Las ponencias se enmarcan en el programa de promoción de
los productos majoreros que impulsan el Cabildo y el Corte Inglés-Hipercor del
10 al 23 de octubre
14 de octubre de 2013
La campaña Productos Agrícolas y Ganaderos de
Fuerteventura continúa su curso en los supermercados y restaurantes de El Corte
Inglés e Hipercor de Canarias, donde hasta el 23 de octubre se promocionan y
comercializan productos emblemáticos de la Isla como el queso, la sal de
espuma, el aloe vera y el aceite de oliva.
Mañana martes, día 15 de octubre, en la sala de
Ambito Cultural de El Corte Inglés de Mesa y López, a partir de las 19:00
horas, se celebran dos charlas sobre el aceite de oliva y el aloe vera de Fuerteventura.
En primer lugar, Jacob Negrín,
capataz de la Almazara del Cabildo en la Granja Agrícola de Pozo Negro,
difundirá sus conocimientos sobre el aceite de Fuerteventura, un producto que
desde la entrada en funcionamiento de las instalaciones del Cabildo dedicada a
la zafra de la aceituna ha experimentado un crecimiento exponencial. Este hecho
ha propiciado la aparición de cada vez más olivicultores particulares
interesados en este producto que, a pesar de su juventud, ya cuenta con un
amplio reconocimiento gracias a su particular e intenso sabor afrutado. Entre
todos los agricultores de la Isla, ha aparecido una parte significativa que se
dedica a este cultivo utilizando técnicas ecológicas.
En cuanto a la charla sobre el
aloe vera, a continuación, será impartida por Armando Melián, gerente de Aloe
Vera Internacional SA., empresa radicada en Tiscamanita y dedicada enteramente
a la elaboración de productos derivados del aloe vera.
El Cabildo de Fuerteventura y El Corte Inglés impulsan
esta campaña titulada Feria
de Productos Agrícolas y Ganaderos de Fuerteventura, que durante dos semanas
cuenta con con tres espacios de venta de en el
Hipercor de Siete Palmas y el Supermercado de El Corte Inglés de Mesa y López,
en Gran Canaria, y en el Supermercado El Corte Inglés de la Avenida 3 de mayo,
en Santa Cruz de Tenerife.
La campaña se completa con la
inclusión de un menú confeccionado con productos de Fuerteventura por los
alumnos del Ciclo de Grado Medio de Cocina y Gastronomía del IES Puerto del
Rosario, que se servirá en el Restaurante de El Corte Inglés/Hipercor de Siete
Palmas este viernes 18 y el sábado 19 de octubre.
Y también el viernes 18 en este
mismo restaurante, a las 19:00 horas, el chef majorero Gustavo Guerra Brito,
responsable de cocina en el Hotel Atlantis Bahía Real de Corralejo (5 Estrellas
Superlujo), ofrecerá un interesante Show
cooking dedicado a la cocina de vanguardia con productos majoreros. Esa
misma jornada, el especialista en salinas tradicionales Alberto Luengo
realizará una ponencia sobre la Sal de Espuma de Las Salinas del Carmen.
Martes 15 de
octubre / Charlas monográficas sobre el aceite y el aloe vera
19:00 horas, Sala de Ámbito
Cultural de El Corte Inglés de Mesa y López.
Charla sobre el aceite de
Fuerteventura a cargo de Jacob Negrín, capataz de la Almazara del Cabildo en la
Granja Agrícola de Pozo Negro.
Charla sobre el aloe vera de
Fuerteventura a cargo de Armando Melián, gerente de Aloe Vera Internacional SA.
Viernes 18 y
sábado 19 de octubre / Menú Fuerteventura
En el Restaurante de El Corte
Inglés / Hipercor de Siete Palmas.
Inclusión en el menú del
restaurante de una propuesta gastronómica confeccionada con productos de
Fuerteventura y elaborada por los alumnos del Ciclo de Grado Medio de Cocina y
Gastronomía del IES Puerto del Rosario.
Viernes 18 de
octubre / Show Cooking
19:00 horas, Restaurante de El
Corte Inglés / Hipercor de Siete Palmas.
