El Cabildo presenta en la Iglesia en Antigua los resultados de un importante proyecto de restauración de bienes de patrimonio histórico

A las 19:00 horas de mañana martes día 29 se presentarán ante la parroquia las imágenes de San Juan Bautista y del Niño de los Remedios, el púlpito, el frontal del retablo, el manifestador y el camarín de la Virgen




La Consejera de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo presenta los trabajos de restauración llevados a cabo para devolver su esplendor a seis bienes patrimoniales asociados a la Iglesia de Nuestra  Señora de Antigua. Se trata en todos los casos de "elementos artísticos de temática religiosa asociados al interior de este templo, realizados en su mayor parte en madera, y correspondientes a las imágenes de San Juan Bautista y del Niño de los Remedios, el púlpito, el frontal del retablo, el manifestador y el camarín de la Virgen", detalló el consejero de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo, Juan Jiménez.

El acto de presentación de estas actuaciones contará en la tarde de mañana martes 29 de noviembre, a partir de las 19:00 horas, con la asistencia del propio Juan Jiménez, y la alcaldesa de Antigua, Genara Ruiz, además de otros representantes institucionales del municipio y de la autoridad eclesiástica, además de los responsables técnicos de los trabajos.

La restauración de estas obras se ha llevado a cabo este año por distintos equipos de trabajo encabezados por la especialista Chus Morante, habiendo sido asumida la dirección de las obras desde el Departamento de Patrimonio Histórico del Cabildo por medio del técnico Lorenzo Mateo Castañeyra -con la excepción de la restauración del camarín de la Virgen, levada a cabo en un proyecto anterior encargado a la empresa Artes y Oficios de Restauración-.

Los trabajos de restauración conllevan un meticuloso proceso de trabajo. Entre los tratamientos que se aplican a cada una de las obras, relacionados en este caso con obras realizadas en su mayor parte en materiales de madera, se pueden apuntar la limpieza de las superficies aplicando procedimientos químicos, la desinsectación de los elementos de madera para eliminar y prevenir la aparición de xilófagos, la reintegración volumétrica de los ornamentos de madera, el tratamiento de los elementos metálicos originales, la consolidación de los estratos de preparación y de la policromía, la reintegración de las capas pictóricas, o el barnizado final de protección aplicado mediante pulverización.


OBRAS RECUPERADAS

Imagen de San Juan Bautista

La imagen de San Juan Bautista de la iglesia de La Antigua, una obra del siglo XVIII, realizada en madera de cedro o similar, policromada y estofada con motivos florales en la zona de la túnica, representa la tradicional iconografía del santo adulto, ataviado con la piel de camello, una vara de plata en la mano izquierda y en sus pies el Cordero Místico. La imagen está colocada sobre una peana en forma de paralelepípedo con los laterales cóncavos, policromada en rojo y las esquinas y  molduras doradas al agua. Las labores de conservación-restauración se han llevado a cabo durante los meses de mayo y junio de 2011.

San Juan Bautista aparece en el Antiguo Testamento, era hijo de Isabel, prima de la Virgen María y del sacerdote Zacarías y está considerado el precursor de Jesucristo. Desde muy joven se retiró al desierto de Judea, donde llevó una vida de asceta y se dedicó a predicar y a bautizar. Según los evangelios bautizó a Jesús y lo reconoció como Mesías. En el arte cristiano San Juan aparece representado con dos aspectos diferentes, de niño, acompañando a Jesús, y como adulto.

Imagen del Niño de los Remedios

En la sacristía de la iglesia de Ntra. Sra. de La Antigua se encuentra una pequeña imagen de bulto redondo del Niño Jesús, tallada en madera y policromada, conocida como 'Niño de los Remedios'. Dicha imagen forma parte del conjunto de bienes muebles vinculados con la historia de la iglesia de La Antigua, uno de los grandes templos de Fuerteventura.


La imagen del Niño de los Remedios ha sido restaurada durante los meses de mayo y junio del 2011. Se trata de una talla en madera que sigue las pautas iniciadas en el siglo XVII, en Sevilla, por Juan Martínez Montañés. En ella se observa una magnífica factura en el cuerpo, piernas y brazos, pero no en la cabeza, manos y pies, que presentan mayor tosquedad, incluso en la carnación, dando la impresión de que no fuesen realizados por la misma mano. La imagen se coloca sobre peana, un elemento importante de la obra que denota belleza en la forma y calidad  en el dorado al agua.

Púlpito

En la iglesia de Ntra. Sra. de La Antigua, en el pueblo del mismo nombre, se localiza uno de los púlpitos que forma parte del importante conjunto de bienes muebles de este tipo y que aún se conservan en las distintas iglesias y ermitas de la isla. La mayoría de los púlpitos de Fuerteventura fueron concebidos en el siglo XVIII, no así el de la iglesia de La Antigua, que por su línea y colorido austero, se encuadra dentro de la corriente estilística del neoclásico, siendo el único en Fuerteventura con dichas características. Probablemente fue construido, al igual que el retablo mayor, a principios del siglo XIX.

