Ante las noticias que se han venido publicando en diferentes medios de comunicación referente a la difícil situación económica y laboral del Ayuntamiento de La Oliva, Intersindical Canaria quiere manifestar lo siguiente:
- Entendemos que los verdaderos culpables de la nefasta situación actual del Ayto. de La Oliva, son las distintas corporaciones que han venido rigiendo los destinos de esta administración, responsabilizando únicamente a la clase política, a la cual habría que pedirles explicaciones tanto a unos como a otros, por haber sobrepasado el límite de endeudamiento permitido a las administraciones locales. ¿Dónde han estado los Interventores o Secretarios Públicos? ¿Dónde han estado los distintos grupos de oposición que no ha fiscalizado adecuadamente?
- Por otro lado, no entendemos como se pretende aprobar unos presupuestos en el próximo mes de marzo, sin que haya habido una negociación con los sindicatos con representación del personal laboral y funcionarial en cuanto al capítulo 1 se refiere, donde se sepa con certeza qué va a pasar con el personal, ya que de la declaraciones vertidas se entiende una reducción del mismo.
¿ A caso se han roto las negociaciones con los sindicatos, o ya se da por hecho que la administración tiene claro las medidas a adoptar (externalizaciones, despidos, ERE temporal…)?
- Los trabajadores laborales de esta institución, ya han hecho un esfuerzo durante los dos últimos años, aceptando una reducción de su salario, y hasta la fecha solo hemos visto buenas intenciones, pero echamos de menos gestos por parte de la Administración, como podrían ser: suprimir contratos eventuales, personal de confianza o número de concejales liberados con cargo al ayto.
- En cualquier caso, Intersindical Canaria muestra su total rechazo a cualquier medida que no sea debidamente concensuada con todas las partes, buscando siempre las alternativas posibles en las que todo el colectivo salga beneficiado, o lo mas minimamente dañado.
Llegado el caso, nos veríamos en la ineludible obligación de judicializar y/o movilizar los recursos necesarios en aras de intentar resolver tan traumática situación.