La
polémica surgida a raíz de la noticia publicada en el diario de La
Provincia sobre el asunto de envenenamiento de ganado por la supuesta
ingesta de poda en el solar de Plantas Nuevas pone al descubierto la
negligente gestión de residuos peligrosos que se realiza desde el
Ayuntamiento de Puerto del Rosario.
Marcial Morales se centra en culpar al ganadero como posible responsable, ya que el ganado se encontraba suelto por la zona. Lo que no hace mención Marcial Morales en su comunicado es que la poda de rastrojos sulfatados deben tener un tratamiento especial que en este caso no se aplico.
El
almacenamiento de desechos envenenados y depositados en un solar
propiedad del consistorio capitalino y que no se encuentra vallado podía
haber servido de alimento de otras especies, como conejos, que podrían
servir de alimento a otras especies como el guirre una vez muertos dada
la virulencia del veneno depositado por el Ayuntamiento.
El
depósito de estos residuos tóxicos, que podía haber llegado a producir
algún tipo de catástrofe mayor si algún humano se hubiera alimentado de
estos animales, en un suelo sin control a escasos 200 metros del
Complejo Medioambiental del Cabildo Insular define cómo es la gestión de
residuos y la política medioambiental del Ayuntamiento de Puerto del
Rosario.
Los
socialistas afirman que la opción de no tratar los residuos
correctamente por parte del Ayuntamiento es una temeridad
medioambiental, fruto de no querer pagar las tasas por depósito en el
Complejo Medioambiental del Cabildo Insular, y esto le debería de costar
el puesto a “alguien”.
Desde
el Partido Socialista instaremos a que se despejen ciertas dudas en esa
“investigación” que dice el Alcalde poner en marcha, como son quién dio
la orden de depositar los residuos en un lugar inadecuado, qué
determina la normativa al respecto del tratamiento de estos residuos,
por qué no se ajustó a la normativa vigente para que no vuelva a
ocurrir, si existe protocolo de actuación para las podas del
Ayuntamiento, si el personal está formado y equipado, si se señalizan
las zonas tratadas con plaguicidas en los jardines y zonas verdes
públicas, etc.