Gran cita
con la música y con las canciones que desgarran el alma. Mañana jueves, a las
21:00 horas en el Auditorio Insular, la cantante Martirio y el músico Raúl
Rodríguez suben al escenario para interpretar 'De un mundo raro', un homenaje al
universal legado artístico y humano de Chavela Vargas.
El
consejero de Cultura, Juan Jiménez, señala que "recibimos con mucho
entusiasmo el que posiblemente será uno de los picos culturales de este año en
Fuerteventura; Martirio, incansable activista de la música y de la agitación
estética, y su hijo Raúl, mitad del mítico y fugaz grupo Caraoscura y músico habitual
de proyectos de gran calidad, enfrentan la reinterpretación de Chavela Vargas,
una mujer que continúa siendo después de su muerte una referencia mundial como
artista pero, sobre todo, como persona vital y luchadora".
Las entradas están a la venta
en el Centro de Arte Juan Ismael al precio de 15 euros.
El nuevo disco de Martirio, 'De
un mundo raro', es una revisión del repertorio que cantaba Chavela Vargas, con quien
Martirio y Raúl compartieron diversas vivencias artísticas y sobre todo, sus dos
últimos conciertos en México DF y en España.
Diez canciones llevadas al personal
estilo que imprimen a su obra tanto Martirio como Raúl Rodríguez, que en esta ocasión
abordan los temas clásicos del repertorio de Chavela, en compás flamenco.
Este nuevo disco incluye las
canciones Luz de luna, En un mundo raro, El andariego, La noche de mi amor, Las
ciudades, Sombras, Quisiera amarte menos, La llorona, La sandunga y Las simples
cosas.
'De un mundo raro' tiene la virtud
de convertir en dulzura todo ese extraño ámbito donde habitan las pasiones fuertes.
Todo ese saber llorar del que entiende de las cosas del querer y alguna vez ha amado,
nos llega a través del canto telúrico de Martirio y la guitarra 'enduendada' de
Raúl como un filtro de amor, un destilado del sentimiento trágico de la vida que
ha conseguido hacer las paces con el destino. Ese es el sentimiento que provoca
escuchar una y otra vez este disco hecho desde la devoción. Y con devoción hay que
escucharlo.
