La Playa de la Cebada, en
Morro Jable, acogió este fin de semana un llamativo acontecimiento
que congregó a decenas de turistas y vecinos. Se trata de la liberación en el
mar de dos tortugas 'boba' (Caretta caretta), que
se encontraban en perfecto estado de salud tras permanecer unas semanas
bajo vigilancia veterinaria en la Guardería de Tortugas.
La suelta estuvo organizada por la Consejería de
Medio Ambiente del Cabildo, y contó con la participación de los
Agentes de Medio Ambiente y los voluntarios ambientales de la asociación
Avanfuer que colaboran en verano en la Guardería de Tortugas. Una estudiante
de Ciencias Ambientales llamada Érica Gutiérrez, que participa como
becaria en el Programa de Prácticas del Cabildo, fue la encargada de
ofrecer a todos los presentes una charla sobre la situación de las
tortugas marinas, los peligros que las aquejan, y las medidas más adecuadas
que cualquier persona pueden adoptar para protegerlas.
Durante su estancia en la Guardería de Tortugas,
los dos ejemplares fueron bautizados con los nombres de Nemo y Lulú.
En el momento de su liberación, Nemo contaba con un peso de 6,2 kilos,
y Lulú con 9,9 kilos.
La Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura
recuerda la importancia que tiene la colaboración ciudadana a
la hora de localizar animales marinos que aparecen accidentados en las
costas de la Isla o en aguas cercanas al litoral.
En caso de localizar algún animal herido, se recomienda
llamar en primer lugar al Cabildo de Fuerteventura para contactar con
el cuerpo de Agentes de Medio Ambiente (928 86 23 00/22) o directamente
con los agentes de guardia (626 98 23 71). También es posible alertar a la división ambiental
de la Guardia Civil (SEPRONA), o a los servicios de emergencias a través
del 112.
Recomendaciones
De manera general, en caso de avistar una tortuga
flotando en el mar se debe comprobar si está descansando o tiene
problemas (lo indican síntomas como sequedad en su caparazón, algas
incrustadas, heridas…).
Llegado el caso de manipular al ejemplar, no se le
debe coger por el caparazón y, para moverlo, hacerlo siempre hacia
delante. Hay que tener cuidado con su pico, uñas y aletas (en caso
de mordedura, no tirar hasta que abra la boca). Una vez atendida, se
debe dejar a la tortuga en un lugar fresco y preferentemente húmedo
(con paños o toallas húmedas), y no darle de comer ni de beber hasta
que el personal técnico llegue y recoja al animal. Para su transporte,
se aconseja una caja de plástico acorde al tamaño del animal.
Si la tortuga se encuentre herida y es posible realizar
primeros auxilios, se recomiendan los siguientes modos de actuación
dependiendo de la patología que presente:
- Petroleada.
Limpiar con un paño humedecido
en aceite de cocinar los ojos, la boca y los orificios nasales, evitando que trague los residuos.
- Aprisionada en redes o plásticos.
Estos materiales pueden provocar
el estrangulamiento del animal o cortar la circulación de las extremidades
originando la muerte de los tejidos. Si tiene algún miembro estrangulado por cualquier
elemento (red, nailon, etc.), no cortar éste, ya que hace de barrera
de patógenos.
- Anzuelo tragado o nylon.
No liberarla con el anzuelo
tragado pues moriría en poco tiempo. No tirar del anzuelo. Si sobresale el nylon de la boca, no cortar a no ser
que esté enredado en el animal, y en tal caso dejar siempre un margen
de longitud para evitar que se lo trague (20 cm.).
- Caparazón roto o heridas abiertas.
Heridas producidas por choques
con embarcaciones o hélices, aplicar Betadine en las heridas, cubrirlas con un paño humedecido en agua hasta que
el personal del Cabildo la recoja.
- En una playa y muerta hace tiempo.
Avisar a los servicios de Medio Ambiente o al 112.
En ningún caso se debe liberar una tortuga hallada
hasta que sea inspeccionada por personal especializado, dado que el
animal puede estar débil, infectado por parásitos, o quedarle restos
de plásticos en el estómago. Actualmente, el Cabildo cuenta con la
Guardería de Tortugas, localizada en el Puerto de Morro Jable, en cuyas
instalaciones los especimenes son atendidos de sus heridas o enfermedades
por una veterinaria especializada hasta su total recuperación.
Otras Medidas preventivas:
Para evitar que la contaminación pueda afectar a
las tortugas y otros animales marinos es muy importante evitar residuos
al mar, especialmente redes, anzuelos y plásticos en el mar, o también
tomar medidas como cortar los plásticos de embalaje de las latas de
bebida.
En las aguas de Canarias, recibimos la visita de
al menos, cinco especies de Tortugas Marinas: la tortuga común o boba
(Caretta caretta), la tortuga
verde (Chelonia mydas), la tortuga
carey (Eretmochelys imbricata),
la tortuga golfita (Lepidochelys kempii) y
la tortuga laúd (Dermochelys coriacea).
TORTUGAS MARINAS
En Fuerteventura, constantemente se registran casos de tortugas accidentadas
y que son socorridas por parte del personal de Medio Ambiente del Cabildo
de Fuerteventura. Muchas de ellas necesitan la intervención del personal
del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Tafira, en Gran Canaria.
Las causas más comunes de ingreso son los enmallamientos, ingestión
de anzuelos y plásticos, las manchas de petróleo y las fracturas de
caparazón.
La mayoría de las causas por las que se accidentan
las tortugas están relacionadas con el hombre. Debemos ser conscientes
y no tirar basuras o plásticos en las playas, o desde las embarcaciones,
no abandonar trozos de redes en el mar, no comprar souvenirs o artículos
fabricados con caparazones o restos de tortugas, no liberar tortugas
que encontremos vivas con anzuelos, enmalladas o heridas y siempre,
NOTIFICAR TODOS LOS VARAMIENTOS.

