Blas Acosta:
"El alarmismo y la confusión que pretende infundir el PP entre
la ciudadanía es el enésimo ejemplo de un estilo político dañino
que tristemente les identifica en la isla"
Todos los grupos políticos del
Parlamento votaron a favor del artículo 44.4 del texto refundido de
las leyes de ordenación del territorio
4 de julio de 2013
El Partido Socialista (PSC-PSOE)
de Fuerteventura está desconcertado ante el rumbo perdido del Partido
Popular en la isla, una deriva sin mando reconocible ni puerto de referencia
que intenta sembrar la semilla del miedo y la crispación ciudadana
donde hoy existe es una solución útil para los propietarios de más
de mil viviendas con licencias en el campo majorero. Una solución que
vino de la mano del Gobierno de Canarias con el apoyo de todos los grupos
políticos, incluido el Popular con el voto de su portavoz majorera.
El secretario general del PSC-PSOE de Fuerteventura, Blas Acosta,
analiza con preocupación el "alarmismo y la confusión" que
pretende infundir el PP entre la ciudadanía, porque "es el enésimo
ejemplo de un estilo político dañino que tristemente ya les identifica
en la isla".
"La solución que cuenta con el voto de Águeda Montelongo en
el Parlamento de Canarias para todas las islas es, al parecer, la solución
que esa misma Montelongo le quiere negar a los ciudadanos de Fuerteventura.
Su discurso de esta mañana en el Pleno del Cabildo sólo puede entenderse
de esta manera, salvo que su objetivo sea engañar sin rubor ni vergüenza
a los majoreros".
El Plan Insular de Ordenación de Fuerteventura (PIOF) tranquiliza
a cerca de un millar de familias porque sus viviendas con licencia de
construcción en el campo majorero cuentan con la cobertura legal del
Gobierno de Canarias.
Dicha cobertura legal la ofrece el artículo 44.4 del texto refundido
de las leyes de ordenación del territorio cuya modificación se aprobó,
por unanimidad, en el Parlamento de Canarias el pasado mes de abril.
Una votación que contó con la papeleta favorable de Montelongo y del
resto de diputados de todos los grupos políticos.
Este reciente cambio en la legislación significa, al contrario de
las dudas que tratan de sembrar algunos portavoces políticos, que las
viviendas con licencia de construcción en el campo majorero (y del
resto de islas) no quedan fuera de ordenación.