‘Paquitina’, chispa de fiestas 2011 en Antigua
01 de septiembre de 2011 (17:17 h.)
La pregonera de las fiestas de Antigua 2011, Francisca del Rosario Velázquez Jordán, rememoró anoche sus vivencias, anécdotas, juegos y bailes de antaño con vecinos, amigos y familiares, que se reunieron masivamente en la plaza del pueblo para disfrutar de su entrañable relato y compartir con ella los recuerdos de juventud. Siempre con el espíritu, la chispa festiva que la caracteriza para fomentar la diversión.
‘Paquitina’ se refirió en su pregón a la implicación, el ingenio y solidaridad de los vecinos del pueblo para fomentar las fiestas en tiempos difíciles, donde no se contaba con los medios materiales de hoy día, pero sí se utilizaba el ingenio, la habilidad o el talento para resolver los problemas. “Se organizaban competiciones de lucha canaria, gincanas de coches y bicicletas, carreras de burro y de saco, y tómbolas populares en las que todo el pueblo participaba aportando cosas de forma desinteresada. Nosotras nos encargábamos de recolectarlas para luego vender los números para el sorteo, y con el dinero recaudado ayudábamos a personas más necesitadas”, dijo.
También insistió en que Antigua era y sigue siendo un punto de encuentro y un ejemplo de hospitalidad. “Venía gente de todos los pueblos, la mayoría de ellos eran amigos y conocidos que no había visto durante todo el año. Todos eran bien recibidos e invitados a comer y beber. Hacíamos reuniones y no parábamos de hablar hasta largas horas de la noche”, señaló. Y en estos encuentros no faltaba el puchero, la carne de cabra, y el recuerdo de cómo su padre “iba en busca de un macho para las fiestas y cómo se preparaba”.
La pregonera recuerda también la sencillez de los vecinos para engalanar la plaza, utilizando “banderas de papel de colores hechas por nosotros”, y rememora la costumbre de las familias de pintar las casas y de realizar los preparativos oportunos para recibir a los invitados. Todo ello sin dejar de lado la coquetería de ir con un buen vestido, cosido y adornado. “Un par de meses antes tenías que ponerte en marcha preparando todo, especialmente los trajes y ropa que te ibas a poner durante la fiesta”, precisó.
El Casino de Antigua era una referencia en la isla desde hace décadas, pues majoreros de todos los pueblos acudían a los bailes que se celebraban en sus grandes salones. Y en ellos se guardan innumerables anécdotas, imborrables con el paso del tiempo. ‘Paquitina’ recuerda con las “peloteras” que se producían en la entidad social entre vecinos de Antigua y de otros pueblos, sin que ello impidiera la continuidad del festejo.
“Nosotras nos escondíamos en el gallinero, y allí estábamos observando y animando a los nuestros que estaban metidos en el pleito. En estos momentos de tensión, se paraba la música hasta que la cosa se calmara gracias a la intervención del guardia Torres. Transcurrido el tiempo volvía la normalidad, se iniciaba poco a poco la música y a bailar como si nada hubiera pasado”, añadió.
Otros recuerdos guardan relación con la creación en el pueblo del teleclub, “donde organizábamos bailes con música de picar, sólo para la gente joven de entonces”. Incluso con el Molino de Antigua, donde se reunían para charlar y contar anécdotas y “empezaban los primeros ligues”.