http://fuerteventuradigital.blogspot.com - GA4 - G-357ZCTSH31 google.com, pub-1060934438379655, DIRECT, f08c47fec0942fa0

ANUNCIOS





Fuerteventura lleva al Ministerio los planteamientos de WWF- España contra las prospecciones petrolíferas

-      La asociación, cuyo presidente de honor es Juan Carlos I,  defiende que se descarte  la concesión de permisos y que se declaren las aguas canarias como “Zona Libre de Gas y Petróleo”




El Cabildo de Fuerteventura ha remitido un nuevo escrito a modo de alegación ante el Ministerio de Industria y en relación con el expediente para la autorización de prospecciones petrolíferas en aguas próximas a Canarias. El escrito recoge un informe elaborado por la organización WWF (World Wide Found For Nature) – España, cuyo presidente de honor es S.M. Juan Carlos I, y ha sido facilitado por la sede de WWF-España en Lanzarote. “Se trata de una actualización de los estudios ambientales que, de nuevo, reiteran el peligro que pueden entrañar las perforaciones petrolíferas para el ecosistema y para la economía y la forma de vida de las islas. WWF, como también Oceana y las propias universidades canarias nos han facilitado estudios sobre estos aspectos, que estamos remitiendo a modo de alegación al Ministerio, ya que con el proceso de alegaciones abierto actualmente sólo se permite presentarlas a los cabildos y al Gobierno. En aras a buscar mayor participación, pedimos también que se amplíe a cualquier entidad o institución interesada”, explicó el presidente del Cabildo, Mario Cabrera.

La alegación está relacionada con los PERMISOS DE INVESTIGACIÓN DE HIDROCARBUROS  “CANARIAS 1 A 9” TRÁMITE DE AUDIENCIA. En este sentido, la asociación de protección ambiental WWF España plantea lo siguiente
:
1.       Sobre el inadecuado procedimiento de exposición pública.
Los trabajos que el Gobierno Central planea reactivar comprenden la perforación de pozos exploratorios a 3.500 m de profundidad, la realización de procesados especiales y de trabajos de geología y geofísica, actividades que ya de por sí implican un evidente impacto medioambiental, especialmente grave en el caso de las frágiles comunidades bentónicas batiales debido a la alteración directa del medio físico por perforación del lecho marino, pero también sobre otras especies como cetáceos, peces e infinidad de invertebrados y hábitats naturales, muchos de ellos protegidos por diversas normativas de rango autonómico, nacional e internacional.
En atención a la Ley 27/2006, de 18 de julio, por la que se regulan los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente (incorpora las Directivas 2003/4/CE y 2003/35/CE) estas autorizaciones/permisos han de ser objeto de información pública, en especial, de participación por parte de las ONG de medio ambiente interesadas –las que trabajan en este campo y en este ámbito territorial– entre las que se encuentra WWF España, quién cuenta desde 1998 con una Oficina Regional de Canarias, sita en Arrecife de Lanzarote.

2.       Sobre la afección del proyecto a la biodiversidad marina de Canarias.
Las islas Canarias destacan internacionalmente por la riqueza y singularidad de sus paisajes terrestres y marinos, y por la extraordinaria biodiversidad que en ellos se alberga.

Las peculiares características geomorfológicas, oceanográficas y climatológicas que imperan en Canarias han propiciado la existencia de un amplio y variado mosaico de ecosistemas con multitud de formas de vida que destacan por su singularidad y exclusividad. Según el Banco de Datos de Biodiversidad de Canarias –todavía bastante incompleto en lo relativo al medio marino–, de las casi 18.000 especies catalogadas 5.232 son marinas, entre las que se halla un importante porcentaje de endemismos. En sus aguas nadan hasta 28 especies diferentes de cetáceos, algunos de los cuales, como zifios, cachalotes, calderones y delfines mulares, mantienen importantes poblaciones residentes que hacen de Canarias uno de los enclaves de mayor riqueza y diversidad de cetáceos del Atlántico Central. De igual forma, al menos cinco especies de tortugas marinas campean las aguas insulares, así como otras casi 700 de peces y miles de invertebrados.

No obstante, la naturaleza marina de Canarias destaca también por su extrema fragilidad y vulnerabilidad a los agentes perturbadores externos, dado su carácter de insularidad, la oligotrofia de la mayor parte de las aguas marinas –que implica la existencia de pequeñas cantidades de biomasa– y la concentración de biotopos en una estrecha franja del fondos marino debido a la carencia de plataformas insulares notables.

Los trabajos de prospección petrolera, especialmente los referidos a la fase de perforación del lecho marino, ya generan fuertes impactos en el medio, pudiendo multiplicarse los efectos negativos en caso de verificarse la existencia de yacimientos de hidrocarburos en la zona y resultar viable su extracción. A este respecto, como impactos más significativos asociados específicamente a la fase de cata y explotación de hidrocarburos, podemos citar los siguientes:

Sobre la atmósfera

       Contribución al cambio climático por emisión de CO2, vapor de agua, óxidos de azufre y de nitrógeno (efecto invernadero).
Mientras está activa la explotación se produce una quema constante de gases tóxicos que afloran junto con el petróleo. Estos gases, principales causantes del calentamiento global del planeta, son ricos en óxidos de azufre y de nitrógeno, y provocan en las personas enfermedades de tipo respiratorio, irritación de piel y ojos, afecciones al sistema inmunológico...

