Los efectos del calentamiento global en el medio ambiente fue uno de los aspectos más repetidos en las diferentes ponencias que se debatieron en el transcurso de la jornada de trabajo que, sobre Técnicas y Avances en la Conservación de Tortugas Marinas, se celebró hoy viernes en Fuerteventura en el marco del Proyecto Pelagos.
Es el calentamiento global el responsable de que en muchas especies, entre las que se encuentra la tortuga, pueda llegar a producirse un incremento de las hembras con respecto a los machos, o que los ejemplares de estas puedan intentar sustituir sus zonas de nidificación tradicional por otras playas más frescas.
Ante esta realidad, los trabajos que se están desarrollando en Canarias para conseguir que sus playas puedan llegar a convertirse en centros de nidificación adquieren una importancia especial toda vez de que, ante cualquier eventualidad, ya sea climática o fruto de la acción humana en los entornos donde, en la actualidad, se registra esa puesta de huevos, se podría contar en Canarias con una colonia alternativa. No hay que olvidar que las ‘tortugas bobas’ existen en diversos lugares del mundo, pero las que se registran en la Macaronesia tienen sus características especiales.
Antonio Gallardo, director gerente de la Reserva de la Biosfera de Fuerteventura felicitó a los asistentes por los avances que Pelagos está desarrollando y por el hecho de que esta isla tenga un protagonismo importante en los trabajos de recuperación de estas tortugas en unas islas en las que existen citas históricas que confirman que existieron nidificaciones de este tipo de animales pero que se extinguieron.
La jornada tuvo frente muy variados, desde los eminentemente técnicos que corrieron a cargo de representantes del dirección territorial de Comercio, Margarita Rodríguez y Juan Paredes, los cuales trasladaron, sobre todo a los representantes caboverdianos, la necesidad de cumplir con exactitud la normativa europea para el traslado de estos huevos de su territorio al canario, con el fin de que “nunca se corra el riesgo de que, por tiempos de espera en el trayecto, se pierda la posibilidad de que eclosionen”, hasta la experiencia ‘protectora’ de la bióloga Ana Liria, quién defendió a ultranza el cuidado con el que se selecciona en Cabo Verde tan sólo una pequeña parte de huevos para trasladarlos a Canarias, “protegiendo sobre todo la conservación del entorno de donde proceden”.
Por su parte, Jose Luis Crespo, del Oceanográfico de Valencia puso al día a los asistentes de la jornada e torno a los trabajos que su departamento viene desarrollando en aras de conseguir una óptima reproducción asistida que garantice la continuidad de la especie fuera de su hábitat natural, mientras que Adolfo Marco, investigador de la Estación Biológica de Doñana, quizás el que más hincapié hizo en los efectos que el calentamiento global tiene en la conservación de los hábitats naturales, indicó que es preciso trabajar en la búsqueda de soluciones a largo plazo porque cuando se produce un desastre natural ya no es posible paliarlo.
La segunda parte de este encuentro, al que asiste la viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Guacimara Medina, tendrá su continuidad mañana sábado con una visita al tortugario de Morro Jable, donde se cuidan los huevos desde que llegan de Cabo Verde hasta que eclosionan, y a las crías hasta que están en disposición de ser devueltas al mar, algo que mañana se producirá en la playa majorera de Cofete.
Pelagos, un proyecto que nació como iniciativa de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias a través de su Dirección General de Protección de la Naturaleza, como un modelo para la gestión coordinada de los recursos naturales marinos en la Macaronésica; un proyecto posible gracias a la cofinanciación de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) que cubre el 85% del coste total de la iniciativa dentro del programa europeo MAC (Madeira-Azores-Canarias) y Cabo Verde.