ÁGUEDA INSULTA, EN CC TRABAJAMOS Y AVANZAMOS POR FUERTEVENTURA.

El Partido Popular, rama Águeda Montelongo, oculta su ‘rasquera’ por quedarse fuera del gobierno de todas las instituciones de Fuerteventura recurriendo al insulto, la demagogia y las malas formas como única forma de argumentación.


 La ¿presidenta? del PP de Fuerteventura se avergüenza de los compañeros de viaje que el PP de José Manuel Soria le ha impuesto para concurrir junto a las elecciones del 20-N (González Arroyo, los supuestos nacionalistas asamblearios de izquierda de AMF y todos los grupos que la propia Águeda había echado antes del PP), y para evitar hacerse la foto con ellos se entretiene insultando y engañando. 

Lo que le molesta a Águeda Montelongo es precisamente saberse perdedora en su lucha por hacerse con el control del PP de Fuerteventura. Fue perdedora primero en las elecciones del pasado mes de mayo y lo es ahora cuando la dirección regional del partido ha dado consignas para integrar en el mismo a todos sus enemigos políticos, que ella misma se había encargado de echar del PP. Fue perdedora hasta cuando encabezó la lista al Parlamento regional. 

Encerrada en su sillón del Parlamento, escondida detrás del ipad, hablando solo a través del twitter para no mezclarse con los majoreros de a pie, Águeda Montelongo traga con carretas y carretones con tal de no enfadar a su jefe de Las Palmas, que sólo piensa en convertir los votos de los majoreros en puntos para marcharse a vivir a Madrid. 

Y mientras tanto, su acción de oposición en todas las administraciones de Fuerteventura se resume en una sola cifra: 0 mociones presentadas en las diferentes administraciones en beneficio de los ciudadanos, frente a cientos de insultos y descalificaciones diarias contra los representantes que los ciudadanos eligieron democráticamente el paso mes de mayo. 

Mientras tanto, en CC apostamos por el trabajo serio y respetuoso. Defendemos la coordinación institucional entre los ayuntamientos, cabildo y Gobierno de Canarias, y nos reafirmamos en la intención de tomar las decisiones que, dentro del respectivo ámbito de competencia, haya que tomar, le guste o no le guste a doña Águeda. 

Águeda insulta, en CC trabajamos y avanzamos por Fuerteventura.