Todos los municipios colaboraron
con la iniciativa. El Cabildo liberó ayer tarde 17 ejemplares en el
Barranco de Guerepe
8 de noviembre de 2013
Fuerteventura demostró su solidaridad con la
conservación de la pardela cenicienta (Calonectris diomedea),
a raíz del apagón generalizado que tuvo lugar ayer en toda la Isla.
Los seis ayuntamientos prestaron su apoyo a la iniciativa de la Consejería
de Medio Ambiente del Cabildo para que al menos una localidad de cada
municipio apagara o no encendiera su alumbrado en zonas clave de la
costa.
El Apagón de La Pardela se
concretó en todo el municipio de Betancuria entre las 23:00 y
las 5:00, y a partir de las 23:00 horas en la avenida marítima
de Puerto del Rosario. En el resto de municipios, otras localidades
y zonas costeras simplemente no activaron su alumbrado al caer la tarde.
Estas fueron el pueblo de Ajuy al completo (Pájara), el Paseo Marítimo
de Corralejo (La Oliva), el Paseo Marítimo entre El Castillo y Nuevo
Horizonte (Antigua), y la Avenida Miramar de Las Playitas (Tuineje).
La segunda actividad organizada por el Cabildo dentro de la presente Campaña de
La Pardela en Fuerteventura fue la liberación de 17 ejemplares de la
especie en el Barranco de Guerepe (Pájara), contando con la participación
de una decena de vecinos interesados y de la propia consejera de Medio
Ambiente, Natalia Évora.
La consejera valoró los buenos resultados de
la campaña, "una vez que el Apagón de La Pardela sigue creciendo
y se ha celebrado por primera vez a nivel insular. El años pasado se
realizó en tres localidades y ahora, gracias a la implicación de todos
los ayuntamientos, se ha ampliado a toda la Isla".
Natalia Évora agradeció igualmente la colaboración
ciudadana con la conservación de esta especie protegida que anida en
Fuerteventura. "Son decenas de vecinos los que hacen posible con
sus avisos la consejería pueda salvar la vida de los pollos de pardela
que se desorientan y se dirigen hacia el interior en lugar de hacia
el mar. Ayer liberamos a 17 de estos ejemplares con un grupo de vecinos
que se interesaron por la actividad y por conocer un poco más sobre
estas aves acuáticas tan emblemáticas de la Isla", trasladó.
La campaña de la pardela es un instrumento que sirve
también para realizar un seguimiento de la especie. Todos los animales
rescatados por la Consejería de Medio Ambiente, en torno a unos 50
este año de 2013, son anillados antes de su liberación.
De esta manera, explicó Évora, "cuando
alcanzan la edad adulta y les llega el momento de anidar, en torno a
los ocho años, es posible conocer el lugar donde nació, si ha regresado
o no a su lugar de origen, etc".
La consejera agradeció también la participación
de los cuerpos policiales como la Policía Local y la Guardia Civil,
de igual manera que el equipo de vigilantes y agentes de Medio Ambiente
del Cabildo.
Las costas de Fuerteventura y de Canarias en general
son zonas donde nidifican las pardelas. Por estas fechas, los pollos
de esta especie protegida se orientan con la Luna para abandonar sus
nidos durante la noche, pero la contaminación lumínica de las zonas
urbanas los deslumbra, haciéndolos volar en direcciones equivocadas
y provocando que aparezcan perdidos y desorientados en áreas interiores.
RECOMENDACIONES
Uno de los aspectos principales de la Campaña de
la Pardela es la colaboración ciudadana para localizar a pollos de
pardela accidentados o en apuros. Para alertar a las autoridades competentes,
cualquier persona podrá contactar de manera genérica a los servicios
de vigilancia a través del 112, aunque también se encuentran disponibles
los siguientes números de teléfono:
Cabildo. 928 862 300 / Medio Ambiente: 928 852 106 / Agentes
de Medio Ambiente: 626 98 23 71
Policía Local. Puerto del Rosario: 928 850 635 / Antigua: 928 878
024 / La Oliva: 928 866 107 / Pájara: 928 541 022 / Tuineje: 928 870
000
Guardia Civil. Puerto del Rosario: 928 851 551 / Morro Jable (Pájara):
928 541 107 / Corralejo (La Oliva): 928 867 267 / Gran Tarajal (Tuineje):
928 162 766
Qué hacer con las
pardelas accidentadas
Es importante que nunca se les proporcione alimento
ni agua, ya que cuentan con unas reservas de grasa que les permite subsistir.