Show cooking a cargo del chef
Gustavo Guerra Brito, joven majorero natural de los Llanos de la Concepción,
formado en el ciclo y actualmente responsable de cocina en el Hotel Atlantis
Bahía Real de Corralejo (5 Estrellas Superlujo).
Charla sobre la Sal de Espuma
de Las Salinas del Carmen a cargo del representante de Salinas Marinas de
Canarias y especialista en salinas tradicionales Alberto Luengo.
PRODUCTOS DE
FUERTEVENTURA
El queso majorero
La ganadería es una actividad
que ha estado presente en Fuerteventura desde que se conoce su poblamiento,
hace aproximadamente entre 2.000 y 2.200 años. Los vestigios arqueológicos de
los primeros pobladores están asociados a restos cápridos que han aparecido en
los yacimientos de la Isla, lo que demuestra que desde muy temprano estos
pobladores, conocidos como el pueblo maho, subsistían en parte gracias a la
ganadería. De igual manera, la historia documental recogida en las crónicas de
los conquistadores europeos de Fuerteventura (Le Canarien), entre los siglos
XIV y XV, hace referencia a la actividad ganadera.
En cuanto a la importancia
histórica de la ganadería caprina en Fuerteventura, se entiende por las
particularidades de un animal que ofrece un alto rendimiento lácteo y de carne,
que es poco exigente con los pastos y con el agua y muy resistente al clima.
Además, con el paso de los siglos, los ganaderos majoreros han ido
seleccionando los mejores ejemplares en un proceso de evolución genética que ha
desembocado en una raza que hoy se encuentra registrada y reconocida como
especie propia, y que está hoy en día ampliamente reconocida y extendida por
toda Canarias, África y América.
La preponderancia de la
ganadería se manifiesta también en la extracción de productos lácteos, tal y
como evidencia la gran cantidad de yacimientos aborígenes que han dejado
constancia de elementos de cerámica o de cuero utilizados para conservar o
elaborar productos como leche mecida, quesos, etc.
Toda esta cultura generada
alrededor de la ganadería caprina se ha conservado en Fuerteventura durante
generaciones, haciendo evolucionar el queso majorero hacia un producto
distinguido por su excelencia y por la calidad de su materia prima, la leche.
Además, cada ganadero, cada familia, cada pueblo, dota a sus quesos de un toque
particular.
A partir de los años 80 del
siglo XX, a raíz de la integración institucional en el Mercado Común Europeo,
el sector quesero afrontó un importante proceso de modernización. Sin embargo,
y a diferencia de otras regiones en que la producción quesera se concentró en
grandes cooperativas o empresas, en Fuerteventura, con el apoyo de las
instituciones, se optó por un modelo que siguió el sistema tradicional, dando
lugar a las denominadas ‘miniqueserías’.
El resultado es una enorme
variedad dentro de un mismo producto, el queso majorero, que se produce en
pequeñas queserías familiares -o constituidas en forma de pymes- a partir de la
leche de cabra obtenida en sus propias granjas ganaderas, y comercializando sus
propias marcas.
En la actualidad coexisten en
Fuerteventura más de medio centenar de marcas de queso –de las que una veintena
se integran en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen del Queso
Majorero- que comparten características como la calidad de la leche y la
genética de las cabras que la producen. No obstante, gracias a las sutiles
diferencias que otorga a sus quesos cada productor, hoy es posible degustar una
enorme variedad de sabores y calidades muy singulares dentro de un mismo
territorio insular.
Sal de Espuma
En
las Salinas del Carmen (Antigua) todavía se obtiene la sal como lo hicieran los
antiguos salineros desde el siglo pasado. Reconvertido en el Museo de La Sal,
esta antigua industria continúa produciendo unos de los productos, en su
género, más singulares del mundo: la sal de espuma de Fuerteventura.
La Sal Natural de Espuma
Marina de Fuerteventura es el resultado de la cristalización en sal seca de la
espuma marina, generada mediante el golpeo natural de las olas en las rocas
provocado por los fuertes vientos alisios, levantando la espuma del mar hasta
más de 4 metros para entrar en el saltadero de las salinas y el canal de
alimentación hacia las mismas. Los minerales y oligoelementos más nobles de la
sal se acumulan en grandes cantidades en la espuma del mar, oxigenada a su vez
por la fuerte dinámica de las olas. Se trata de una sal natural de excepcional
calidad única en el mundo.