Los púlpitos son una especie de tribuna elevada, coronada por un tornavoz o dosel, desde donde el sacerdote daba el sermón. El que nos ocupa se adosa al muro del evangelio, abriéndose en una bella copa estilizada que se estructura en un cancel de cuatro lados y esquinas en chaflán, erigida sobre una bella columna de fuste mixtilíneo, que descansa sobre una amplia base de planta similar a la del chaflán. La policromía de los casetones es a base de un marmoleado  predominan los colores blanco, azul y gris. Posee tornavoz que cuenta con una representación policromada con el Espíritu Santo en forma de paloma en la parte interior. En el exterior, el conjunto se remata con una cruz colocada sobre la bola del mundo. La sencilla escalera con barandilla de balaustre arranca desde una columna, de sección cuadrada y clásica decoración acanalada sobre la que se sitúa una esfera.

Manifestador

El manifestador es un pequeño templete o dosel donde se expone el Santísimo Sacramento a la adoración de los fieles, y es a partir del Concilio de Trento, en 1563, cuando cobra mayor auge el alzamiento de la Eucaristía, y con ello la importancia de los sagrarios en los retablos, siendo en el período barroco cuando su desarrollo llega al gran despliegue del templete donde se expone la custodia, a veces como único elemento dentro del retablo.

El manifestador de la iglesia de Nuestra Señora de La Antigua es una obra neoclásica realizada durante las últimas décadas del siglo XIX en madera de pinsapo policromada y dorada. Se estructura en un cuerpo central, cubierto por un doselete o tabernáculo de planta hexagonal rematado por una triple moldura quebrada, abierto por tres arcos de medio punto acristalados que le otorgan aspecto de urna, al fondo se encuentra la pieza central o habitáculo en forma de cono abovedado, cerrado por puertas que se deslizan sobre un carril.

Frontal del retablo

Aunque son muchos los que han desaparecido, aún se conserva un pequeño conjunto de frontales de los retablos de distintas iglesias y ermitas de Fuerteventura, algunos de interesante factura. El frontal que se conserva en la iglesia de Nuestra Señora de La Antigua es de madera y fue ejecutado durante el siglo XVIII, dentro de la corriente estilística del barroco. La policromía de los laterales, marmoleado, es la original, mientras que la del panel frontal subyace bajo una posterior capa pictórica de características neoclásicas, una decoración de volutas amarillas dispuestas en dos grandes franjas laterales y una horizontal en el borde superior. En el centro aparece el anagrama de la Virgen María.

Camarín de la Virgen

El camarín, o camerino, es un habitáculo rectangular rematado en su parte superior por una bóveda enervada y en su punto más alto por una linterna, que se encuentra situado en la parte de atrás del altar mayor de la iglesia. Se utilizaba antiguamente para vestir a la virgen para su exposición ante los fieles, especialmente cuando llegaba el momento de sacar a la imagen en procesión o para lucirla a los pies del retablo cuando se acercan las fiestas patronales.

Se trata de un elemento muy poco común dentro del conjunto artístico de origen religioso en Fuerteventura. Aunque su procedencia es desconocida, parece probable que inicialmente fuese concebido para ser ubicado dando al exterior, puesto que cuenta con elementos para la iluminación natural del habitáculo como la linterna y los espejos situados en la base de la bóveda. Es posible que ese origen fuese una ermita más primitiva. Su ubicación actual es en el segundo piso de la iglesia, contando con un acceso posterior habilitado desde la sacristía.

La corriente artística en la que se enmarca es la del barroco chinesco, que contrasta con el estilo barroco, más moderno y anacrónico, del retablo en el que se enmarca. Para su restauración ha sido necesario recuperar sus bellos elementos ornamentales, de temática floral y en los que predominan los azules y rojos acompañados de dorados. Estos motivos adornan no sólo las paredes y la bóveda del camarín, sino también la puerta de madera de acceso al mismo, que cuenta con el mismo tipo de ornamentos y que también ha sido restaurada.


IGLESIA DE ANTIGUA

El primer santuario de La Antigua data del siglo XVI, pero en el año 1600 el licenciado Nicolás Martínez de Tejada manda se haga una ampliación de la ermita. En esas fechas se estaba reconstruyendo Betancuria que había sido arrasada en 1593 por los berberiscos. Para las obras de reconstrucción habían llegado algunos maestros y canteros a la Villa, que también trabajan en La Antigua, realizándose importantes obras en esa fecha y posteriormente, hasta llegar a la configuración de la actual iglesia.

Tras un largo litigio con Betancuria, la Iglesia de Antigua consiguió la independencia parroquial en el año 1785, quedando reflejado este hecho en el templo, que sufrió diferentes ampliaciones y remodelaciones para adaptarse al rango adquirido, así como la dotación de un importante conjunto de bienes muebles. El resultado es la iglesia que hoy contemplamos, con un importante patrimonio mueble donde destacan los distintos retablos e imágenes que conserva.