Repsol presenta el estudio ambiental de los sondeos exploratorios en Canarias
31 de julio de 2013 (14:31 h.)
Repsol ha presentado el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) de los sondeos exploratorios en Canarias, un documento en el que han participado en los últimos 11 meses más de 100 expertos de la compañía, de consultoras especializadas e instituciones, entre ellas la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
El documento, que consta de más de 1.000 páginas, se somete a partir de ahora a información
pública durante 45 días hábiles, hasta el 25 de septiembre. Repsol
ha invertido cerca de 4 millones de euros en el EsIA y en los trabajos
complementarios necesarios para conocer en detalle el entorno en el
que se llevarán a cabo los sondeos exploratorios, como la toma de muestras
de agua y sedimentos, su posterior análisis, la captación de imágenes
y la obtención de datos de corrientes marinas.
Sólo en la campaña ambiental, que se integra en el EsIA, se han
invertido 2,2 millones de euros. En estos trabajos se ha contado con
los medios científicos y técnicos más avanzados, entre otros, dos
barcos –uno de ellos oceanográfico–, un laboratorio y una
cámara subacuática que ha registrado imágenes a un máximo de 1.600
metros de profundidad, en una zona apenas explorada desde un punto de
vista oceanográfico.
Tras su información pública, el EsIA se completará con
las alegaciones presentadas y se elevará al Ministerio de Agricultura,
Alimentación y Medio Ambiente, encargado de formular la Declaración
de Impacto Ambiental. Este es un requisito indispensable para poder
llevar a cabo las prospecciones, previstas para el segundo semestre
de 2014 y el primer semestre de 2015 a una distancia mínima de 50 kilómetros
de las costas de Lanzarote y Fuerteventura.
Los expertos participantes en el EsIA son, en su mayoría, doctores o licenciados
en Biología, Ciencias del Mar, Ingeniería Oceanográfica y Geografía.
El EsIA analiza el entorno ambiental y socioeconómico de las Islas
Canarias, y describe todos los impactos potenciales del proyecto sobre
el medio, para lo que ha sido necesario, en algunos casos, apoyarse
en diferentes modelizaciones.
El informe
de resultados de la campaña ambiental del estudio de fondo marino,
que se incorpora al EsIA como anexo, concluye que el fondo marino en
la zona de los sondeos es de una gran homogeneidad y consiste en un
lecho de fangos batiales, sin grandes desniveles y ausencia de rocas.
Del total de especies en el medio marino de las Islas Canarias, el EIA
concluye que el 70-80% se encuentran en el litoral, a profundidades
de hasta 50 metros, y por tanto, lejos de las ubicaciones de las prospecciones.
Por lo
que se refiere a la fauna del fondo marino, la diversidad específica
presenta valores medio-bajos y bajos en todos los puntos del muestreo,
es decir, es muy escasa. No se han visualizado arrecifes ni indicios
de patrimonio arqueológico subacuático en las zonas analizadas. El
área de estudio no se encuentra dentro de ningún espacio protegido
y en el entorno inmediato de los sondeos exploratorios no hay hábitats
prioritarios. Los lugares de la Red Natura 2000 más cercanos a los
sondeos se encuentran a una distancia de 50 kilómetros.
La evaluación ambiental también demuestra que la sismicidad es poco
significativa: de acuerdo con el mapa de peligrosidad sísmica de España,
Canarias se encuentra en la zona de peligrosidad baja. La catalogación
de este riesgo para el Archipiélago se sitúa en un rango similar o
inferior al que tienen otras zonas petroleras, como Noruega.
Incluso en el peor de los escenarios
analizados, la probabilidad de que se produzca un derrame accidental
de hidrocarburos que alcance la costa se considera entre “absolutamente
remota” y “prácticamente imposible”.
Para evitar este tipo de eventos, Repsol estará alineada con las
obligaciones que establece la nueva directiva europea sobre seguridad
en las actividades de exploración y producción de hidrocarburos en
el mar, a pesar de que todavía no es de obligado cumplimiento porque
no ha entrado en vigor.
El EsIA demuestra que el proyecto no generará ningún efecto visual y
que los impactos asociados a las actividades rutinarias de las prospecciones
son compatibles con el turismo, la pesca y el tráfico marítimo de
la zona, entre otros aspectos.