciencia, y a la vista de esta última traición a los ciudadanos
muchos de ellos deben dormir felices pensando en las próximas elecciones. La
mentira todavía les sale muy barata", concluye Blas Acosta.