Mantiene un sabor muy
equilibrado y suave al paladar, deshaciéndose rápidamente en boca sin dejar
rastro de sequedad. Es una sal medicinal gourmet de igual importancia que la
Sal Líquida Natural de Formentera, la cual contiene cinco veces menos Sodio que
cualquier otra sal, un ochenta por ciento menos.
Lo que entre los siglos XVI y XVIII fue una industria con cierto
desarrollo en Fuerteventura, con diversas explotaciones funcionando a lo largo
de toda la Isla en zonas como El Marrajo en Isla de Lobos, Gran Tarajal, La
Hondurilla en Caleta de Fuste o El Charco en Puerto del Rosario, además de
numerosos cocederos naturales que utilizaba la población, en la actualidad, la
producción de sal en la Isla se ha visto reducida a la que se desarrolla en las
Salinas del Carmen, en al municipio de Antigua, después de que en el siglo XIX
los procedimientos industriales relegaran la producción artesanal prácticamente
al olvido.
Adquiridas por el Cabildo hace 15 años para convertirlas en el actual
Centro de Interpretación de la Sal, las Salinas del Carmen continúan
produciendo sal según el método tradicional, y han permitido mantener vivo el
oficio ancestral del salinero.
Los
análisis realizados han demostrado que, en comparación con una sal
convencional, la Sal de Espuma de Fuerteventura tiene diez veces mas magnesio,
siete veces mas sulfatos (de magnesio y de azufre, dos minerales necesarios
para el ser humano pero que en las últimas décadas han ido desapareciendo de la
cadena alimenticia, debido a la sobreexplotación del suelo), y cuatro veces más
potasio (mineral diurético que contrarresta los efectos del sodio). Igualmente,
los niveles de sodio de la sal de espuma, que es el componente asociado a los
perjuicios asociados a la sal, es menor que la sal comercial convencional. En
este sentido podría calificarse, al igual que la Sal Líquida Natural de
Formentera, como una sal medicinal gourmet, que contiene cinco veces menos
Sodio que cualquier otra sal, un ochenta por ciento menos.
El aceite de oliva
El
aceite de oliva es un producto joven en Fuerteventura. La zafra y la campaña de
molienda que coordina el Cabildo de Fuerteventura alcanzó el año pasado los 68.000
kilogramos de las distintas variedades de aceituna recolectadas y una
producción total de unos 9.000 litros de aceite, una modesta cifra teniendo que
surge de la participación en la iniciativa de un centenar de pequeños
productores.
No obstante, se trata de un
producto que, atendiendo a los resultados, está generando una gran expectación
en la Isla, tal y como confirman los análisis que dan unos niveles de acidez de
entre sólo el 0,1% y el 0,2% al aceite de Fuerteventura, así como la opinión de
los expertos que ratifican su excelencia en valores como su afrutado, así como unas
características organolépticas, físico-químicas y alimenticias excepcionales.
La almazara del Cabildo de
Fuerteventura que funciona de forma totalmente gratuita para los agricultores
majoreros se puso en marcha de forma experimental desde el año 2006, su
funcionamiento se fue perfeccionando y desde el 2008 ya cuenta con todas las
acreditaciones sanitarias y de calidad necesarias. Desde entonces hasta ahora
su producción ha ido creciendo de forma exponencial, y dos grupos de
olivicultores de la Isla se han lanzado a elaborar su propio aceite tras
adquirir pequeñas almazaras privadas.
Igualmente, el sector ha visto
como varios de los productores majoreros están derivando su aceite hacia una
producción netamente ecológica, experimentando grandes resultados en su
comercialización. Una de las últimas novedades del sector es la reintroducción
en la campaña de la aceituna verdial del
país, variedad que se viene potenciando, reproduciendo y distribuyendo a
partir de los olivos centenarios de Fuerteventura, adaptados la dureza de la
climatología de Fuerteventura.

