El guirre ha duplicado su población en la última década en Fuerteventura
21 de junio de 2013 (16:04 h.)
El Proyecto de Conservación del Guirre (Neophron percnopterus majorensis) en
Fuerteventura continúa innovando en materia de I_D, en esta ocasión a través de
la incorporación de una veintena de dispositivos de seguimiento combinado -vía
GPS, wifi e Internet- en otros tantos individuos de entre los alrededor de 270 individuos
que habitan en el territorio majorero.
José Antonio Donázar, director de la Estación
Biológica de Doñana (entidad dependiente del CSIC), mantuvo un encuentro con
los consejeros de Medio Ambiente e Innovación en el Cabildo, Natalia Evora y
Manuel Miranda, con el objetivo de evaluar el estado actual de la especie y
abordar nuevas posibilidades de colaboración.
Con respecto al estado de la especie, Natalia Evora valoró
positivamente la relación que han mantenido el Cabildo como entidad impulsora y
la Estación Biológica de Doñana como ejecutora de los proyectos de conservación
del guirre. "Esta relación dio comienzo desde el momento mismo en que se
detectó que la especie estaba en peligro, y el balance después de todos estos
años de trabajo es claro al respecto. Según los informes que nos remite
anualemente Doñana, si en 1999 se censaron 150 ejemplares, en la actualidad la
población de la especie ha alcanzado los 270".
El Neophron
percnopterus o alimoche canario –en tiempos pasados habitó en todo el
Archipiélago- sobrevive únicamente en la Isla de Fuerteventura, a excepción de
unos pocos ejemplares localizados ocasionalmente en Lanzarote. El último censo de
Doñana registra 270 guirres en territorio majorero, contabilizando 51 parejas
en edad reproductora, y 4 de ellas combinando su presencia con Lanzarote.
Una vez que la población del guirre en Fuerteventura
se ha estabilizado, el Cabildo plantea la posibilidad de continuar avanzando en
la investigación de la especie mediante la incorporación de nuevos proyectos.
Manuel Miranda, como consejero de Promoción Económica e innovación, se mostró
de acuerdo con José Antonio Donázar en acoger a un equipo de investigación de la
Estación Biológica de Doñana en el Parque Tecnológico de Fuerteventura.
"Se trata de una posibilidad más que
interesante teniendo en cuanta que el Parque Tecnológico de Fuerteventura
contará con todas las dotaciones necesarias para desarrollar en este espacio las
tarea de seguimiento informático de la población del guirre y otros proyectos
de investigación e innovación", comentó Miranda.
I_D
en el seguimiento de la especie
El director de la Estación Biológica de Doñana, entidad
dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), expuso
los detalles de las últimas innovaciones dentro del proyecto de conservación
del guirre.
Un equipo de la entidad se encuentra en estos
momentos en Fuerteventura desarrollando una iniciativa de I_D dirigida a estudiar
los procesos de dispersión de la población del guirre en la Isla. "Ahora
mismo se están instalando dispositivos de seguimiento en una veintena de
guirres, de los cuales diez ya lo tienen colocado".
Aunque el proyecto ya ha desarrollado durante años
seguimientos de ejemplares mediante equipos de radio, en este caso "se
están instalando unos seguidores GPS que además están conectados por wifi vía Internet
con acelerómetros, dispositivos que
permiten incorporar a la información registrada no sólo rutas detalladas y en
tiempo real, sino otros datos de sus desplazamientos como velocidad, ángulos,
inclinación, etc.", explicó Donazar.
Situación
del Guirre en Fuerteventura – Canarias
La Estación Biológica comenzó a trabajar en
Fuerteventura junto al cabildo desde el año 1999-2000, precisamente a raíz de que
en aquella época el guirre estaba en serio peligro de desaparición porque
apenas se contabilizaban 150 ejemplares en Fuerteventura.
En el resto de las Islas, donde históricamente había
mayores poblaciones de guirre, la especie se encuentra extinta, a pesar de que
tal y como reflejaron los naturalistas de los siglos XVII y XVIII, y los viajeros
del siglo XIX, su presencia era descrita como muy abundantes y estaba adaptada a
la convivencia en el entorno de núcleos poblacionales. Sin embargo, en la
actualidad donde único subsisten son los 270 de Fuerteventura y las cuatro
parejas de Lanzarote.
Cabe destacar que los territorios ocupados a día de hoy
(zonas de emparejamiento y reproducción), son más del doble de los que eran en
el año 2000, lo cual indica que un alto volumen de parejas que se está
reproduciendo y que por el momento aseguran una población estable de la
especie.
