El ponente del ‘SÍ al petróleo’ admite que si fuera empresario de Fuerteventura o Lanzarote “tendría reparos” ante las extracciones
16 de marzo de 2012 (00:42 h.)
La postura del NO recuerda que según la Comisión Europea “el peligro de vertidos es inadmisiblemente alto cuando las extracciones se hacen en aguas profundas (como es el caso de las autorizaciones en Canarias)
La 'Asamblea Ciudadana de Fuerteventura contra las Prospecciones Petrolíferas'' acudimos ayer al debate organizado por la Cámara de Comercio de Fuerteventura en el que se abordó, desde la visión de dos ponentes expertos en la materia, uno a favor y otro en contra, los posibles beneficios o perjuicios que supondría para Canarias autorizar la extracción de petróleo frente a nuestras costas.
Desde esta plataforma felicitamos a la Cámara de Comercio por la iniciativa, y nos congratulamos de los resultados obtenidos en un debate que demostró, incluso desde la postura a favor de implantar la industria petrolera en Canarias, que ni Fuerteventura ni Lanzarote, se beneficiarían económicamente de la explotación de hidrocarburos frente a sus costas, a pesar de asumir todos los riesgos.
La postura del Sí al petróleo fue defendida por el profesor del Departamento de Análisis Económico de la ULL, Francisco Javier Ramos, quien llegó a reconocer abiertamente que “si fuera empresario de Fuerteventura o Lanzarote tendría muchos reparos antes de apoyar las extracciones petrolíferas”. Esta plataforma ciudadana se opone totalmente a la autorización de la implantación de la industria petrolera en Canarias, independientemente del supuesto beneficio económico que tuviera, porque consideramos que los peligros de catástrofe ambiental y los perjuicios para el turismo que supondría un vertido son demasiado altos.
Francisco Javier Ramos defendió únicamente la actividad petrolera desde una perspectiva macroeconómica, pero indicó también que la principal industria del Archipiélago, el turismo, supone una tercera parte (30%) del PIB canario. Según su estimación personal, porque no existen estudios al respecto, esta industria podría aportar en Canarias "un incremento de entre el dos y el tres por ciento de nuestro PIB”, principalmente a través de la economía de arrastre en las actividades asociadas a los puertos. Asimismo, admitió que “el peligro de que ocurra una catástrofe es real”, y que “sería una torpeza que Canarias, asumiendo todos los riesgos de la extracción de hidrocarburos, no obtuviera ningún beneficio de esta actividad”.
En el mejor de los casos, si Repsol pudiera extraer sin accidentes los mil millones de barriles de crudo que la compañía estima que hay frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, a un ritmo de 140.000 barriles diarios durante 20 años, los impuestos reinvertidos en Canarias (derivados proporcionalmente de la recaudación a nivel estatal) supondrían unos 640 millones de euros. Parece un buen negocio, pero no es así. Actualmente la Ley de Hidrocarburos en España no contempla el establecimiento de impuestos dirigidos a las comunidades que acogen las extracciones. Además, al tratarse de aguas territoriales españolas, Canarias no tiene potestad de intervenir en el proceso de autorización. Esos 640 millones de euros en 20 años suponen un 7% del presupuesto de la comunidad autónoma canaria en un único año. El propio ponente admitió que "sería una falta de respeto para Canarias que el gobierno central autorizara las extracciones sin establecer compensaciones para esta comunidad".
Desde la postura en contra a la extracción del petróleo se desmontaron los argumentos que esgrimen el ministro Soria, la petrolera Repsol y todos aquellos que apoyan el Sí al petróleo. Gilberto Martel, ingeniero técnico industrial y master en Ingeniería y Gestión Medioambiental, explicó detalladamente como en la zona de Canarias en que se pretenden autorizar las prospecciones, a 1.500 metros de profundidad, la complejidad técnica es tan grande que incluso la Comisión Europea ha advertido que los riesgos de vertido en las extracciones petrolíferas en alta mar son "inadmisiblemente altos".
