google.com, pub-1060934438379655, DIRECT, f08c47fec0942fa0

ANUNCIOS


Murió Tomás Stefanovics por Ángel Díaz Arenas

 



 


El que escribe estas líneas conoció a Tomás íntima y profesionalmente; veamos los tres (3) artículos que éste escribió sobre su obra: 

1) Ángel Díaz Arenas: <Contrucción> y <Decontrucción> en <El amor en los tiempos del cólera> de Gabriel García Márquez y otros estudios de literatura hispánica, Romanistischer Verlag, Bonn, 1987, 288 p.”, en: Hispanorama, N 51, (Nürnberg, Marzo de 1989), pág. 60, 

2) Ángel Díaz Arenas: Folklore iberoamericano en El otoño del patriarca de Gabriel García Márquez. Letras, partituras y estudio histórico-comparativo, Romanistischer Verlag, Bonn, 1988, 158 p”, en: Hispanorama, N 51, (Nürnberg, Marzo de 1989), pág. 61 

y 3) “Ángel Díaz Arenas: La aventura de una lectura en <El otoño del patriarca> de Gabriel García Márquez. I: Textos intertextualizados; II: Música intertextualizada. Kassel: Ed. Reichenberger 1992. 482 pág.”, en: Iberoamericana, Nº 54, Volumen 2, (Frankfurt am Main, 1994), págs. 93-96. 

Sumemos a estos la velada N° 2 en la que fue invitado a hablar de su propia obra: Dr. Tomás Stefanovics (prosista): «Pasado, presente y futuro de y en mi obra» (19. V. 1995)”- [Tomás con Ernesto Cardenal (Granada, 20 de enero de 1925-Managua, 1 de marzo de 2020)],
 

Citemos, además, los tres (3) libros que un servidor posee de él: 

1) El divorcio, (Montevideo, 1980). Ediciones Géminis, libro que me va dedicado con las siguientes palabras: “A Ángel Díaz, en señal de amistad y aprecio. Múnich, 21.10.81” y sigue su nombre: Tomás. Gracias Tomás y buen viaje, 

2) Cadenas invisibles, (Montevideo, Uruguay, 2003). Ediciones La Gotera y 3) Una mujer diferente, (Montevideo, 2010). Rumbo Editorial. 

Y cerramos esta breve presentación con las palabras finales y de despedida de Jorge Riani que se titulan Murió Tomás Stefanovics [Montevideo, Paraguay, 20 de agosto de 2020-Múnich, Alemania, 13 de julio de 2020], el escritor que inundó Alemania con literatura latinoamericana” [en: Revista Contexto, (Paraná, Entre Ríos, 09/08/2020): http://revistacontexto.com.ar/2020/08/murio-tomas-stefanovics
-el-escritor-que-inundo-alemania-con-literatura-latinoamericana/] 

Algunas de cuyas palabras y frases dicen: Tomás Stefanovics nació y creció en Uruguay. Se casó en Alemania con una poeta paranaense [añadimos: en segundas nupcias].

 Era escritor, periodista, traductor y un lector voraz que llegó a tener una de las principales bibliotecas latinoamericanas particulares en Europa. 

Se llamó Tomás Stefanovics y honró la vida durante casi 86 años. “Revista Contexto” lo recuerda con esta nota, en el día de su funeral. (…). 

Tomás murió días antes de cumplir los 86 años y su funeral -sobrio por decisión y no por pandemia- se realizará este lunes (10 de agosto) en el cementerio de la capital bávara.

 Honró la vida y se despidió también honorablemente, junto a su compañera Dorita (aquí con Ángel Díaz en la Biblioteca del Instituto Cervantes de Múnich en días ya muy pasados)


, que en una sociedad acostumbrada a institucionalizar a las personas en los momentos más difíciles, eligió que se quede en casa, a su cuidado (Belfortstraße 4, München)“. 

Cerramos esta nota de deceso y muerte con el poema con el que me despedí de mi esposa (Birgit Díaz Arenas, nacida Beckmann) el día de su defunción: jueves 5 de agosto de 2021:
 
         DESPEDIDA


Palidez de la aurora
que sales al camino
encuentras una vieja
que amamanta un niño.
 
Cristales de colores
amores destrozados
las rejas de las cárceles
son postigos de estaño.
 
Miradas sin aliento
cabellos canos
un grito se desploma
en un manantial de asfalto.
 
Las ruedas de la noche
surcan un peligro
en medio de las estrellas
hay un surco de vidrio.
 
Espera fatigosa
ambición extraña
los senos de la vida
tienen lecha amarga.
 
Algunos pensamientos
brotan en el alba
cuando el sol se pone
se van en una barca.
 
Aquellos días tristes
de rostros ajados
ofrecen a la vida
los sueños pasados.
 
Caricias y deseos
nos dicen de seguirles
cuatro manos juntas

lánguidas se rinden.