El pensamiento Darwiniano sobre las especies invasoras a revisión
03 de diciembre de 2013 (14:21 h.)
Charles Robert Darwin (12 de febrero de 1809 – 19 de abril de
1882) fue un naturalista inglés que postuló que todas las especies de
seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado
común mediante un proceso denominado selección natural.
La evolución fue aceptada como un hecho por la comunidad científica y por buena parte del público en vida de Darwin, mientras que su teoría de la evolución mediante selección natural no fue considerada como la explicación primaria del proceso evolutivo hasta los años 1930. Actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Con sus modificaciones, los descubrimientos científicos de Darwin aún siguen siendo el acta fundacional de la biología como ciencia, puesto que constituyen una explicación lógica que unifica las observaciones sobre la diversidad de la vida.
Ahora, un equipo de investigadores escribe en la última edición de ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ que la relación de especies nativas y nuevas no es tan importante como los detalles de cómo van haciendo sus contactos. El modelo que han desarrollado al analizar el dilema de Darwin sobre especies invasoras podría dar lugar a una nueva forma de medir su potencial, un problema ecológico y económico importante sobre cómo las plantas y los animales se han extendido a nuevos hábitats en todo el planeta.
Durante más de un siglo y medio, los científicos han recurrido a Charles Darwin y a su “enigma de adaptación”, en el que si una especie animal invasora está estrechamente en contacto con las especies en un área nueva, debe encontrar un hábitat más acogedor. Por otra parte, según escribe Darwin en ‘El origen de las especies’, cabe esperar competencia de las especies con las que se relaciona y ataques de sus enemigos naturales, como los depredadores y parásitos
.”Pensamos que sabíamos cómo ocurrieron las cosas, pero tal vez no sucedieron de esa manera”, afirma Emily Jones, investigadora en Ecología Evolutiva de la Universidad de Rice, en Houston, Texas, Estados Unidos, que comenzó sus reflexiones sobre el dilema de Darwin mientras era científica postdoctoral en el Laboratorio de Richard Gomulkiewicz de la Universidad Estatal de Washington, también en Estados Unidos. Darwin se centró en las relaciones ecológicas entre las especies, pero estos investigadores han investigado los fenotipos de las especies, las características por las que surge una planta o cómo los genes de los animales interactúan con el medio ambiente.
En el proceso, encontraron que las relaciones ecológicas sólo son un predictor débil de éxito de un invasor. Según Jones, los científicos quieren ver qué especies invasoras están relacionadas y qué interacciones de las especies son importantes para la comprensión de su supervivencia. Pero, explica Jones, “entonces habrá que ver cómo funcionan esas interacciones”, comparando el mecanismo de su interacción y los rasgos que comparten.
La evolución fue aceptada como un hecho por la comunidad científica y por buena parte del público en vida de Darwin, mientras que su teoría de la evolución mediante selección natural no fue considerada como la explicación primaria del proceso evolutivo hasta los años 1930. Actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Con sus modificaciones, los descubrimientos científicos de Darwin aún siguen siendo el acta fundacional de la biología como ciencia, puesto que constituyen una explicación lógica que unifica las observaciones sobre la diversidad de la vida.
Ahora, un equipo de investigadores escribe en la última edición de ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ que la relación de especies nativas y nuevas no es tan importante como los detalles de cómo van haciendo sus contactos. El modelo que han desarrollado al analizar el dilema de Darwin sobre especies invasoras podría dar lugar a una nueva forma de medir su potencial, un problema ecológico y económico importante sobre cómo las plantas y los animales se han extendido a nuevos hábitats en todo el planeta.
Durante más de un siglo y medio, los científicos han recurrido a Charles Darwin y a su “enigma de adaptación”, en el que si una especie animal invasora está estrechamente en contacto con las especies en un área nueva, debe encontrar un hábitat más acogedor. Por otra parte, según escribe Darwin en ‘El origen de las especies’, cabe esperar competencia de las especies con las que se relaciona y ataques de sus enemigos naturales, como los depredadores y parásitos
.”Pensamos que sabíamos cómo ocurrieron las cosas, pero tal vez no sucedieron de esa manera”, afirma Emily Jones, investigadora en Ecología Evolutiva de la Universidad de Rice, en Houston, Texas, Estados Unidos, que comenzó sus reflexiones sobre el dilema de Darwin mientras era científica postdoctoral en el Laboratorio de Richard Gomulkiewicz de la Universidad Estatal de Washington, también en Estados Unidos. Darwin se centró en las relaciones ecológicas entre las especies, pero estos investigadores han investigado los fenotipos de las especies, las características por las que surge una planta o cómo los genes de los animales interactúan con el medio ambiente.
En el proceso, encontraron que las relaciones ecológicas sólo son un predictor débil de éxito de un invasor. Según Jones, los científicos quieren ver qué especies invasoras están relacionadas y qué interacciones de las especies son importantes para la comprensión de su supervivencia. Pero, explica Jones, “entonces habrá que ver cómo funcionan esas interacciones”, comparando el mecanismo de su interacción y los rasgos que comparten.
Aurea Gutierrez
Divulgadora Científica – Crónicas Aureas
Fuentes para compilación de este artículo: ep, tw, wikipedia
Blog: http://cienciacronica.wordpress.com
Divulgadora Científica – Crónicas Aureas
Fuentes para compilación de este artículo: ep, tw, wikipedia
Blog: http://cienciacronica.wordpress.com