Fuerteventura.- Patrimonio Histórico informa favorablemente sobre las restauraciones de Tuineje y Valle de Santa Inés

La Comisión Insular de Patrimonio Histórico, que el pasado martes 3 de febrero se reunió bajo la presidencia de Juan Jiménez, acordó informar favorablemente una serie de proyectos de restauración de patrimonio religioso y artístico promovidos por la Iglesia, los vecinos y las respectivas parroquias en Tuineje y Valle de Santa Inés.


En concreto, en la Iglesia de San Miguel de Tuineje, y por iniciativa de la propia parroquia,  se informó favorablemente la restauración de la imagen de 'San Juan Bautista niño'.

La figura de San Juan Bautista niño es relativamente frecuente. Suelen destacar por la ingenuidad con que han sido talladas, siendo varias las que se localizan en la isla de Fuerteventura, aunque tal vez las más ilustrativas sean las de los templos de Tuineje, Agua de Bueyes y Valle de Santa Inés.

Todas presentan pequeño tamaño, sobre sencilla basa, policromía estridente y formas anatómicas un tanto imperfectas, sufriendo además los ya clásicos «repintes» que han alterado la policromía original. Lo anteriormente mencionado no es óbice para que no hayan perdido el encanto especial que posee nuestra escultura popular. En cuanto a la manera de representarlos, es siempre la misma, salvo ligeras variantes. Se viste con la típica túnica llevando una fina cruz en la mano y un cordero, todo ello preconizando una vida de penitencia y ascetismo. A pesar de ello, suelen existir dos tipos; y así los de la Matilla y Valle de Santa Inés, llevan el cordero en su regazo, mientras que los de Tuineje y Agua de Bueyes, lo colocan a sus pies.

También en Tuineje se informó favorablemente la restauración de la talla de San Pedro y la de la Inmaculada Concepción.

Valle de Santa Inés

Con respecto a la ermita del valle de Santa Inés, también se informó favorablemente el proyecto de restauración de las andas, presentado por la parroquia y los vecinos.  
Las andas de Santa Inés fueron elaboradas a finales del siglo XVIII o principios del XIX y han sido valoradas por su belleza y ornamentación, lo que probablemente sirvió en su momento de inspiración a otros muebles posteriores de similar tipología como las andas de San Pedro de Alcántara de Ampuyenta y San Agustín de Tefía.

Las andas de Santa Inés tienen características neoclásicas y populares, siendo su descripción un mueble de madera policromada y dorada, y su estructura la de un templete con cuatro columnas, una cúpula rematada por una linterna, y esquinas rematadas por pináculos.