Explicó Martel que “se consideran prospecciones en aguas profundas cuando se producen a más de 400 metros de profundidad". Dijo que a partir de esta cota los límites de la tecnología no aseguran la seguridad de las extracciones y que la probabilidad de que se produzcan vertidos en estas condiciones es del 83%. No tiene por tanto razón de ser el argumento de quienes, como el ministro Soria, dicen que hay que autorizar las extracciones porque Marruecos va a extraer el petróleo igualmente. No es cierto ni es lo mismo. Las prospecciones en Marruecos se ubican en la plataforma continental africana, que tiene una profundidad máxima precisamente de 400 metros, y allí las perforaciones son más seguras.
De cualquier manera este movimiento ciudadano rechaza las prospecciones en todas sus condiciones, en aguas marroquíes o españolas. Consideramos que en lugar de autorizar las extracciones "porque si no también lo hará Marruecos", el gobierno central debe defender los intereses de Canarias, en primer lugar deteniendo el proceso en aguas españolas y al mismo tiempo luchando para que Marruecos las detenga en su zona de influencia".
Gilberto Martel defiende también esta tesis. Dijo que la lucha debe trascender el ámbito local y "utilizar la diplomacia para llegar a acuerdos internacionales que impidan la extracción del petróleo", tanto en aguas marroquíes como españolas.
La necesidad de proteger los importantísimos valores naturales que existen en la zona de las extracciones fue otros de los argumentos de peso que este experto expuso en su intervención. La franja marina entre las costas de Canarias y Marruecos es "uno de los cinco puntos calientes de biodiversidad marina a nivel mundial, gracias a las corrientes que favorecen el afloramiento de nutrientes desde las profundidades". Este hábitat favorece la presencia en la zona de hasta 26 especies distintas de cetáceos, además de todo tipo de especies de aves, flora marina e invertebrados, gran parte de ellos endemismos que sólo existen en esta parte del mundo. "Toda la fauna y la flora de esta franja se verá irremediablemente perjudicada en caso de realizarse las extracciones, así como también la importante industria pesquera que se desarrolla en la zona".
Conclusiones
Por si había alguna duda, un experto que defiende la implantación de la industria petrolera en Canarias reconoce que en estos momentos no están claros los beneficios que aportaría esta actividad a las Islas. Reconoce que no crearía puestos de trabajo directos, sino únicamente una economía de arrastre principalmente ligada a los puertos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Dice también que podría darse el caso que Repsol no utilice la refinería de Tenerife, puesto que esta pertenece a otra compañía, sino que llevara directamente el petróleo a su base de Cartagena. Tampoco supondría una diversificación de la economía canaria la reparación de las plataformas, puesto que esta actividad ya se desarrolla actualmente en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
Como amplio conocedor de la materia, Francisco Javier Ramos reconoció en su exposición que tanto Lanzarote como Fuerteventura serían las principales perjudicadas en caso de producirse un accidente, y los únicos sectores beneficiados serían los portuarios de Gran Canaria y Tenerife, aunque ni siquiera este extremo está claro. El ponente advirtió de que al tratarse de aguas territoriales, la competencia de su gestión corresponde únicamente al gobierno central, y de que según las leyes españolas el Estado no tiene obligación de compensar a la comunidad afectada.
Dada la actitud que ha demostrado el ministro de Industria, José Manuel Soria, tratando de autorizar las perforaciones de Repsol frente a nuestras costas sin tener en cuenta a la sociedad de Canarias se confirman nuestros miedos. Dando la espalda a su propia tierra, Soria pretende favorecer únicamente los intereses de una multinacional. Nos alegramos de que el sector empresarial de la Isla haya podido comprender la situación, entender que las expectativas de beneficios económicos son sólo mentiras que difunden quienes ostentan el poder para ganarse su apoyo.
