En Fuerteventura La rehabilitación integral del centro histórico de Ampuyenta avanza a buen ritmo
14 de febrero de 2012 (17:26 h.)
El Cabildo acomete varios proyectos simultáneos para restaurar el edificio y poner en valor el entorno del Hospitalito del Doctor Mena, mejorar la travesía del pueblo y acondicionar el paso del barranco, tras culminar con anterioridad la rehabilitación de la Ermita de San Pedro de Alcántara. Las inversiones suman 780.000 euros.
El Cabildo de Fuerteventura acomete en la localidad de Ampuyenta, en Puerto del Rosario, las obras de rehabilitación del centro histórico del pueblo que constituyen el Hospitalito del Doctor Mena y la Ermita de San Pedro de Alcántara y sus alrededores.
En estos momentos se ejecutan tres proyectos simultáneos que suman una inversión de 780.000 euros, y que se centran en rehabilitar el antiguo inmueble construido con una donación a la Isla majorera del histórico personaje, así como el conjunto de sus alrededores –lo que incluye la plaza del hospitalito, el aljibe, la creación de paseos y accesos a pie, etc-, y también en acondicionar la travesía que cruza el pueblo y en rehabilitar el barranco que discurre en este entorno.
Esta mañana acudieron a realizar un seguimiento de los trabajos el presidente del Cabildo, Mario Cabrera, los dos consejeros responsables de las actuaciones, Juan Jiménez, titular de las áreas de Cultura y Patrimonio Histórico, y Edilia Pérez, de Obras Públicas y Carreteras, y también los consejeros Manuel Miranda y Pedro Martínez.
Mario Cabrera, explicó como el Cabildo coordina una actuación de rehabilitación integral del enclave histórico de mayor interés de la Isla junto a Betancuria. "Aquí se encuentra la Ermita de Ampuyenta, que por la cantidad y la singularidad de los valores artísticos y patrimoniales que alberga en su interior está considerada como la pequeña Capilla Sixtina majorera, y también el Hospitalito del Doctor Mena. Este último se construyó con una donación que hizo el propio doctor a la Isla de Fuerteventura. La realidad es que nunca llegó a funcionar como hospital sino como escuela, y ahora desde el Cabildo, que lo adquirió en 1999 y tras negociar con las autoridades eclesiásticas, lo que se pretende es restaurarlo y habilitar en su interior un centro interpretativo de la red de ermitas y el patrimonio de origen sacro en Fuerteventura".
Juan Jiménez y Edilia Pérez coincidieron en señalar la necesaria colaboración entre los distintos departamentos y consejerías del Cabildo para, funcionando de manera coordinada, poder acometer "una de las actuaciones de rehabilitación patrimonial más importantes que se han llevado a cabo últimamente en la Isla. Al término de los trabajos, Ampuyenta contará con un centro histórico rehabilitado que será mucho más atractivo para los visitantes y que invitará a conocer su historia y sus valores", dijo Jiménez.
Edilia Pérez concretó que la parte patrimonial del proyecto se complementa con la rehabilitación de la travesía que cruza el pueblo, "lo que incluye la creación de un paseo alrededor de la ermita y el hospitalito, la habilitación de zonas de paso y jardines en los alrededores. Además de los nuevos elementos, se mantienen los más representativos a nivel arquitectónico y tradicional, como son la barbacana que circunda la ermita y un aljibe que será acondicionado en su parte bajo tierra para permitir la visita del público".
"Las obras que se están llevando a cabo en Ampuyenta responden a la idea de ofrecer un espacio abierto en el que poder disfrutar de un entorno singular que recoge muestras muy valiosas de la arquitectura y el arte en Fuerteventura, sobre todo en el conjunto que comprende el hospitalito y la ermita. Hablamos de una inversión muy importante ,que nos va a permitir conservar una gran cantidad de elementos artísticos de carácter sacro de innegable valor que debemos proteger para que puedan ser admirados", añadió Juan Jiménez.
Inversión de 778.000 euros
Los tres proyectos que se solapan en el entorno de la Ermita de Ampuyenta y el Hospitalito de Doctor Mena suman 778.000 euros. Entre ellos, 246.000 se dedican a la rehabilitación del entorno del hospitalito (un proyecto que del arquitecto técnico Antonio Rodríguez Molina que ejecuta la empresa Tragsa) que comenzaba despejando los elementos más modernos del hospitalito como los aseos, los habitáculos del albergue asociado al edificio, una pérgola deteriorada y los muros perimetrales, y que ahora se centra en introducir nuevas dotaciones como una plaza dotada de mobiliario urbano, zonas de sombra y jardines.
También se están instalando nueva pavimentación de la zona con atractivos solados de piedra y adoquín, una pasarela de madera que facilitará la visita a la zona de norte a sur atravesando la parte trasera del presbiterio de la ermita y la frontal del hospitalito, una nueva pérgola de madera o la ubicación de mobiliario urbano como bancos, farolas y papeleras.
Otros 297.000 euros se dedican a la rehabilitación de la travesía, lo que incluye la creación de un paseo a lo largo de la misma que circunda la parcela del hospital y la ermita, la reordenación de la circulación en la zona con la creación de un paso de peatones y la instalación de un semáforo, o la rehabilitación del barranco que discurre bajo la vía.
Por último 236.000 corresponden al proyecto de rehabilitación del edificio del hospitalito. Se trata de una actuación que se ejecuta con los recursos propios del Cabildo, contratando puntualmente determinadas unidades de obra. Se centra en la recuperación integral de los elementos arquitectónicos interiores y exteriores del inmueble.
El hospital del doctor Mena
Tomás Mena y Mesa nació en 1802 en la Ampuyenta, en la misma casa que funciona hoy tras su adquisición por el Cabildo en 1999 como el Centro de Interpretación de la Casa del Doctor Mena, integrado en la Red Insular de Museos. El doctor Mena dejó al pueblo de Fuerteventura una herencia de 25.000 pesetas para la construcción de un hospital en el que se atendiera a los más necesitados. Esta voluntad del ilustre majorero se cumplió sólo de manera breve y tardía, ya que el edificio se terminó a los 60 años de su muerte, aunque nunca se utilizó como hospital, sino como escuela.