El guirre, declarado en peligro de extinción,
es junto a la hubara el representante más emblemático de la fauna insular, y
por lo tanto seguiremos destinando los recursos que sean necesarios para
asegurar su conservación.
En estos catorce años el Cabildo de
Fuerteventura ha continuado con el diagnóstico el seguimiento de la especie,
especialmente con la puesta en marcha de un Proyecto LIFE financiado con fondos
europeos bajo el título 'Conservación del Guirre en ZEPA de Fuerteventura'.
Entre los años 2004 y 2007, el LIFE del guirre
desarrolló un programa de conservación y recuperación (junto a instituciones
como el INIPRO, el Gobierno de Canarias, Endesa, la Unión Europea o el propio
Cabildo de Fuerteventura).
La Estación Biológica de Doñana, dependiente
del CSIC, ha tenido una intervención destacada en la recuperación de la especie
al ser durante varios años la entidad encargada de ejecutar varios programas
del LIFE, por un lado, y también de realizar el seguimiento de la población,
materializando convenios de colaboración financiados unas veces desde el
Cabildo de Fuerteventura y otras desde el Gobierno de Canarias, al término del
LIFE.
Este proyecto determinó en su
momento que las principales amenazas de la especie eran el peligro de electrocución
y colisión con tendidos eléctricos, los envenenamientos ilegales, la intoxicación
por plomos de caza, las molestias de humanas en las áreas de nidificación o la
reducción en la disponibilidad de alimento. Para paliar cada una de estas amenazas, el proyecto desarrolló diversas
intervenciones, unas veces directas y otras de concienciación, que se plasmaron
en el Plan de Recuperación del Alimoche Canario.
Como ejemplos de estas acciones cabe recordar
la instalación de dispositivos 'salvapájaros' en los tenidos eléctricos, la vigilancia
de los territorios, las campañas de sensibilización dirigidas tanto a la
población en general como a los colectivos de cazadores y ganaderos para evitar
la presencia humana en las zonas y épocas de cría y para eliminar el uso de
materiales tóxicos en el medio, o la mejora de la disponibilidad de alimento
para la especie con la instalación de un comedero que desde el año 2007 viene
funcionando en Tiscamanita, y que se abastece regularmente con restos cárnicos
del matadero insular.
También destaca el trabajo realizado en materia de
conservación genética de la especie, contando con la colaboración de otras
entidades como el Cabildo de Gran Canaria y las dos universidades de las Islas.
Tanto en el centro de recuperación de Fauna Silvestre de Tafira como en la
Estación Biológica de La Oliva se encuentran ejemplares accidentados, que por
sus patologías no son capaces de valerse por sí mismos en el medio natural.
Estos individuos permitan reservar la genética de la especie y participan en
los estudios que continúan llevándose a cabo para su cría en cautividad.
El guirre, una especie
en peligro
La
subespecie canaria de alimoche fue incluida en el Catálogo Nacional de Especies
Amenazadas, en la categoría de máxima protección: "en peligro de extinción",
mediante la ORDEN MAM/1498/2006 de 26 de abril, publicada en el BOE nº 117 de
17 de mayo de 2006. También, está considerada 'EN PELIGRO DE EXTINCIÓN' en el
Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias.
Guirre
es el nombre de origen guanche con el que se denomina en Canarias al Alimoche
común (Neophron percnopterus). Es la única especie de buitre que vive en estas
islas. Fuerteventura alberga la población más meridional en la Unión Europea y
la única perteneciente a la subespecie canaria (N. p. majorensis).
Única
rapaz carroñera de Canarias, beneficiosa para el hombre, ya que, limpia el
campo de animales muertos, evitando así la propagación de enfermedades, la
contaminación de las aguas.
En
Fuerteventura tiene además una gran importancia cultural. Muchas leyendas sobre
este pequeño buitre, transmitidas por la tradición oral desde hace siglos,
evidencian la consideración de ave sagrada que, sin duda, tuvo entre "los
majos" antes de la llegada de los primeros europeos. Una de ellas,
relacionada con el mito del Ave Fénix, asegura que cuando sienten la muerte,
vuelan hacia el cielo y se desvanecen en el aire.
Fuerteventura
es el último refugio canario de los guirres. Hace unos 15 años se extinguieron
las poblaciones de Gran Canaria y Tenerife. Actualmente solo quedan menos de
150 individuos en Fuerteventura y una pareja en Lanzarote.