Las informaciones
difundidas por el Instituto Geográfico Nacional sobre movimientos símicos de
hasta 3’7 puntos de magnitud durante esta pasada noche en el área de las
prospecciones petrolíferas frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote,
“vuelven a poner de relieve que este proyecto es una locura. Un terremoto de
estas dimensiones, que fue sentido hasta en zonas de la costa de Lanzarote,
tendría consecuencias desastrosas sobre cualquier perforación petrolífera en el
área.
Y los proyectos y documentos ambientales que ha aprobado el Gobierno de
Madrid y promovido Repsol y sus socios multinacionales no prevén en ningún caso
medidas ante terremotos. Si la perforación llega a estar en marcha, ya estaríamos
recogiendo piche en la costa”, recordó Mario Cabrera.
El presidente del Cabildo
de Fuerteventura señaló que “hablaron los especialistas en cetáceos, también
los de biodiversidad marina, los agentes de internacionales de turismo, los
científicos especialistas en aves, en corrientes marinas, los pescadores, las
instituciones y miles de ciudadanos. Pero anoche quien habló fue el fondo
marino: es una zona inestable, es un proyecto irracional, no se debe seguir
adelante”.
Según el Instituto
Geográfico Nacional a las 12.36 horas de anoche se registró un primer movimiento
sísmico marino frente a la costa de Puerto del Rosario, en la zona de Sotavento
de Fuerteventura, que alcanzó una magnitud de 3’7 grados y fue percibido en la
costa de Lanzarote.
A las 5.41 horas un
segundo movimiento sísmico se registró en la costa de Barlovento de Lanzarote,
con una magnitud de 2.0. Mientras que a las 5.43 horas el tercer movimiento
sísmico volvió a ser frente a la costa de Sotavento de Fuerteventura, con una magnitud
de 2’4. El área de los dos movimientos símicos de Sotavento coincide con la
zona donde se han autorizado las
prospecciones petrolíferas.
Mario Cabrera señaló que
en la documentación facilitada por las multinacionales petroleras y por el
propio Gobierno de España no se contempla ningún tipo de medida ni estudio
sobre cómo reaccionar en caso de que los movimientos sísmicos coincidan con las
perforaciones y provoquen derrames, “sencillamente, porque no hay reacción
posible. Una perforación a más de 2.500 metros de profundidad como las que se
prevén aquí, con la presión que existe a esas profundidades y con las
complicaciones que hay para trabajar, genera una cantidad de riesgos que no es
razonable asumir. Ni con terremotos, ni sin terremotos”.
El presidente del Cabildo
de Fuerteventura consideró que “es el momento de reconocer el error. Señor
Soria, señor Mariano, no pasa nada. Reconocen que metieron la pata con este
proyecto, dan marcha atrás y nos ponemos a hablar de proyectos alternativos
basados en energías limpias. No sigan adelante, que hasta el fondo del mar está
revuelto con sus proyectos”.