Fuerteventura.- Los concejales socialistas de Puerto del Rosario solicitan al Ayuntamiento la sustitución del uso de herbicidas tóxicos en espacios públicos por medios más ecológicos
25 de noviembre de 2013 (10:18 h.)
· Los socialistas presentaron una moción para reducir el uso de herbicidas
como el Glisofato y similares, como sistema de control de hierbas
En Puerto del Rosario, a 24 de noviembre de 2013
El
Ayuntamiento de Puerto del Rosario debatirá en el próximo Pleno municipal, la
moción presentada por los concejales socialistas portuenses para que la empresa
adjudicataria del servicio municipal de Parques y Jardines, sustituya de manera
progresiva y controlada el uso de herbicidas tóxicos como el Glisofato y similares,
en espacios públicos como parques, jardines y centros educativos, por métodos
no contaminantes para la salud y el medio ambiente.
Los
herbicidas son sustancias tremendamente tóxicas que se utilizan para controlar
o reducir las malas hierbas. Estos, tienen una efectividad a muy corto plazo,
ya que las malas hierbas combatidas vuelven a brotar con rapidez, dejando sin
embargo tras de sí, restos seriamente contaminantes para los seres vivos.
Dentro del grupo de herbicidas tóxicos, el Glifosato es uno de los más dañinos,
constituyendo un serio peligro para la salud, por ello, el PSOE de Puerto del
Rosario solicita su sustitución inmediata por medios más ecológicos, como los
métodos mecánicos y térmicos que se aplican en la mayoría de países de la Unión
Europea.
Cabe
destacar el uso del Glifosato, principio activo de Roundrup y otras marcas
comerciales. El uso de este producto derivado del petróleo, interfiere en el
funcionamiento hormonal de células humanas, afecta a las células de la placenta
y a las embrionarias. El Glifosato provoca a su vez, nacimientos prematuros y
abortos, mieloma múltiple y linfoma non-Hodgkin dañando el ADN.
En ese
sentido, el PSOE de Puerto del Rosario quiere recordar a Marcial Morales y su
equipo de Gobierno que la Directiva Marco para un Uso Responsable de
Plaguicidas, aprobado por el Parlamento Europeo en 2009, obliga a los estados
miembros a la reducción del uso de
plaguicidas químicos así como a su eliminación total en espacios públicos como
parques y jardines, recintos escolares, áreas de recreo ó espacios cercanos a
los centros de asistencia sanitaria entre otros.