Y, por supuesto, no hay que echarla a volar, ya que antes debe ser examinada
por los técnicos para proceder a su recuperación. Si es necesario
trasladarla, se debe hacer en una caja de cartón agujereada, para que
puedan respirar.
Al localizar una pardela ésta suele permanecer inmóvil
en el suelo. Cuentan con un pico muy afilado, por lo que si intenta
picar es importante no retirar la mano de forma brusca para evitar cortes.
LA
PARDELA CENICIENTA
La pardela cenicienta (Calonectris diomedea)
es un ave protegida con interés científico, su ciclo de vida no es
demasiado largo y se reproduce una vez por año (un huevo por puesta).
Esta campaña pretende cubrir el período en el que el desarrollo final
del pollo corre mayor riesgo, ya que son presa fácil de ratas y gatos,
el hombre los captura para aprovechar su grasa o como alimento y la
contaminación lumínica los desorienta en su primer vuelo hacia el
mar, chocando contra postes de luz, antenas, tendidos eléctricos, etc.
Ave marina, de amplia distribución
mundial. Pelágica, que desarrolla su vida en alta mar, acercándose
únicamente a la costa en el período de reproducción. Existen
tres variedades: Calonectris diomedea ssp diomedea
que anida en el Mediterráneo, Calonectris diomedea ssp edwardsi
que anida en Cabo Verde, y Calonectris diomedea ssp boreales,
que anida en las costas canarias.
Durante la noche, en las áreas de cría es muy ruidosa
y emite sonidos guturales similares a gritos o gruñidos, a veces parecidos
al llanto de un niño o una gata en celo.
A primera vista puede confundirse
con una gaviota, aunque presenta diferencias como las partes superiores de tonalidad gris-pardusca
y las inferiores blancas; posee narinas muy desarrolladas (tubos excretores
de la sal situados en la parte superior del pico); tiene el pico amarillento,
fuerte y terminado en gancho, más pronunciado en el extremo; o sus
alas cuentan con el borde posterior muy oscuro, casi negro, alargadas
y finas.
Alimentación: Peces, larvas de moluscos, pequeños
crustáceos y fragmentos de algas.
Reproducción: Los adultos llegan a nuestras costas
a partir de febrero-marzo. Como nidos (huras) utiliza principalmente
grietas estrechas, huecos entre grandes rocas y cuevas, situadas en
acantilados y barrancos. De hábitos nocturnos, también excavan madrigueras
sobre sustrato blando. Entre mayo y junio se realiza la puesta, de un
solo huevo, que incuban hasta finales de agosto.
Los pollos son alimentados por sus padres, hasta
sobrepasar incluso el peso de estos. La cría va almacenando grasas
de reserva en el cuerpo. Los adultos abandonan el nido un mes antes
de que lo haga el pollo, a finales de agosto. Durante ese período se
nutren de las reservas almacenadas y abandonan el nido a partir de octubre,
momento en el que alzan el vuelo por primera vez. Aquellos ejemplares
que consigan sobrevivir hasta la madurez sexual (entre los 7 u 8 años)
volverán al lugar donde nacieron para continuar con su ciclo vital.
Amenazas
* Es presa fácil de depredadores como la rata y
el gato.
* Caza ilegal, para su consumo y/o para extraer la
grasa que almacena en su cuerpo.
* Deslumbramientos: En la noche la pardela se guía
por la luna, la contaminación lumínica de las zonas urbanas deslumbra
a los pollos provocándole choques contra farolas, focos, antenas, tendidos
eléctricos e incluso atropellos. Cuando chocan caen contra el suelo
y, aunque no haya sufrido heridas, no es capaz de alzar el vuelo por
sí sola, necesita de un acantilado o de la superficie del mar.





