En Fuerteventura El Cabildo respalda la Declaración por la participación ciudadana y la sostenibilidad democrática en Canarias

El Pleno del Cabildo de Fuerteventura aprobó hoy por unanimidad el contenido de la Declaración Institucional por la participación ciudadana y la sostenibilidad democrática en Canarias, que también está siendo aprobada durante estos días por todas las corporaciones canarias. El  Fuerteventura se promueve de forma conjunta con todos los ayuntamientos de la Isla. 


La realidad actual y los cambios estructurales que se han producido en el  sistema económico y sus consecuencias obligan, en cierto modo, a  comprender que algunas seguridades del pasado ya no existen. La  situación requiere cambios estructurales en la manera de funcionar en el  ámbito público y en el gobierno de la 'cosa pública'.

Uno de los cambios que tenemos que asumir de manera urgente se refiere  a las relaciones entre los gobiernos -en los diferentes ámbitos: estatal,  autonómico y local- y la ciudadanía; entre las personas que han sido  elegidas democráticamente para ejercer los poderes  decisorios otorgados  por las leyes y los ciudadanos y ciudadanas a quienes afectan las  decisiones que se han tomado.

Si en el periodo de democracia que hemos vivido hasta ahora se ha  gobernado sobre todo “para” la ciudadanía, ahora es el momento de  empezar a gobernar “con” la ciudadanía. Grandes cuestiones de interés  general deben ser afrontadas y resueltas con un mayor grado de  implicación de los ciudadanos para garantizar respuestas más adecuadas y,  sobre todo, sostenibles en el tiempo, más allá de cada mandato o periodo  electoral. 

Pensamos que los nuevos caminos de la política están unidos a la  participación de la ciudadanía y a la extensión y el ejercicio de los nuevos  derechos sociales –derechos de ciudadanía- que están naciendo junto a la  sociedad del conocimiento y la sociedad en red.

El paso del “para” al “con” solo puede ser pensado como un proceso que  requiere gradualidad y consenso y la incorporación  paulatina de  planteamientos y objetivos más claros que los que hasta ahora han  existido.
 
Así, tiene que quedar muy claro que la participación de la ciudadanía en los diferentes ámbitos, a través de los órganos que puedan existir o que se puedan crear, integra y no sustituye la voluntad y las decisiones de los  órganos cuyos ámbitos y competencias están legitimados por el voto a  través del sufragio universal; basándose en la voluntad política de quienes, como responsables de sus actos, acuerdos y decisiones  -en el ámbito de sus competencias y de sus objetivos y orientaciones  políticas-, consideran que la participación de la ciudadanía es  absolutamente necesaria para la profundización y la sostenibilidad del  sistema democrático. 

Por otro lado, implica una reflexión sobre estas (nuestras) organizaciones, sobre la mejora de sus mecanismos de democracia interna,  y también sobre sus partidos políticos, instrumentos fundamentales de la  participación política de la ciudadanía en la vida  pública según nuestro  orden constitucional, resultando evidente que el compromiso para establecer relaciones con la ciudadanía ha de ir más allá de los distintos  momentos electorales. 

Convendría determinar unos criterios unívocos a la hora de definir reglamentos, normas, órganos y contenidos de la participación de la ciudadanía en los diferentes ámbitos territoriales o funcionales en los que pudiera existir. Sin que prime ningún orden de prioridad, avanzamos los siguientes:

- Los espacios de participación solo pueden ser de integración de los ámbitos decisorios legalmente establecidos.
- Los procedimientos de la democracia participativa, complementarios y distintos de los de la democracia representativa, priman los valores cualitativos sobre los cuantitativos, la deliberación y la búsqueda del consenso sobre el número de votos, acogiéndose tanto las opiniones mayoritarias como las que resulten divergentes.
- La participación de la ciudadanía exige una información adecuada, previa y accesible, que permita la adquisición de un conocimiento suficiente sobre 3 las materias a tratar, de modo que las legítimas diferencias ideológicas no sean el único elemento que tener en cuenta. 
- Los espacios de participación son abiertos. A ellos acuden tanto las personas en representación de organizaciones colectivas de toda índole como las personas a título individual.

Por último, queremos señalar que este documento está abierto al debate y no condicionado por posturas de defensa de intereses particulares o partidistas.