El Cabildo de Fuerteventura aporta más de 63.000 al Centro de Día de Rehabilitación Psicosocial de Gran Tarajal
09 de agosto de 2013 (12:35 h.)
Rehabilitar al paciente desde
cuatro ejes: cognitivo, emocional, social y laboral. Ese es el objetivo del
Centro de Día de Rehabilitación Psicosocial de Gran Tarajal con el que el
Cabildo, a través de la Mancomunidad de Municipios del Centro Sur de
Fuerteventura, acaba de suscribir un convenio de colaboración que supone una
inversión de 63.110 euros.
El consejero de Bienestar
Social, Víctor Alonso, resalta la importancia del trabajo realizado por este
centro y el beneficio social que aporta. "Las enfermedades mentales
suponen un duro reto para los pacientes pero también para sus familias; a la
labor médica que se desarrolla en los centros de día hay que sumar el
componente social de apoyo a los familiares, por lo que su existencia y
continuidad deben ser una prioridad para las administraciones con competencia
en la materia, como es el caso de esta Consejería".
El convenio fue suscrito con el
presidente de la Mancomunidad de Municipios del Centro Sur de Fuerteventura,
Marcelino Cerdeña, quien destacó el papel que presta este servicio a la
población de la comarca.
El objetivo del presente
convenio con el centro de Gran Tarajal es la rehabilitación de las personas
afectadas de alguna enfermedad mental de larga duración. Dicho tratamiento se
basa en aspectos cognitivos, emocionales, sociales y laborales.
Este trabajo está respaldado
por un equipo de profesionales formado por una psicóloga, una trabajadora
social, un monitor ocupacional y un enfermero. En la actualidad, este centro
atiende a una veintena de personas con edades entre los 17 y los 64 años.
Las actividades que desarrolla
el Centro de Día de Rehabilitación Psicosocial de Gran Tarajal van desde el
aprendizaje de conocimientos de cultura general (ortografía, lectura, cálculo…)
al entrenamiento de la capacidad de comprensión mediante la lectura comentada
de la actualidad informativa.
Otra de las actividades clave
es la de psicoeducación. Conocer el proceso de la enfermedad, reconocer los
síntomas de una recaída y los motivos que la pueden provocar favorece la mejora
de los pacientes mediante el autocontrol.
También se abordan otras
materias como hábitos saludables de vida, habilidades sociales (fundamental
para favorecer la interacción del paciente con la sociedad), cocina (mejora su
independencia y proporciona confianza en sus recursos), informática, jardinería
y deportes.
Todas estas actividades están
dirigidas a la recuperación integral de estas personas, dentro de los
condicionantes de su enfermedad. El progreso del tratamiento se pone a prueba
en las excursiones guiadas a lugares de interés. Con ello se estimula la
interacción entre los miembros del grupo y entre el grupo y el resto de la
ciudadanía.