Iñaki Lavandera ( PSOE ) afirma que “Aceptar sin más las tesis de la industria petrolera es aceptar el totalitarismo económico por encima de las personas”




Canarias, 27 de noviembre de 2013.- El diputado socialista José Ignacio Álvaro Lavandera afirmó este miércoles que “aceptar sin más las tesis de la industria petrolera es aceptar el totalitarismo económico por encima de las personas”. En el marco de un nuevo debate parlamentario sobre la situación en que se encuentra el intento de prospecciones de Repsol en aguas cercanas a Canarias, sostuvo que se quiere “hurtar la legítima representación de la voluntad de los canarios a decir no al petróleo”.


Como recordó, la mayoría que conforma el Parlamento canario ha expresado firmemente su rechazo a las prospecciones petrolíferas. “No aceptar que sólo a través de la representación de la mayor parte de la población y no de unos pequeños grupos privilegiados se puede alcanzar el bien común es no aceptar el sistema democrático”, subrayó, y añadió que no aceptar que el poder político debe ser independiente del económico “también es no aceptar el sistema democrático”.

Álvaro Lavandera indicó que el modelo de desarrollo por el que apuesta Canarias “quiere primar la diversificación económica, la industria turística, el comercio, el respeto por el medio ambiente y toda una serie de valores basados en el consenso político y social”. En este punto, advirtió de los “numerosos problemas sociales y ambientales” de la iniciativa privada de la compañía Repsol para Canarias, “respaldada sin fisuras desde el Partido Popular, negándose con ello al progreso, al futuro, a la herencia que pretendemos ofrecer a las generaciones venideras”.

El parlamentario majorero lamentó la “negación” del PP al hecho de que el futuro de nuestra independencia energética pasa por destinar recursos a la investigación en eficiencia energética, energías renovables y combustibles alternativos. Para concluir, expresó que “si soñar con un mundo mejor, más limpio y más justo es de irresponsables”, el PSOE está “orgulloso de serlo, pero nunca será cómplice de corromper la democracia”.