Rubén Castro vuelve a ser el
jugador a seguir en la Liga Adelante. El delantero canario es el pichichi de la
categoría de plata del fútbol español y la vuelta de Pepe Mel al banquillo del
Betis ha revitalizado su rendimiento y su implicación con el equipo en lo
deportivo.
Y es que ha sido un año
complicado para el delantero verdiblanco. Las ideas del vestuario y la afición
no encajaban demasiado con Julio Velázquez, el entrenador que comenzó el año al
frente de las operaciones del equipo sevillano, y sus problemas extradeportivos
hicieron el resto para generar un clima complicado en la vida del delantero de
Las Palmas de Gran Canaria.
Pues bien, la destitución de
Velázquez, la aparición de nuevos y bonitos retos en lo personal y ahora la
vuelta de Pepe Mel han terminado por dinamitar de nuevo el rendimiento de Rubén
Castro. Suma 16 goles en lo que llevamos de temporada y es la referencia
absoluta del equipo en cuanto al juego se refiere. Nada más aterrizar en
Heliópolis, Pepe Mel, preguntado por el delantero en relación por su fútbol y
los pronósticos que tenía para él, el técnico del Betis contestó que
“conozco muy bien a Rubén. En todos los años que he estado aquí habremos
hablado una o dos veces. No necesitamos más que una mirada para entendernos”.
Y es ahí donde radica el éxito
de este binomio Rubén Castro-Pepe Mel. El técnico madrileño ha sido el que
mayor rendimiento ha sacado del ariete verdiblanco. Cabe recordar que Rubén
Castro llegó al Deportivo de La Coruña y fue de cesión en cesión sin asentarse
en ningún sitio hasta que llegó al Rayo Vallecano de la mano de Pepe Mel, que
al año siguiente decidió ficharle para el Betis.
Ahí acabaron sus viajes de ida
y vuelta y se asentó en un equipo con la estabilidad que ello conlleva. Mel le
dio la manija del equipo y sus cifras muestran el talento que otros no supieron
aprovechar. 27 goles el año del ascenso, 16, 18 y diez en los tres siguientes
años en la Liga BBVA (el último en muchos menos partidos) y 16 de momento en
esta del retorno a la categoría de plata del fútbol español. Cursiosamente, el
año que menos anotó de los últimos fue el que Pepe Mel fue destituido a mitad
de temporada. Las casualidades no existen.
Ahora bien, futbolísticamente, Rubén
Castro es talento puro. Capaz de ir al espacio, de moverse entre líneas con
acierto o de llegar por fuera, tiene unas cualidades técnicas magníficas que le
permiten ser brillante en la asociación y, sobre todo, excelente en el remate.
Su olfato de gol no ofrece duda alguna y es por esto por lo que, a sus 33 años,
con algo menos de velocidad aunque con la experiencia que lo suple, el
delantero canario está viviendo uno de los mejores momentos de su carrera.
En definitiva, aunque no es
natural de Fuerteventura, Rubén Castro sigue llevando muy alto el nombre de las
islas en lo fútbolístico. Esperemos que “el canario del Betis” siga cosechando
éxitos y ayude al equipo a conseguir el ascenso junto a la UD Las Palmas, ambos
peleando por dicho objetivo. El beneficio, fútbol de primera más cerca de lo
habitual.