Después de 250
seísmos registrados durante los últimos días en las costas de Castellón y
Tarragona, el Gobierno de España, a través del ministro de Industria José
Manuel Soria, reconoce esta mañana que existe relación entre la inestabilidad
sísmica y las actividades relacionadas con perforaciones marinas e hidrocarburos.
“Hace apenas dos meses nos decían que era una locura relacionar perforaciones
en las aguas de Lanzarote y Fuerteventura con movimientos símicos. Hoy la contundencia
de 250 seísmos en pocas horas, cuando se trata de convertir una antigua bolsa
petrolífera en un almacén submarino de gas, demuestra que algo falla en los
cálculos de ese ministro petrolero”, explicó el presidente del Cabildo de
Fuerteventura, Mario Cabrera.
“Quiero pensar
que también Castellón y Tarragona hubo autorizaciones y Estudio de Impacto
Ambiental del Ministerio. Seguro que hubo técnicos de las multinacionales avalando
el proyecto. Seguro que hasta una campaña de opinión a favor, como ‘la Guía
Petrolera’ que han desarrollado Soria y los suyos en Canarias”, pero “la
contundencia de los 250 seísmos demuestran que en actividades y perforaciones
profundas en mar adentro el riesgo es permanente y no hay seguridad garantizada”,
apuntó.
El presidente
del Cabildo de Fuerteventura recordó que la bolsa en la que se está inyectando
gas en la costa de Tarragona y Castellón es de unos 1.700 metros de profundidad,
“ojo, en Canarias estamos hablando de mucho más, unos 6.500 metros de profundidad,
con una tecnología que no está experimentada y con múltiples carencias en todo
el proceso administrativo. Esta es además un área marina además de especial
sensibilidad y conocida por su actividad sísmica”.
Mario Cabrera animó
a Soria a que después de la oposición a las prospecciones de sus compañeros del
PP y de las instituciones de Baleares a las prospecciones, y de los 250 seísmos
de Tarragona y Castellón, “empiece a aplicar en Fuerteventura y Lanzarote el
mismo rasero que allí y pare esta locura de una vez por todas. Hay alternativas
relacionadas con energías limpias perfectamente viables que, si el Ministerio
quiere, puede impulsar en vez de torpedear, y así enterrar de una vez por todas
el expediente Repsol”.
Despropósito de Cañete
Mario Cabrera
también consideró un auténtico despropósito el argumento utilizado por el
ministro de Medio Ambiente,
Miguel Arias Cañete, quien reconoció, tras los 250 seísmos, que la Declaración de Impacto Ambiental no tenía
ningún condicionamiento relativo a problemas sísmicos, “eso es exactamente lo
mismo que pasa con el proyecto de Canarias, pero allí se preocupan y reconocen
errores cuando la plataforma ya está trabajando en el mar y después de 250
seísmos, y aquí siguen adelante con la tramitación administrativa en vez de
rectificar”.