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El autor, Lixber Reguera, propone una obra interactiva
y de gran tamaño, que representa a la madre Tierra
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El proyecto,
con vocación internacional, prevé ser un referente para otros países
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El autor
realizará el trabajo de manera gratuita, asumiendo el consistorio el coste del
material
La Oliva, a 10 de febrero de
2015. El artista Lixber
Reguera ha comenzado la realización de la escultura Mamandyou, que formará
parte del parque escultórico de La Oliva y se enmarca en
la segunda edición del Simposio de escultura del municipio. La obra, de gran
tamaño, representa
a la madre Tierra y al vínculo que existe entre ella y el ser humano, “entre
una madre y su hijo, cada uno de nosotros”, explica el autor. La pieza será
ubicada junto al centro comercial “El Campanario”, en Corralejo.
Mamandyou será una obra interactiva en
la que cualquier persona podrá subirse, tumbarse entre sus brazos y sentir, de
nuevo, la sensación de estar en el regazo de una madre, con sus volúmenes y su
sonrisa tan cercana. La escultura tendrá una altura de 3,15 metros, un ancho de
3,08 metros y un fondo de 1,82 metros, sobre una plataforma circular de 4 metros.
Estará formada interiormente por un esqueleto de hierro, un relleno de piedra y
cemento y una superficie o piel de mortero. El acabado se hará con pintura de
dos componentes de larga durabilidad y, en la base de hormigón armado se
instalará un piso de madera tratada para su adecuada conservación. El autor
realizará el trabajo de manera gratuita, asumiendo el consistorio el coste del
material que se utilice.
La concejala de Cultura de La Oliva,
Soledad Aguiar, explica que el proyecto tiene “vocación internacional” dado que su autor prevé que esta pieza sirva de
referente para otras ciudades, aunque adaptándose en cada una de ellas a sus
símbolos y a sus colores representativos. En el caso de Fuerteventura, estos
colores representan el sol, el mar, la arena de sus playas, el fuego y la
tierra de sus volcanes.
Lixber
Reguera nació en el antiguo Sahara español en 1964, de familia canaria, que
regresó a las islas cuando él tenía seis años. Pasó su infancia y juventud en
Gran Canaria y, tras años viajando por Europa y el Caribe, se instaló definitivamente
en Fuerteventura en 2001.
El
artista autodidacta se nutre de disciplinas muy diversas y ajenas a las artes
plásticas, que le permiten desarrollar su creatividad, como es el caso de la
cocina. Durante toda su vida ha desarrollado la pintura y, desde hace unos años
se dedica a la escultura.