Seguiremos luchando e informando a la población para evitar las extracciones petrolíferas, a la que una vez más instamos a manifestarse contra este proyecto el día 24 de Marzo a las 19:00 horas en Puerto del Rosario.
La 'Asamblea Ciudadana de Fuerteventura contra las Prospecciones Petrolíferas'' acudimos ayer al debate organizado por la Cámara de Comercio de Fuerteventura en el que se abordó, desde la visión de dos ponentes expertos en la materia, uno a favor y otro en contra, los posibles beneficios o perjuicios que supondría para Canarias autorizar la extracción de petróleo frente a nuestras costas.
Desde esta plataforma felicitamos a la Cámara de Comercio por la iniciativa, y nos congratulamos de los resultados obtenidos en un debate que demostró, incluso desde la postura a favor de implantar la industria petrolera en Canarias, que ni Fuerteventura ni Lanzarote, se beneficiarían económicamente de la explotación de hidrocarburos frente a sus costas, a pesar de asumir todos los riesgos.
La postura del Sí al petróleo fue defendida por el profesor del Departamento de Análisis Económico de la ULL, Francisco Javier Ramos, quien llegó a reconocer abiertamente que “si fuera empresario de Fuerteventura o Lanzarote tendría muchos reparos antes de apoyar las extracciones petrolíferas”. Esta plataforma ciudadana se opone totalmente a la autorización de la implantación de la industria petrolera en Canarias, independientemente del supuesto beneficio económico que tuviera, porque consideramos que los peligros de catástrofe ambiental y los perjuicios para el turismo que supondría un vertido son demasiado altos.
Francisco Javier Ramos defendió únicamente la actividad petrolera desde una perspectiva macroeconómica, pero indicó también que la principal industria del Archipiélago, el turismo, supone una tercera parte (30%) del PIB canario. Según su estimación personal, porque no existen estudios al respecto, esta industria podría aportar en Canarias "un incremento de entre el dos y el tres por ciento de nuestro PIB”, principalmente a través de la economía de arrastre en las actividades asociadas a los puertos. Asimismo, admitió que “el peligro de que ocurra una catástrofe es real”, y que “sería una torpeza que Canarias, asumiendo todos los riesgos de la extracción de hidrocarburos, no obtuviera ningún beneficio de esta actividad”.
En el mejor de los casos, si Repsol pudiera extraer sin accidentes los mil millones de barriles de crudo que la compañía estima que hay frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, a un ritmo de 140.000 barriles diarios durante 20 años, los impuestos reinvertidos en Canarias (derivados proporcionalmente de la recaudación a nivel estatal) supondrían unos 640 millones de euros. Parece un buen negocio, pero no es así. Actualmente la Ley de Hidrocarburos en España no contempla el establecimiento de impuestos dirigidos a las comunidades que acogen las extracciones. Además, al tratarse de aguas territoriales españolas, Canarias no tiene potestad de intervenir en el proceso de autorización. Esos 640 millones de euros en 20 años suponen un 7% del presupuesto de la comunidad autónoma canaria en un único año. El propio ponente admitió que "sería una falta de respeto para Canarias que el gobierno central autorizara las extracciones sin establecer compensaciones para esta comunidad".
Desde la postura en contra a la extracción del petróleo se desmontaron los argumentos que esgrimen el ministro Soria, la petrolera Repsol y todos aquellos que apoyan el Sí al petróleo. Gilberto Martel, ingeniero técnico industrial y master en Ingeniería y Gestión Medioambiental, explicó detalladamente como en la zona de Canarias en que se pretenden autorizar las prospecciones, a 1.500 metros de profundidad, la complejidad técnica es tan grande que incluso la Comisión Europea ha advertido que los riesgos de vertido en las extracciones petrolíferas en alta mar son "inadmisiblemente altos".
