La Agenda Cultural de este mes incluye
una singular adaptación del clásico Caperucita Roja. Entretíteres recrea un
cuento donde los niños y niñas defienden su derecho a un futuro mejor y más
cuidadoso con el entorno natural. 'Caperucita Roja… y el lobo marrón' recorrerá
toda la isla desde mañana martes.
El consejero de Cultura, Juan
Jiménez, afirma que "esta divertida adaptación del clásico, versión
títeres, promulga la no violencia como eje de la convivencia en sociedad y el
respeto al medio ambiente, ya que de su salud depende la vida en su sentido más
amplio".
'Caperucita Roja… y el lobo
marrón' es una adaptación con un claro contenido pedagógico. Está escrita para entretener
a todos los públicos e incorpora una clara vocación de animación a la lectura.
Mañana martes, 11 de junio, se
representará en la avenida de Gran Tarajal a las 18:00 horas. El miércoles, a
las 18:00 horas, será en el Centro Cultural de Triquivijate. El jueves, a las
18:00 horas, será en el salón de actos de la Policía Local de Morro Jable. Y el
viernes, a las 18:00 horas, será en el parque infantil de Corralejo. En todos
los casos la entrada es gratuita.
Esta obra está representada por
Roberto Pérez y Begoña Ramos en la manipulación de Títeres.
Caperucita Roja es un cuento de
hadas de transmisión oral de gran parte de Europa que luego se ha plasmado en
diferentes escritos. El relato marca un claro contraste entre el poblado,
seguro, y el bosque, peligroso; una contraposición habitual en el mundo
medieval.
Perrault fue el primero que
recogió esta historia y la incluyó en un volumen de cuentos (1697), en el que
destacaba sobre los otros por ser, más que un cuento, una leyenda bastante
cruel, destinada a prevenir a las niñas de encuentros con desconocidos.
En 1812, los hermanos Grimm
dieron otra vuelta de tuerca a la historia. Retomaron el cuento y escribieron
una nueva versión, que fue la que hizo que Caperucita fuera conocida casi
universalmente y que, aún hoy en día, es la más leída.
En contra de lo que se pueda
pensar, los hermanos Grimm no se limitaron a transcribir palabra por palabra la
tradición oral. Partieron de tres fuentes: la primera, el cuento de Perrault de
1697; la segunda, una versión oral de una chica que había tenido acceso a una
buena educación, y que, por tanto, es probable que conociera el escrito de
Perrault; y la tercera, una obra escrita en 1800 por el autor Ludwig Tieck, 'Leben
und Tod des kleinen Rotkäppchens: eine Tragödie' ('Vida y muerte de la pequeña
Caperucita Roja. Una tragedia'), en la que se introduce la figura del leñador,
que salva a la niña y a su abuelita.
Los hermanos Grimm propusieron
un final alternativo, en el que un momento antes de que el lobo se coma a
Caperucita, ella grita y un leñador que estaba cerca, rescata a la niña, mata
al lobo, le abre la panza y saca a la abuelita, milagrosamente viva.