En Fuerteventura El Molino de Antigua cierra al público el próximo martes para dar inicio a la instalación del Museo del Queso
13 de junio de 2013 (16:17 h.)
Además de mostrar la historia y el proceso de
elaboración del queso, este centro incluye la remodelación de la tienda de
artesanía, espacios para ofrecer degustaciones y venta de quesos, y oficinas para
el Consejo Regulador de la Denominación de Origen del Queso Majorero y otras asociaciones
del sector quesero y ganadero insular
13 de junio de 2013
La Consejería de la Red de Centros y Museos del
Cabildo de Fuerteventura informa que a partir del próximo martes día 18 de
junio quedará restringido el acceso público a las instalaciones del Molino de
Antigua y la Tienda de Artesanía asociada a este centro museístico, a causa de
estar programado en esta fecha el inicio de las obras de instalación del Museo
del Queso de Fuerteventura.
El Cabildo insular impulsa la creación de este nuevo
centro destinando para ello una inversión de 675.154 euros, y contando el proyecto con un
plazo de ejecución estimado en tres meses.
La consejera del área en el Cabildo, Candelaria
Umpiérrez, recordó que esta nueva instalación museística significa la creación
de un "centro único en su género en Canarias" cuya finalidad será
"interpretar y dar a conocer la manifestación etnográfica y económica más
importante de Fuerteventura desde un punto de vista histórico, como es la
ganadería y la elaboración del queso majorero".
Umpiérrez valoró que "la actividad ganadera y quesera
se viene practicando en la Isla desde hace miles de años, dando lugar en la
actualidad a una industria que comercializa el producto alimenticio más
emblemático y característico de Fuerteventura, el queso majorero, premiado y
reconocido a nivel nacional e internacional".
Por ello, dijo, el nuevo Museo del Queso no se centra
únicamente en dar a conocer la historia y evolución de este producto, "sino
que dentro de estas instalaciones se reubica y reforma la tienda de artesanía,
se destinarán espacios específicos para vender queso y ofrecer degustaciones, así
como se destinan dentro del complejo otros espacios para las oficinas de las
entidades relacionadas con la actividad, como son el Consejo Regulador de la
Denominación de Origen del Queso Majorero, la Asociación de Criadores de la
Cabra Majorera, y otros colectivos del sector que puedan estar interesados".
Instalación museística
El museo se divide en varios espacios dedicados a la
raza caprina majorera; el queso majorero, la leche, el cuajo y su elaboración;
una sala de degustación y venta de quesos; una tienda de productos de
Fuerteventura y artesanía; la sede del Consejo regulador de la DO del queso
majorero, y la sede de la asociación de la cabra majorera. Además, está
prevista una remodelación importante de los accesos y zonas ajardinadas en la
línea de mejorar la accesibilidad del recinto.
El proyecto no recoge una modificación sustancial
del edificio que acoge el museo, sino que se centra más bien en una
redistribución de los espacios y en la creación de la instalación museística. De
esta manera, se mantiene intacto el actual edificio de molienda, el Molino de Antigua propiamente
dicho, declarado BIC en la categoría de Monumento en 1994.
La instalación del Mueso del Queso de Fuerteventura
ha sido adjudicada a 'Proasur SL', empresa que ha contado para la elaboración
del proyecto con aportaciones de personas y entidades locales como Marino
García Jaquete en el asesoramiento de contenidos, con el Centro de Jardinería
La Lajita de Fuerteventura para el proyecto de paisajismo y con la empresa
MELCAR SL como especialistas en iluminación y climatización.
Proyección
económica del queso
En la actualidad coexisten en Fuerteventura más de
cincuenta pequeñas marcas de queso que se producen en pequeñas ganaderías con
otros centros de producción y distribución a mayor escala. Tanto unos como
otros comparten características como la calidad de la leche, la genética de la
cabaña ganadera, y la elaboración de un producto de primera calidad. La
actividad de todos ellos se traduce en una amplia gama de productos queseros ricos
en matices y particularidades propias, "ofreciendo al consumidor la
posibilidad de degustar una variedad de sabores y calidades muy singulares
dentro de un mismo territorio insular", concluyó Umpiérrez.
Por otro lado, Fuerteventura recibe anualmente en
torno a dos millones de turistas, todos ellos clientes potenciales que podrían
interesarse en consumir o portar como regalo un producto característico del
destino que han visitado. Por ello, el Museo del Queso se plantea como nexo de
unión entre estas dos actividades económicas con el objetivo no sólo de dar a
conocer el producto, sino también de potenciar la comercialización del mismo.
De
la ganadería aborigen a un queso de máxima calidad
La ganadería ha estado presente en Fuerteventura
casi desde que se conoce su poblamiento, hace aproximadamente entre 2.000 y
2.200 años. Los vestigios arqueológicos de estos pobladores, llamados mahos,
están asociados a restos cápridos que han aparecido en multitud de yacimientos,
hecho que demuestra como desde una época temprana subsistían gracias a la
ganadería. De igual manera, la historia documental recogida en las crónicas de
los conquistadores europeos de Fuerteventura (Le Canarien), entre los siglos
XIV y XV, hace referencia a la actividad ganadera.
A la cabra majorera se le reconocen características
como un alto rendimiento lácteo y de carne, ser una especie poco exigente con
los pastos y con el agua, y su contrastada resistencia a la aridez del clima en
la Isla. Con el paso de los siglos, los ganaderos majoreros fueron
seleccionando los mejores ejemplares, un proceso dirigido de evolución genética
que ayudó a definir una raza propia, la cabra majorera, hoy ampliamente
reconocida y extendida por toda Canarias, África y América.
La preponderancia de la ganadería se manifiesta
también en la extracción de productos lácteos, tal y como evidencia la gran
cantidad de yacimientos aborígenes que han dejado constancia de elementos de
cerámica o de cuero utilizados para conservar o elaborar productos como leche
mecida, quesos, etc.
Toda esta cultura generada alrededor de la ganadería
caprina se ha conservado en Fuerteventura durante generaciones, haciendo
evolucionar el queso majorero hacia un producto distinguido por su excelencia y
por la calidad de su materia prima, la leche.
A partir de los años 80 del siglo XX, a raíz de la
integración institucional en el Mercado Común Europeo, el sector quesero afrontó
un importante proceso de modernización. Sin embargo, y a diferencia de otras
regiones en que la producción quesera se concentró en grandes cooperativas o
empresas, en Fuerteventura, con el apoyo de las instituciones, se optó por un
modelo que siguió el sistema tradicional, dando lugar a las denominadas
'miniqueserías'.
El resultado es una enorme variedad dentro de un
mismo producto, el queso majorero, que se produce tanto en pequeñas queserías
familiares -o constituidas en forma de pymes- como en otras instalaciones de
mayor tamaño a partir de la leche de cabra procedente de diversas ganaderías, y
que se comercializa bajo el nombre de una gran variedad de marcas.