Exposición ‘María Montez, de La Palma a Hollywood’ se instala en la Casa de los Coroneles de Fuerteventura
21 de mayo de 2013 (14:55 h.)
La exposición "María Montez, de La
Palma a Hollywood", una producción del Cabildo de La Palma,
con la colaboración con Filmoteca Canaria, llega a la Casa de los Coroneles (La Oliva, Fuerteventura)
para mostrar un recorrido por la vida de esta actriz de ascendencia
palmera, que triunfó en la meca del cine en la década de los cuarenta.
Desde el 24 de mayo al 27 de junio, el público
podrá visitar este homenaje a la actriz en el centenario de su nacimiento,
en una actualización y revisión de su trayectoria como estrella del
tecnicolor hollywoodense, al tiempo que la exposición también recuerda
la figura del recientemente desaparecido, Antonio Pérez Arnay, su principal
biógrafo y uno de sus rendidos admiradores.
La muestra sobre María Montez ofrece a los visitantes
carteles de películas, correspondencia y fotografías de distintos momentos de su vida.
Los orígenes de María Montez están estrechamente
vinculados a la isla de La Palma. Es en esta isla donde nació
su padre, Isidoro Gracia García, y donde aún se conserva la casa familiar,
en la localidad de Garafía. Las dificultades económicas de la familia obligaron a Isidoro y a su hermano Joaquín a emigrar en busca
de fortuna, primero a Cuba y posteriormente a la República Dominicana,
donde fijaron su residencia en la localidad de Barahona. Allí fue donde
Isidoro conoció a la que se convertiría en su compañera y, tras casi
16 años de convivencia, en su esposa, María Teresa Vidal Recio. Fruto
de esta unión nacieron diez hijos. La segunda de estos fue María África
Gracia Vidal, que para la posteridad ha quedado inmortalizada como María
Montez.
Por avatares de su vida se traslada a Nueva York, donde la joven no
tardó en destacar gracias a su atractivo y a su capacidad para estar
en los lugares adecuados en el momento justo. Así, consiguió pronto
trabajo como modelo y de ahí a hacer unas pruebas para entrar en el
mundo del cine solo había un pequeño paso. María terminó aceptando
una oferta de los estudios Universal y en julio de 1940 se trasladó
a Hollywood, donde, ya desde un primer momento, se convirtió en María
Montez.
Películas como La Venus de la selva (1941), Aquella noche en Río
(1941), Las mil y una noches (1942) o Ali Baba y los cuarenta ladrones
(1944) convirtieron a la actriz de origen canario en la "Reina
del Tecnicolor", en unos años en los que la Segunda Guerra Mundial
hacía que el público estuviera ávido de este tipo de vehículos escapistas
y llenos de colorido para olvidar por unas horas la terrible realidad
de la guerra.
Coincidiendo con el fin de la contienda, los espectadores comienzan
a cansarse de esta fórmula y las películas de María Montez van decreciendo
en popularidad.
El 7 de septiembre de 1951, a la edad de 39 años, María Montez falleció
en su casa de París debido a un fallo cardiaco.
Durante su vida María Montez mantuvo correspondencia con su primo
Armando Gracia San Fiel (1913-1997), cartas que muestran la personalidad
sencilla de la actriz, próxima, comunicativa y curiosa por sus familiares
palmeros coincidiendo con el momento en que ya se encontraba en la cumbre
de su carrera cinematográfica.