La Casa Museo Unamuno en Fuerteventura recibe la visita de un nieto del insigne escritor y pensador vasco

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La Casa-Museo Unamuno, centro integrado en la Red Insular de Museos que gestiona el Cabildo de Fuerteventura, recibió esta mañana la visita de Pablo de Unamuno Pérez, uno de los trece nietos del ilustre, escritor, poeta y filósofo (Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936).


El consejero de Cultura, Juan Jiménez, y la consejera de la Red de Museos, Candelaria Umpiérrez, recibieron y acompañaron a Unamuno Pérez, su esposa y dos amigos en una visita en la que pudieron conocer este inmueble del siglo XIX, que en otros tiempos sirvió de pensión bajo el nombre de Hotel Fuerteventura y que acoge en su interior objetos como la mesa de trabajo que le cedió a Miguel de Unamuno su amigo majorero Ramón Castañeyra Schamann -en la que pudo escribir algunos sonetos de su diario del destierro De Fuerteventura a París- o una mecedora en la que se sentaba para leer la prensa que llegaba a la Isla con días de retraso.

Pablo de Unamuno agradeció el recibimiento y declaró que siempre había tenido pendiente conocer de cerca una etapa "muy importante de la vida de mi abuelo, pues sólo cuatro meses fueron suficientes para dejar marca en su pensamiento y en su obra", dijo en referencia al destierro decretado por el gobierno español durante la dictadura de Primo de Rivera, que provocó su estancia en la Isla en el año 1924.

"El decía que Fuerteventura era una isla pobre, pero rica en la nobleza de sus gentes", y que "sería rica de verdad cuando fuera capaz de tener agua", añadió este médico dermatólogo y catedrático actualmente jubilado. Pablo de Unamuno es uno de los trece nietos que tuvo el legendario escritor, de los que once aún permanecen vivos.