Explicó Martel que “se consideran prospecciones en aguas profundas cuando se producen a más de 400 metros de profundidad". Dijo que a partir de esta cota los límites de la tecnología no aseguran la seguridad de las extracciones y que la probabilidad de que se produzcan vertidos en estas condiciones es del 83%. No tiene por tanto razón de ser el argumento de quienes, como el ministro Soria, dicen que hay que autorizar las extracciones porque Marruecos va a extraer el petróleo igualmente. No es cierto ni es lo mismo. Las prospecciones en Marruecos se ubican en la plataforma continental africana, que tiene una profundidad máxima precisamente de 400 metros, y allí las perforaciones son más seguras.
De cualquier manera este movimiento ciudadano rechaza las prospecciones en todas sus condiciones, en aguas marroquíes o españolas. Consideramos que en lugar de autorizar las extracciones "porque si no también lo hará Marruecos", el gobierno central debe defender los intereses de Canarias, en primer lugar deteniendo el proceso en aguas españolas y al mismo tiempo luchando para que Marruecos las detenga en su zona de influencia".
Gilberto Martel defiende también esta tesis. Dijo que la lucha debe trascender el ámbito local y "utilizar la diplomacia para llegar a acuerdos internacionales que impidan la extracción del petróleo", tanto en aguas marroquíes como españolas.
La necesidad de proteger los importantísimos valores naturales que existen en la zona de las extracciones fue otros de los argumentos de peso que este experto expuso en su intervención. La franja marina entre las costas de Canarias y Marruecos es "uno de los cinco puntos calientes de biodiversidad marina a nivel mundial, gracias a las corrientes que favorecen el afloramiento de nutrientes desde las profundidades". Este hábitat favorece la presencia en la zona de hasta 26 especies distintas de cetáceos, además de todo tipo de especies de aves, flora marina e invertebrados, gran parte de ellos endemismos que sólo existen en esta parte del mundo. "Toda la fauna y la flora de esta franja se verá irremediablemente perjudicada en caso de realizarse las extracciones, así como también la importante industria pesquera que se desarrolla en la zona".
Conclusiones
Por si había alguna duda, un experto que defiende la implantación de la industria petrolera en Canarias reconoce que en estos momentos no están claros los beneficios que aportaría esta actividad a las Islas. Reconoce que no crearía puestos de trabajo directos, sino únicamente una economía de arrastre principalmente ligada a los puertos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Dice también que podría darse el caso que Repsol no utilice la refinería de Tenerife, puesto que esta pertenece a otra compañía, sino que llevara directamente el petróleo a su base de Cartagena. Tampoco supondría una diversificación de la economía canaria la reparación de las plataformas, puesto que esta actividad ya se desarrolla actualmente en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
Como amplio conocedor de la materia, Francisco Javier Ramos reconoció en su exposición que tanto Lanzarote como Fuerteventura serían las principales perjudicadas en caso de producirse un accidente, y los únicos sectores beneficiados serían los portuarios de Gran Canaria y Tenerife, aunque ni siquiera este extremo está claro. El ponente advirtió de que al tratarse de aguas territoriales, la competencia de su gestión corresponde únicamente al gobierno central, y de que según las leyes españolas el Estado no tiene obligación de compensar a la comunidad afectada.
Dada la actitud que ha demostrado el ministro de Industria, José Manuel Soria, tratando de autorizar las perforaciones de Repsol frente a nuestras costas sin tener en cuenta a la sociedad de Canarias se confirman nuestros miedos. Dando la espalda a su propia tierra, Soria pretende favorecer únicamente los intereses de una multinacional. Nos alegramos de que el sector empresarial de la Isla haya podido comprender la situación, entender que las expectativas de beneficios económicos son sólo mentiras que difunden quienes ostentan el poder para ganarse su apoyo.
Seguiremos luchando e informando a la población para evitar las extracciones petrolíferas, a la que una vez más instamos a manifestarse contra este proyecto el día 24 de Marzo a las 19:00 horas en Puerto del Rosario.