Fuerteventura.- El Centro de Arte Juan Ismael inaugura el12 de Junio, una exposición sobre el pintor y Premio Canarias de Bellas Artes Fernando Álamo,
10 de junio de 2014 (14:58 h.)
El Centro de Arte Juan Ismael inaugura
este jueves, a las 20:30 horas, una exposición sobre el pintor y Premio Canarias
de Bellas Artes Fernando Álamo, recientemente desaparecido.
El consejero de Cultura, Juan
Jiménez, destaca su obra y anima a visitar esta muestra "que sin duda
dejará huella en la sensibilidad de quienes la contemplen".
Carlos Díaz-Bertrana, comisario
de la exposición, la define como una obra creativa "empapada de
sentido y sensibilidad". Fernando Álamo escenifica contundentemente la
vigencia de la pintura en el siglo XXI, su capacidad para sintonizar la
individualidad con los signos de su tiempo. Acoge con la voluptuosidad de un
alud de seda tanto el hedonismo de nuestra
civilización como la angustia del hombre actual. El placer sensorial que regala
la vida al que sabe y puede disfrutarla y el drama existencial que su finitud
ensarta. Su arte es la herida hecha luz de Braque
Como la
naturaleza, las obras de arte no necesitan tener ningún significado, La rosa es
sin porqué, dijo Borges que dijo Angelus Silesius. Las flores de Fernando Álamo brotaron en El
jardín en el agua hace diez años y,
desde entonces, son la imagen principal
de su poética. La entrada con un neoexpresionismo elegante, a un mundo
original, agitado e intenso que chorrea sensualidad cruda y erotismo, que aúna
el percibir y el pensar, lo conceptual y lo emotivo. Visitarlo es una
conmoción estética, inteligencia para los ojos y deleite mental. A algunos les basta con asomarse a la
superficie y gozar del inmediato placer sensorial que dispensa, pero como buen
nadador de amplio registro, Fernando Álamo deja la posibilidad de sumergirse en
una poética que valora el instinto, la
pasión, el humor y la espontaneidad. Abundante en citas faculta lecturas
simbólicas, historicistas y estéticas,
pero su obra más que una hermenéutica
reclama una erótica de la mirada.
En
2008-2009 Fernando Álamo decide hacer una poda Por narices en su jardín. Para
mantener la tensión poética se necesita una renovación y la que hace es radical. Limpia el cuadro de
anécdotas y se queda con un par de manchones y un eje vertical. Arquetipos del rostro, su esencia o pura
abstracción que, como es habitual en su obra, llegan cargados de vida y
ambivalencia. ¿Sexos masculinos, rostros, solo pintura, poesía visual? El
espectador puede gozar del
estremecimiento de la voluptuosidad o/y buscar significados y claves. El
artista dice que lo que ves es lo que ves, pero no debe olvidarse de que la ironía, la sexualidad y el humor
sazonan su poética. Y que el arte es la más bella de las mentiras.
En el 2010
volvió a las flores y este año pinta rinocerontes, cuevas y mariposas. El
artista dice que todo es un trabajo con los
cinco sentidos clásicos. Las flores activan el olfato, las frutas y los
bombones el gusto, el ritmo de mi pintura viene de la música que no para de
sonar en el estudio, con el tacto hago los cuadros y con la vista invito a los
espectadores a que los disfruten. Y su relación diaria con el agua (fue
nadador, sigue siéndolo) y el paso del tiempo traen nuevas sensaciones a su
poética: la humedad, que es física y sexual. Y la levedad y lo efímero,
existenciales.