Fuerteventura.- El Cabildo finaliza en la Isla de Lobos la rehabilitación del antiguo restaurante como área de descanso para visitantes

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El proyecto se ha dotado de instalación fotovoltaica, en la misma línea que el Centro de Interpretación del Parque Natural y el vehículo eléctrico del servicio de vigilancia, abastecidos por energía solar


2 de febrero de 2015

La Isla de Lobos cuenta un nuevo equipamiento para mejorar la experiencia de los miles de turistas que visitan cada año este parque natural. Tras una inversión de 84.000 euros, el Cabildo de Fuerteventura ha finalizado la rehabilitación del antiguo restaurante del islote, que queda acondicionado como área de descanso para visitantes.

Uno de los mayores atractivos de este espacio es su situación en el pequeño núcleo pesquero de El Puertito, con espectaculares vistas al bañadero, y en el que los visitantes tendrán la comodidad de disfrutar un espacio de 160 metros cuadrados acondicionado para el descanso, con zonas de sombra y también, próximamente, con la instalación de máquinas expendedoras de bebida y alimentos.

Junto a la rehabilitación del edificio, otro propósito del proyecto ha sido su integración en un entorno de sensibilidad paisajística y ecológica. Los revestimientos de madera y el acondicionamiento exterior de acuerdo a la tipología arquitectónica tradicional han dado un resultado positivo en este sentido.

Igualmente, el área de descanso sigue en la línea de equilibrio medioambiental que ha caracterizado a las actuaciones del Cabildo en este espacio, como son el Centro de Interpretación del Parque Natural de la Isla de Lobos y el vehículo eléctrico del servicio de vigilancia, que también se abastecen de energía solar. "La huella ecológica de este equipamiento en el parque natural será de una valor de cero", valoró la consejera de Medio Ambiente del Cabildo, Natalia Évora.

Évora detalló que la apertura al público está prevista en próximas fechas, una vez se encuentren instalados los equipamientos interiores como mesas, bancos, etc., y valoró el resultado positivo de "una acción que ha requerido de un esfuerzo importante, por la tramitación que requiere hacer el proyecto en un espacio protegido y por las dificultades derivadas de ejecutar los trabajos en un lugar aislado por el mar".

La consejera recordó las actuaciones que ha impulsado el Cabildo para mejorar el servicio que se presta a los visitantes al parque, como la restauración del muellito, el adecentamiento y la mejora en el caserío de pescadores, o la reciente autorización para la reforma del muelle de atraque, además de la mencionada creación del Centro de Interpretación y el mantenimiento del servicio de vigilancia,.

Un antiguo restaurante como área de descanso

El área de descanso se habilita en el antiguo restaurante del Islote de Lobos se, abandonado desde los años 80 del siglo pasado, sobre una superficie de 160 metros cuadrados correspondientes a una parte de la edificación, aunque dentro del proyecto se rehabilitó la totalidad del edificio. En el exterior se ha ejecutado un enfoscado rústico e instalado láminas de madera superpuestas a la pared, y al mismo tiempo el interior de la zona de visitantes abre su fachada para facilitar la visión del bañadero de El Puertito.

Cabe señalar que la madera utilizada en el proyecto procede de pino cultivado, en la línea de respeto al entorno medioambiental que promueve el Cabildo.

El edificio del antiguo restaurante se encuentra enclavado en el Puertito del Islote de Lobos, perteneciente al municipio de La Oliva, contando  la ejecución de las obras con la colaboración de este Ayuntamiento. Urbanísticamente, el suelo viene regulado por el PRUG del Parque Natural del Islote de Lobos.

La edificación es de finales de los años 60, tratándose de una construcción atípica de planta irregular, de una tipología necesariamente importada al no corresponderse con el resto de la arquitectura local de la época, pues combina estancias de forma cúbica con espacios de desarrollo curvilíneo en la zona de servicios.

En su conjunto, la edificación abarca unos 300 m2, distribuidos en varios volúmenes de los que 170 m2 corresponden a la nueva zona de descanso. El edificio tiene unos 40 años de antigüedad, y se encontraba deteriorado tras varias décadas cerrado y tapiado. Entre sus patologías cabe señalar las relacionadas con la humedad de remonte capilar, el deterioro de las cubiertas de madera a causa de agentes xilófagos, así como otros daños en elementos estructurales propios de la corrosión asociada a la cercanía del mar.

Para ejecutar el proyecto, redactado desde la Oficina Técnica del Cabildo, ha sido necesario acometer acciones como el desmontaje y reconstrucción de la cubierta de madera, la reparación de los soportes de hormigón, y el saneado de toda la fachada disponiendo un revestimiento con tablero de pino de cantos redondeados y estriado a una cara.

La intervención que realiza el Cabildo de Fuerteventura respeta la estructura original, aunque sustituye la techumbre por encontrarse deteriorada. En el exterior se utilizan elementos de madera para mejorar el conjunto del acabado con materiales nobles como la madera, favoreciendo la integración de edificio en el paisaje del islote. Interiormente, se mejora el estado de paredes y suelos.