El Pleno del Cabildo de Fuerteventura aprobó hoy por unanimidad
el contenido de una moción de apoyo al Ayuntamiento y los vecinos
de La Oliva, en sus quejas ante el cierre de la oficina bancaria que
la entidad BANKIA tenía en la localidad.
El cierre de la oficina
está incluido en el plan de obligado cumplimiento diseñado por
Bruselas para las entidades españolas nacionalizadas, ante el que Bankia
ha anunciado el cierre de 54 oficinas y una reducción de la plantilla
en 167 trabajadores, con lo que desaparecen, por tanto, el 32% de las
169 oficinas que la entidad mantiene operativas en el Archipiélago.
Dentro de este ajuste,
se encuentra la oficina de Bankia ubicada en La Oliva, la única que
existía de una entidad financiera en esta localidad.
Dicha oficina de la
extinta La Caja de Canarias (absorbida por Bankia) cierra sus puertas
sin tener en cuenta la situación en que deja a cientos de vecinos
y vecinas de nuestro municipio
.
Durante décadas, La
Caja de Canarias como caja de ahorros y basada en su compromiso social
con los isleños, tenía entidades por toda la geografía del archipiélago,
garantizando que existieran oficinas en lugares que se encontraran alejados
del centro de la ciudad para que todo el mundo tuviera fácil acceso
a sus pensiones, sus salarios o sus ahorros.
Entonces no se trataba
de que todas las oficinas fueran rentables porque lo que subyacía era
la obligación moral de dar un servicio a todos los canarios, compromiso
que no se mantiene, aún cuando hablamos de una entidad que ha percibido
fondos públicos para seguir adelante.
En pleno siglo XXI el
acceso a las oficinas bancarias se hace absolutamente necesario para
la mayoría de la ciudadanía. Hoy, la gran mayoría de las personas
reciben sus ingresos a través de transferencias bancarias y guardan
sus ahorros en entidades financieras, lo que hace que acudir a una oficina
bancaria sea requisito indispensable para poder disponer de su dinero.