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Señalan que Repsol “aplica un doble rasero” que
“debe explicar a los canarios” porque no tiene en cuenta aquí las precauciones que
toma en otros países
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Advierte que las previsiones reales de derrame en
Canarias serían 60 veces superiores a lo que señala Repsol en su informe
19 de septiembre de 2013
El Gobierno de España tramita el Estudio de Impacto
Ambiental (EIA) de las autorizaciones a prospecciones petrolíferas en Canarias
incumpliendo decenas de normas internacionales que ya están vigentes y están
avaladas no sólo por países como EEUU y Canadá, sino que son fruto de la
experiencia de derrames tan importantes como el del Golfo de México en 2010.
Rick Steiner, profesor de la Universidad de Alaska
hasta 2010, especialista en conservación marina y asesor de una decena de
países en materia de perforaciones en mar abierto, ha analizado el Estudio de
Impacto Ambiental (EIA) presentado por la multinacional Repsol y tramitado por
el Gobierno de España frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote, gracias
a la colaboración y la iniciativa del colectivo ecologista de Lanzarote ‘El Guincho’ de
Ecologistas en Acción. Sus aportaciones serán incluidas dentro de una veintena
de informes técnicos en las alegaciones que las instituciones canarias y diversos colectivos científicos, ciudadanos
y universitarios están coordinando para presentar la próxima semana al proyecto
de Estudio de Impacto Ambiental.
“El EIA
no reconoce ni recoge las normas de seguridad más estrictas que se impusieron
en Estados Unidos tras la catástrofe de la Deepwater Horizon en 2010”, advierte
el especialista norteamericano.
El pozo 1 propuesto por Repsol tendría una profundidad total de 6.800 m,
esto es, un 20% más que el de Macondo, construido por Deepwater Horizon MODU en
el Golfo de México, en el que se produjo el accidente en 2010. Este último
presentaba una profundidad de 5.596 m y una presión de formación de más de
13.000 psi. La prospección de Repsol 2 tiene una profundidad total de 6.370 m
(20.000 pies). “Por lo tanto, la presión, la temperatura y los riesgos de los
pozos de las Islas Canarias serían comparables, por no decir significativamente
mayores, que los del pozo Macondo, que registró un fallo de consecuencias catastróficas”,
resume Steiner.
En vista de que la profundidad, la presión y la
complejidad operativa que de algunos de los pozos de aguas profundas pueden ser
iguales o mayores que el de Macondo (derrame del Golfo de México, 2010), “un peor
supuesto posible de derrame más verosímil para el proyecto de prospección en
las Islas Canarias sería 30.000 barriles/día durante 60 días, es decir, 1,8
millones de barriles en total. Esta cifra es 60 veces superior al "peor
supuesto" previsto en el EIA” que Repsol y el Ministerio tienen
actualmente en tramitación..
Steiner recuerda en su informe que Repsol es una
multinacional que opera en más de 30 países, incluidos los Estados Unidos, y
por lo tanto conoce perfectamente los requisitos de seguridad y es consciente
de la necesidad de cumplirlos en las perforaciones mar adentro en otros países,
como por ejemplo, la nueva Ley estadounidense de Seguridad en las Perforaciones
Mar Adentro (Drilling Safety Rule, BSEE, 201) aprobada tras la catástrofe de la
Deepwater Horizon en el Golfo de México en 2010.
“Sin embargo, el EIA sobre Canarias no aborda,
reconoce, ni refleja este endurecimiento significativo de las normas relativas
a la seguridad en las perforaciones mar adentro de otros países, como la nueva
regulación estadounidense. Por el contrario, el régimen de seguridad para
prospecciones en aguas profundas previsto en el EIA sobre las Islas Canarias es
menos riguroso que el que la compañía debería cumplir en sus operaciones en
Estados Unidos. La empresa deberá explicar y tratar de justificar este doble
rasero al Gobierno y a los españoles, especialmente a los canarios”, apunta.
En otro apartado del estudio, también detalla que
el EIA de Repsol no
cita, cumple ni supera las normas que establece la nueva Ley estadounidense de
Seguridad en las Perforaciones Mar Adentro (BSEE, 2012). Y que esta omisión “contraviene de forma
directa los requisitos impuestos por el Convenio OSPAR, la Directiva sobre
Prospecciones de la UE de 2013, el Real Decreto Legislativo 1/2008 y la carta
enviada a RIPSA por el Director General de Calidad, Evaluación Ambiental y
Medio Natural (DGCEAMN) el 6 de junio de 2013. En este sentido, la Convención
OSPAR establece que las mejores técnicas disponibles y las mejores prácticas
ambientales en relación con un proceso determinado “evolucionarán con el paso
del tiempo, al paso de los avances tecnológicos, los factores económicos y
sociales y los cambios en el saber y los conocimientos científicos” (Anexo 1.3,
Convenio OSPAR). La nueva ley estadounidense de seguridad en las perforaciones
mar adentro, que nació de una exhaustiva revisión técnica de todas las
cuestiones críticas para la seguridad en las perforaciones mar adentro en aguas
de Estados Unidos tras el desastre del Deepwater Horizon en 2010, es uno de
estos avances en el saber y los conocimientos científicos”,
El EIA de Repsol también subestima los
riesgos y el posible impacto que podría tener el proyecto que propone, y no
tiene en cuenta las muchas formas de las que puede fallar un proyecto tan complejo
como unas prospecciones mar adentro… “Según la concepción de los riesgos de las
perforaciones mar adentro tras el episodio del Deepwater Horizon, esto resulta
inaceptable”, señala Steiner en su estudio.
