El ácido desoxirribonucleico, abreviado como ADN, es un ácido nucleico que contiene instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos conocidos y algunos virus, y es responsable de su transmisión hereditaria. El papel principal de la molécula de ADN es el almacenamiento a largo plazo de información.



 Muchas veces, el ADN es comparado con un plano o una receta, o un código, ya que contiene las instrucciones necesarias para construir otros componentes de las células, como las proteínas y las moléculas de ARN. Los segmentos de ADN que llevan esta información genética son llamados genes, pero las otras secuencias de ADN tienen propósitos estructurales o toman parte en la regulación del uso de esta información genética.

 Desde el punto de vista químico, el ADN es un polímero de nucleótidos, es decir, un polinucleótido. Un polímero es un compuesto formado por muchas unidades simples conectadas entre sí, como si fuera un largo tren formado por vagones. En el ADN, cada vagón es un nucleótido, y cada nucleótido, a su vez, está formado por un azúcar (la desoxirribosa), una base nitrogenada (que puede ser adenina→A, timina→T, citosina→C o guanina→G) y un grupo fosfato que actúa como enganche de cada vagón con el siguiente.

Lo que distingue a un vagón (nucleótido) de otro es, entonces, la base nitrogenada, y por ello la secuencia del ADN se especifica nombrando sólo la secuencia de sus bases. La disposición secuencial de estas cuatro bases a lo largo de la cadena (el ordenamiento de los cuatro tipos de vagones a lo largo de todo el tren) es la que codifica la información genética: por ejemplo, una secuencia de ADN puede ser ATGCTAGATCGC…

En los organismos vivos, el ADN se presenta como una doble cadena de nucleótidos, en la que las dos hebras están unidas entre sí por unas conexiones denominadas puentes de hidrógeno.

Ahora, mediante nuevas técnicas para extraer y estudiar ADN antiguo, investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) han determinado una secuencia casi completa del genoma mitocondrial de un representante del género ‘Homo’ de hace 400.000 años hallado en el yacimiento de la Sima de los Huesos, en Atapuerca. Han descubierto que está relacionado con el genoma mitocondrial de los homínidos de Denisova, parientes extintos de los neandertales en Asia.

Hasta ahora, sólo se había recuperado ADN tan antiguo de permafrost. Sima de los Huesos (SH), llamado también “pozo de hueso”, es un sitio de la cueva que ha dado lugar al mayor número del mundo de fósiles de homínidos del Pleistoceno medio, unos 28 esqueletos, que se han excavado y reconstruido durante el transcurso de más de dos décadas por un equipo español de paleontólogos dirigidos por Juan Luis Arsuaga.

 Los fósiles se han clasificado como ‘Homo heidelbergensis’, pero también llevan rasgos típicos de los neandertales, y hasta ahora no había sido posible estudiar el ADN de estos homínidos únicos. Matthias Meyer y su equipo del Instituto Max Planck desarrollaron nuevas técnicas para recuperar y secuenciar ADN antiguo muy degradado y luego se unieron a Juan Luis Arsuaga para aplicarlas a un oso de las cavernas de la Sima de los Huesos.

Tras su éxito, los científicos tomaron muestras de dos gramos de polvo de un hueso del muslo de homínidos de la cueva, extrajeron su ADN y secuenciaron el genoma de las mitocondrias o ADNmt, una pequeña parte del genoma que se pasa a la descendencia a lo largo de la línea materna y se produce en muchas copias por célula. Posteriormente, los investigadores compararon este antiguo ADN mitocondrial con los neandertales, homínidos de Denisova, los humanos de hoy en día y los simios.

 A partir de las mutaciones perdidas en las secuencias de ADN antiguo, los científicos calcularon que el homínido de Sima de los Huesos vivió hace unos 400.000 años y hallaron que compartía un ancestro común con los homínidos de Denisova, un grupo arcaico extinto de Asia relacionado con los neandertales, hace unos 700.000 años. “El hecho de que el ADN mitocondrial del homínido de Sima de los Huesos comparte un ancestro común con el de Denisova más que con el ADNmt de Neandertal fue inesperado, ya que sus restos óseos llevan rasgos derivados de Neandertal”, dice Matthias Meyer.

Teniendo en cuenta su edad y características similares al Neandertal, los homínidos de Sima de los Huesos estuvieron probablemente relacionados tanto con los neandertales como los homínidos de Denisova. Otra posibilidad es que ese gen proviniera de otro grupo de homínidos que llevó ADNmt como el de Denisova a los homínidos Sima o sus antepasados.

 “Nuestros resultados muestran que ahora podemos analizar el ADN de ancestros humanos que tienen cientos de miles de años de antigüedad. Esto abre perspectivas para el estudio de los genes de los antepasados de los neandertales y los homínidos de Denisova.

Es muy emocionante”, afirma el director del Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva, Svante Pääbo. “Este inesperado resultado apunta a un patrón complejo de la evolución en el origen de los neandertales y los humanos modernos.

Espero que la investigación adicional ayude a clarificar las relaciones genéticas de los homínidos de la Sima de los Huesos de los neandertales y los homínidos de Denisova”, señala Juan Luis Arsuaga, director del Centro de Investigación sobre Evolución y Comportamiento Humanos, surgido de un convenio entre la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Salud Carlos III.

Aurea Gutierrez
Divulgadora Científica – Crónicas Aureas
Fuentes para compilación de este artículo: ep, tw, wikipedia
Blog: http://cienciacronica.wordpress.com