El
pleno del Ayuntamiento de Antigua aprobó ayer, con los votos a favor
del equipo de gobierno (CC, PPMajo y PSOE) y la abstención de los grupos
de la oposición (CLAN, LDC y PLDA), resolver la concesión privativa
de uso de la zona que circunda el Centro Comercial El Castillo.
Los
antecedentes de este expediente se remontan a septiembre de 1996, cuando
la entidad Inver Canary SA solicitó la concesión privativa del
uso de la zona que rodea al Centro Comercial El Castillo, en aquel momento
en construcción, para la instalación de terrazas, toldos y un quiosco
de 40 metros cuadrados.
El
Ayuntamiento de Antigua acordó, en el pleno celebrado el 24 de diciembre
de 1996, otorgar la concesión por un periodo de cinco años prorrogables,
estableciendo un canon mensual de 200.000 pesetas (1.202,03 euros).
En mayo de 2008, la corporación estimó el cambio de titularidad de
la concesión a favor del Grupo Turístico Barceló SL, que absorbió
a la entidad mercantil Inver Canary SA.
La
propuesta de resolver la concesión de privativa se fundamenta en el
incumplimiento de una serie de obligaciones contractuales esenciales,
según el informe técnico municipal realizado en mayo de 2013.
La concesión de la zona verde ampara el quiosco y el parque infantil,
pero no las terrazas cubiertas, que cuentan con una superficie superior
a la autorizada.
El
informe municipal establece también que el ancho de los toldos existentes
“oscila entre los 4,65 y 6,80 metros”, frente a 1,50 metros establecido
en la concesión, mientras que la longitud “supera notablemente los
anchos de la carpintería de aluminio de los locales”.
El
pleno acordó también incautar la garantía provisional de 160.000
pesetas (961,62 euros), constituida el 15 de octubre de 1997 por la
entidad concesionaria, e incoar expediente para determinar los daños
y perjuicios que deba indemnizar el contratista.
La
Corporación ha recabado diversos contratos suscritos entre la empresa
Grupo Barceló y determinados terceros, aportados para la tramitación
de licencias de apertura de los locales ubicados en el Centro Comercial
El Castillo, “en los que se pone de manifiesto que dicha empresa cede
el uso de las terrazas a los arrendatarios de esos locales comerciales
sometiéndolo a unas normas de uso y a cambio de una determinada renta
mensual”.
El alcalde en funciones, David Alberto, señaló que el Ayuntamiento
de Antigua mantuvo una reunión con la mayoría de los arrendatarios
de los establecimientos para informar de este expediente. En tal sentido,
resaltó que las terrazas “no se cerrarán”, sino que “deberán
adaptarse a las medidas reglamentarias, siguiendo los informes correspondientes
de los técnicos municipales”, y que el Consistorio aplicará la ordenanza
fiscal reguladora de la tasa por ocupación de terrenos de uso público
con mesas y sillas.
“Por
un lado, esta medida supondrá que los arrendatarios de los locales
paguen menos de lo que están pagando en la actualidad y, por otro,
que los ingresos repercutan en las arcas municipales y no en una entidad
privada, como ha ocurrido hasta ahora”, precisó Alberto.