En Fuerteventura Abierta la inscripción para el registro de burros de raza majorera

img/b/R29vZ2xl/AVvXsEifK03Ly0V5dvNiEz2YGMkBEacaECAw1Ya-84Me624kXbTsZOaKExxU4slkenNMgkLd6t_SbjqEgX88iYyXaPrVsF1eCeOtW4egMBBmKxWA-k3XNuh6y-KSQ5z6gsfRnYKczYCqvJocvZk/s400/Burros_majoreros_en_FEAGA.jpg




La asociación de criadores del burro majorero ‘Soó’ informa de la apertura de proceso administrativo para la tramitación del denominado ‘pasaporte’ para el registro de équidos de la raza majorera. Este proceso de registro es necesario para identificar todos los animales que cumplen con los requisitos genéticos y morfológicos de esta raza autóctona, y es fruto del trabajo previo realizado desde ‘Soó’ para cumplimentar toda la documentación administrativa necesaria.


Los propietarios de estos équidos que quieran llevar a cabo el registro para la obtención del ‘pasaporte’ deben ponerse en contacto con la Oficina de Extensión Agraria que el Cabildo de Fuerteventura tiene en Gran Tarajal (928870782 y 928162707 ) o bien directamente con ‘Soó’. Una vez inscritos, la asociación ‘Soó’ enviará un veterinario que se encargará de acreditar las características del animal, colocar el necesario chip identificativo y formalizar los trámites para la documentación acreditativa, que incluye un libro de registro en el que se van incorporando todas las novedades y posibles cambios de propiedad de los equinos.

Los representantes de ‘Soó’ calculan que pueden existir hasta unos 200 ejemplares de esta raza autóctona. El burro majorero es el único équido propio del Archipiélago Canario, incluido en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España, como una raza de protección especial.

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Fuerteventura, que dirige Rita Díaz, colabora en estas tareas que desarrolla ‘Soó’. Recientemente celebró un seminario de identificación de las características morfológicas de estos animales:

Descendiente del asno norteafricano. Su alzada oscila entre 100 y 120 cms a la cruz, con pesos comprendidos entre 125 y 175 kgs. Apariencia proporcionada. Muy armónicos, y aunque puedan parecer frágiles, son animales muy rústicos, longevos y sobrios. Perfectamente adaptados a los suelos semidesérticos y volcánicos. Vivaces, enérgicos y resistentes a las privaciones.
Cara alargada y no muy ancha. Boca recogida, de labios delgados y finos. Orejas de tamaño mediano, rectas e inhiestas, que le confieren una gran expresividad. Ojos no muy grandes, pero proporcionados y expresivos.
Delgado, largo y recto. Crines cortas y enhiestas, de coloración generalmente oscura o del mismo color que la capa.
Dorso ligeramente corto pero fuerte, recto y poco ensillado. Cruz ligeramente prominente. Vientre poco voluminoso, más bien recto. Cola de inserción baja, desprovista de cerdas en su nacimiento, pero finas y abundantes en su terminación.
Patas finas, pero bien conformadas y de aspecto robusto. Fuertes tendones. Cascos estrechos y bien proporcionados.
Capas torda (desde el gris claro hasta oscuro) y parda. Son características la raya de mulo en la espalda, la banda crucial y las zebraduras de las patas (La capa negra, también presente entre los burros majoreros actuales, se considera poco representativa de la raza, pero debido a la grave situación censal por la que atraviesa la población, se mantienen en la base de datos, recomendándose tomar las debidas precauciones en la programación de apareamientos).
La piel es fina y muy irrigada, dura y elástica. El pelo es generalmente corto, fino y suave al tacto.