El Gobierno de Canarias ha invertido casi 5 millones de euros en el planeamiento de Fuerteventura


La inversión, canalizada a través de la empresa pública Gesplan, incluye tanto actuaciones insulares como municipales

El Gobierno de Canarias ha invertido en el planeamiento del territorio majorero 4.708.872 euros, desde la entrada en vigor de la Ley de Directrices. A través de la empresa Gesplan, la aportación del Gobierno ha permitido desarrollar el planeamiento de cada municipio, pero también actuaciones más generales como la elaboración de un estudio para la identificación de los riesgos de avenida y recomendaciones para minimizar los riesgos en toda la isla.

Por áreas, el consejero de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, explicó esta mañana en comisión parlamentaria que Gesplan ha canalizado una inversión de 2.830.593 en los planes generales de ordenación municipales y sus planes de desarrollo, como son los planes parciales, especiales y los estudios de detalle. Además, Berriel remarcó que 253.280 euros de esta cifra corresponden a planes generales supletorios, que son aquellos que elabora directamente el Gobierno de Canarias, mediante convenio con los ayuntamientos afectados. 

Esta cantidad incluye también las aportaciones para actuaciones a nivel insular, como la elaboración de un documento para la adaptación de los planes generales al Plan Insular de Ordenación de Fuerteventura o la cofinanciación con el cabildo del documento de revisión y adaptación del PIO, que está en tramitación. La aportación económica del Gobierno de Canarias para el planeamiento de Fuerteventura se completa con la inversión en los planes y normas de los Espacios Naturales Protegidos, cuya competencia es exclusiva de la Comunidad Autónoma y que asciende a 1.065.780 euros.

El esfuerzo económico y de gestión realizado por el Gobierno se debe, según Berriel, a la convicción de que el planeamiento juega un papel estratégico como elemento dinamizador del desarrollo, porque favorece inversiones, no sólo en infraestructuras y equipamientos, sino también en la creación de nuevo tejido productivo en los distintos sectores de la economía.