Los portavoces de la
multinacional petrolera Repsol confirmaron ayer tarde, a través de un comunicado
de prensa, que trabajaban desde el año pasado para atender a los requisitos que
le haría el Ministerio en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de las
prospecciones petrolíferas frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote y
que tenían un equipo técnico muy amplio durante 11 meses a su
servicio para cumplir con ello.
“La petrolera ha venido a
confirmar de esta manera la existencia de los <<vasos
comunicantes>> con el Ministerio, algo que me parece muy grave y sobre lo
que creo que es necesario que se pronuncien los tribunales”, adelantó el
presidente del Cabildo de Fuerteventura, Mario Cabrera.
En el propio expediente
del Estudio de Impacto Ambiental se puede ver cómo el Ministerio trasladó
oficialmente a la petrolera el pasado 6 de junio de 2013, el documento oficial
con el alcance y los contenidos necesarios a incluir en el EIA para que ésta lo
redactara. Sin embargo, la multinacional petrolera vino a reconocer ayer que
desde al menos 11 meses antes estaba trabajando ya con un amplio equipo en sus
contenidos.
“No son formas demasiado
democráticas éstas de que una empresa sepa desde un año antes lo que le va a
pedir el Ministerio. Puede llevar a la confusión sobre qué es una cosa y qué es
otra, y cuáles son los intereses de uno y cuáles lo de otra. Quién trabaja para
uno y quién para otra... O para ambos…”, consideró el presidente del Cabildo.
La lectura de los miles de folios del EIA que las petroleras y el
Ministerio someten a información pública en 3 oficinas de Canarias durante
agosto desprende datos muy relevantes. Entre ellos, que fue el 6 de junio de
2013 cuando la Dirección General de Calidad Ambiental y Medio Natural remitió a
la petrolera el documento oficial con el alcance y los contenidos necesarios a
incluir en el EIA para que ésta comenzara a redactarlo.
La propia petrolera reconoce por escrito en el EIA que la comunicación
oficial le llegó el 10 de junio de 2013, y a partir de entonces comenzó a
trabajar en una serie de informes que no fueron acabados y presentados en el
Ministerio hasta el 25 de julio de 2013. A partir de entonces, el 1 de agosto
ya se sometió a información pública con su publicación en el BOE.
Anuncio en
un acto del PP
El Cabildo de Fuerteventura ya había advertido en agosto de que algo
tenía que saber la petrolera desde antes del 6 de junio (la fecha en que salió
la comunicación oficial del Ministerio) para poder acometer en este plazo teórico
de seis semanas los trabajos de un Estudio de Impacto Ambiental de varios miles
folios.
“Pero es que hay que recordar que en un acto del PP celebrado en
Fuerteventura la tarde del 16 de junio, es decir una semana después de
comunicar oficialmente a la petrolera el contenido del EIA, un alto cargo del
PP y del Ministerio de Industria ya adelantaba que todo el estudio que en ese
momento comenzaba a redactar la petrolera estaría acabado a comienzos de agosto
para someterlo a información pública", recordó el presidente del Cabildo
de Fuerteventura.
El Cabildo de Fuerteventura ya denunció públicamente desde el pasado 17
de junio esta forma de proceder en la que se confunde la portavocía del PP, con
la de las petroleras y con la del Gobierno de España, "y eso es algo muy
grave, por no decir antidemocrático, porque vulnera el procedimiento
administrativo y convierte al actual proceso de exposición pública del EIA en
una auténtica tomadura de pelo", advirtió entonces Mario Cabrera.