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Fisioterapeutas de Canarias recomiendan mantener una rutina de actividad física y cuidar la higiene postural en vacaciones para evitar dolencias por el cambio de ritmo




 Las vacaciones de verano conllevan cambios en las rutinas y en la actividad física que pueden ser fuente de lumbalgias y de otras múltiples dolencias asociadas al cuello y a la espalda.


 Lesiones que en la época estival se agravan aún más por los efectos de los aires acondicionados, los viajes y las malas posturas al tomar el sol o al reposar. En este sentido, el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias (COFC) advierte que es aconsejable “no parar de golpe” y diseñar un programa de actividad física y de ocio que atenúe los efectos de este cambio de ritmo
 
26 de julio, Las Palmas de Gran Canaria
 
El Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Canarias (COFC) ofrece una amplia guía de consejos para evitar los típicos dolores de espalda y cuello y las lumbalgias cada vez más habituales en los periodos vacacionales a causa del cambio brusco de actividad, de las malas posturas al descansar y al tomar el sol y de los aires acondicionados.
 
Según Vanesa Eugenio, vicepresidenta del COFC, “la mejor manera de eludir esas dolencias es prevenir, manteniendo una rutina de ocio y de actividad física continuada que evite ese cambio de exigencias que implica un fuerte impacto en nuestro cuerpo. Un parón total genera cambios fisiológicos que pueden repercutir en la espalda, por lo que hay que cuidar especialmente la higiene postural en verano”, asegura. 
 
A su juicio, “esto no solo ocurre en vacaciones; también pasa a menudo los fines de semana, especialmente cuando las personas se someten a un gran ritmo y a estrés laboral, y aflojan de golpe. 
 
Entre los consejos que ofrece el Colegio de Fisioterapeutas de Canarias está el evitar de forma generalizada mantener una vida sedentaria, practicar de forma continuada alguna actividad adaptada a la forma física de cada uno, indicando siempre que en caso de patologías se debe incluir ejercicio terapéutico prescrito por un profesional sanitario. 


Además, también se debe cuidar la postura a la hora de coger peso, sentarse o caminar, intentar no usar ropa ajustada y tacones altos, controlar el sobrepeso, ya que puede provocar que los músculos y huesos de la espalda se tensionen, dedicar un tiempo a la relajación y a los estiramientos diarios, o aplicar calor local en la zona afectada si vemos que comenzamos a sentir dolor,  son algunas de las claves que propone la institución colegial para evitar el lumbago y otros dolores de la espalda y el cuello durante el verano.
 
Pasar de la sobreactividad y del estrés a la inactividad y al descanso absoluto puede acarrear consecuencias a nivel fisiológico. “Si has tenido una carga de trabajo importante antes de coger vacaciones, tu organismo está programado para una respuesta exigente, y si de pronto paras, de repente puedes sentirte mal físicamente”, explica la vicepresidenta del COFC.
 
Un malestar que puede derivar en fuertes dolores de espalda que “se agravan aún más por los aires acondicionados y por las malas posturas”, advierte Vanesa Eugenio.
 
Los músculos sufren especialmente el aire frío ya que se someten a un cambio brusco de temperatura, lo que provoca que éstos se contraigan de forma involuntaria y durante un largo transcurso de tiempo como mecanismo de defensa propiciando contracturas que pueden ser enormemente dolorosas.
 
El verano también es época de viajes, que en algunos casos son extremadamente largos, en los que se permanece sentado y con una mínima actividad física durante varias horas


“Nuestro cuerpo incluso se tensiona más con la carga del equipaje, en muchas ocasiones soportando un gran peso de forma continuaday no ayuda tampoco los cambios de cama y de almohadas inadecuadas que pueden provocar que el tiempo de descanso sea de mala calidad”, añade la vicepresidenta del Colegio de Fisioterapeutas. Todo ello puede motivar lesiones en la espalda”, subraya.
 
El COFC recomienda parar, al menos, cada dos horas, para caminar durante 5 o 10 minutos en los viajes por carretera, y pasear un rato por el pasillo de los aviones, barcos y trenes, cambiando de postura y estirando las piernas.
 
La higiene postural a la hora de tomar el sol se torna también en algo a tener muy en cuenta para no sufrir dolores musculares en la espalda. 


En este sentido, los fisioterapeutas canarios aconsejan mantener la columna vertebral recta y elegir una superficie lo suficientemente firme que se adapte a las curvas de nuestros cuerpos“Es recomendable no exponerse al sol en una superficie demasiado blanda ni demasiado dura, usando, si es posible, una esterilla bajo la toalla”, recomienda Vanesa Eugenio.
 
La mejor postura, asegura, es posicionarse boca arriba con una almohada en el área cervical y con las rodillas semi flexionadas, ya que de esta forma se respeta mejor la forma natural de la columna. 


Se desaconseja, sin embargo, ponerse boca abajo y si se hace es necesario separar levemente las piernas para liberar a nuestra espalda de las tensiones propias que genera esa postura, mirando siempre en dirección a la toalla colocando las manos en la frente intentando no girar el cuello y colocando una almohadilla bajo el vientre.


 Las posturas deben de alternarse cada cierto tiempo y combinar con paseos o ejercicios suaves cada 45 minutos aproximadamente.