Rick Steiner cuenta
con una dilatada trayectoria en el campo de la prevención y respuesta de
vertidos de petróleo en medios marinos, evaluación de daños, recuperación y
política a escala internacional, asesorando a gobiernos, a los organismos
sectoriales, a Naciones Unidas y a diversas ONG sobre la problemática de los
vertidos de petróleo mar adentro. Algunas muestras de su trabajo son:
• Alaska – Catedrático y biólogo de
conservación marina en la Universidad de Alaska
entre 1980 y 2010. A
principios de los ochenta dirigió una serie de talleres para las comunidades
árticas sobre los riesgos de las explotaciones petrolíferas mar
adentro; en 1989 participó en el vertido de petróleo del Exxon Valdez, aconsejó
acerca de la respuesta de emergencia, contribuyó a la elaboración de la Ley
de Contaminación del Petróleo de EE.UU. de 1990, cofinanció el centro Prince William Sound Science Center, inició la
constitución de los consejos asesores regionales de ciudadanos y propuso un
acuerdo para la causa judicial entre el gobierno y Exxon; continuó acercando a
la comunidad la problemática ambiental de las explotaciones petrolíferas mar
adentro. Ayudó a encontrar y actuó como coordinador de Shipping Safety Partnership.
• Rusia – Co-investigador principal del
proyecto sobre prevención y respuesta de vertidos de petróleo en la Isla
de Sajalín; participó como experto técnico extranjero en la comisión de
revisión pública para el proyecto Siberia Pacific Pipeline; aconsejó al
gobierno ruso y a la Duma sobre las
regalías y la tributación del petróleo; y trabajó en IUCN/panel de ciencia
independiente de Shell, donde se encargó de la revisión técnica del proyecto
Sajalín II en relación con la ballena gris del Pacífico occidental, que se
encuentra en grave peligro de extinción.
• Kazajistán y
Azerbaiyán – Trabajó con grupos de ciudadanos para aumentar la
transparencia del sector del petróleo y del gobierno.
• África – En Nigeria,
trabajó con el Ministerio de Medioambiente, varias ONG y autoridades estatales
en la valoración de los daños de las explotaciones petrolíferas en el delta del
Níger; y participó como testigo experto en juicios sobre el daño ambiental
derivado de la industria petrolera. En Mauritania, participó en un taller destinado a
aumentar la implicación ciudadana en la supervisión del sector de las
explotaciones petrolíferas mar adentro.
• Pakistán – Desarrolló y trabajó para el
Ministerio de Medioambiente/Agencia de Protección Medioambiental de Pakistán y
el PNUD como asesor técnico en la elaboración de la primera evaluación de daños
integral sufridos por los recursos naturales a consecuencia de los vertidos de
petróleo en una nación en vías de desarrollo en 2003-2004 (vertido de petróleo
de Tasman Spirit en el Mar Arábigo).
• Líbano – Durante la guerra entre
Israel y Hezbolá de 2006, asesoró al gobierno de Líbano sobre los problemas
derivados del vertido de petróleo de Jiyeh causado por los bombardeos
israelíes; informó al gobierno israelí en Tel Aviv sobre el vertido y recomendó
una compensación económica de Israel a Líbano.
• China – Asesoró a las ONG y medios
chinos sobre el vertido de petróleo de Dalian de 2010.
• Golfo de Finlandia – Dirigió una
serie de talleres en 2005 en nombre del Departamento de Estado de EE.UU. sobre
la prevención y respuesta de vertidos de petróleo en Finlandia, Rusia y
Estonia.
• Canadá – Asesoró a las tribus
indígenas de la Columbia Británica sobre los riesgos del transporte de petróleo.
• G.B. – Asesoró al Consejo de las
Islas Shetland sobre el vertido de petróleo de Braer, 1993.
• EE.UU. – Dirigió varios
proyectos en EE.UU. sobre la respuesta y
prevención de los vertidos, incluidos algunos en Hawái; asesoró a los grupos
implicados en el vertido de la Deepwater Horizon de BP acaecido en el Golfo de
México en 2010; ofreció numerosas conferencias sobre los riesgos derivados de la industria del petróleo,
etc.
• Belice – Dirigió la
rápida evaluación de los aspectos ambientales de la explotación petrolífera en
Belice para la coalición ciudadana (2011).
• Otros – Autor de docenas de
publicaciones técnicas y populares sobre los riesgos ambientales del petróleo,
incluido el manual internacional sobre evaluación de daños ambientales y
recuperación después de vertidos de petróleo graves en medios marinos para el
PNUMA y la OMI,
ha comparecido regularmente ante los medios para explicar los riesgos del
petróleo, ha revisado documentos sobre explotaciones petrolíferas mar adentro
para ONG en Nueva Zelanda y Groenlandia, etc.
El autor del informe, en prensa: http://www.huffingtonpost.com/ richard-steiner/