       Muerte directa de multitud de animales por inhalación de vapores tóxicos.
Durante el proceso se producen inevitables vertidos de petróleo al mar. Una vez en contacto con la superficie, se produce un fenómeno gradual de evaporación de los hidrocarburos más volátiles, altamente tóxicos para la vida marina, especialmente para las aves, tortugas y mamíferos marinos que dependen de la superficie para respirar.

       Dispersión de la contaminación a zonas alejadas del foco emisor.
Estos gases –óxidos de nitrógeno (Nox) y dióxido de azufre (SO2) fundamentalmente– pueden llegar a desplazarse cientos de kilómetros del foco de contaminación, hasta que por una disminución de la temperatura vuelven a condensarse generando la denominada “lluvia ácida”, que cae sobre tierra firme acidificando seriamente el sustrato, los acuíferos y matando plantas y fauna edáfica.
En caso de accidente, es probable que se produzca un vertido incontrolado de grandes cantidades de petróleo que, con toda probabilidad, arderá generando grandes cantidades de humo tóxico.

Sobre la superficie

       Muerte de multitud de animales por asfixia y envenenamiento.
Las aves que quedan impregnadas de petróleo pierden su capacidad impermeabilizante de sus plumas, pudiendo llegar a morir por hipotermia en cuestión de horas.

       Pérdida de biodiversidad.
Muchas especies cambian sus rutas migratorias al detectar la presencia de los hidrocarburos, desapareciendo del lugar y ocasionando en consecuencia una pérdida de biodiversidad difícilmente recuperable.
Sobre la columna de agua

       Alteración de la capacidad fotosintética del fitoplancton y del aporte de oxígeno.
El 80% de la actividad fotosintética y de absorción de energía solar se produce en los 10 primeros metros de la superficie marina. Parte de los hidrocarburos vertidos se disuelven en el agua marina, ocasionando un oscurecimiento del medio acuático que disminuye la capacidad de fotosíntesis del fitoplancton y, por tanto, la producción primaria en el mar (alimento) y el aporte de oxígeno. Esta alteración afecta a las cadenas tróficas, determinando una disminución considerable de la fauna y flora. En zonas de aguas someras, donde multitud de comunidades dependen directamente de la transparencia del agua  para su supervivencia (algas, fanerógamas marinas, corales...), este fenómeno es especialmente perjudicial. La pérdida de extensión de praderas de fanerógamas y algas limita las zonas que proporcionan cobijo y áreas de cría a gran número de especies marinas, muchas de ellas de interés pesquero. En este sentido, si bien este tipo de comunidades no se verán directamente afectados por los trabajos de prospección petrolera dada la profundidad a la que se ejecutarían, si que podrían verse indirectamente afectadas, en caso de un eventual derrame que, arrastrado por los vientos dominantes y la corrientes marinas acabaría por llegar a las costas canarias.

       Efectos tóxicos sobre los organismos expuestos a la contaminación.
Los gases disueltos en el agua marina pueden penetrar en las membranas biológicas de los organismos acuáticos y llegar a ocasionar grandes mortandades, así como efectos subletales en aquellos organismos expuestos a la contaminación que logren sobrevivir.
Además de los hidrocarburos, infinidad de productos químicos tóxicos son vertidos habitualmente desde las plataformas petrolíferas en funcionamiento, que igualmente ocasionan graves daños sobre las distintas formas de vida del mar.

       Contaminación acústica.
El ruido producido en este tipo de actividades, principalmente durante las fases de prospección y extracción de los hidrocarburos, puede provocar una alteración de los patrones de conducta de los organismos acuáticos - especialmente en el caso de los mamíferos marinos (fenómenos de dispersión, separación de crías, alteración de la capacidad de defensa y de obtención de alimento, etc.)-, comprometiendo gravemente su supervivencia y ocasionando una importante pérdida de biodiversidad.

Sobre el lecho marino

       Alteración de las comunidades bentónicas e infauna.
Las fracciones más pesadas de petróleo precipitan y se acumulan en el fondo, formando una capa impermeable que genera unas condiciones de anaerobiosis que provocan la desaparición de la mayoría de las especies bentónicas e infauna que son la base de la vida en el mar.

       Destrucción de hábitats y comunidades biológicas batiales.
Debido al impacto físico sobre el lecho marino.

Sobre la salud

       Hidrocarburos: Algunos de los hidrocarburos presentes en el crudo son de alta toxicidad para el ser humano, siendo especialmente importantes los Hidrocarburos Aromáticos Simples y los Policíclicos (PAHs). Así se pueden citar:
·         el benceno (cancerígeno, irritador de mucosas, depresor)
·         el tolueno (sistema nervioso, debilitamiento, insomnio, fatiga)
·         el xileno (irritación del sistema nervioso, neumonía, insuficiencia renal y hepática)
·         los PAHs (cáncer de piel y pulmón)

       Metales pesados: Entre los más perniciosos destacan:
·         el arsénico (daños en el tracto intestinal y pulmón)
·         el cadmio (cancerígeno, daños renales y hepáticos, hipertensión)
·         el zinc (nauseas, debilitamiento, fatiga)
·         el plomo (insuficiencia renal, afecciones al sistema nervioso, anemia, parálisis)
·         el vanadio (descalcificación ósea, afecciones cardiovasculares)
·         el amianto (cáncer de estómago e hígado)


La llegada de una marea negra a las islas a consecuencia de un vertido accidental, como el recientemente acontecido en el Golfo de Méjico, supondría consecuencias de dimensiones catastróficas para la naturaleza canaria, amén de la contaminación crónica de las aguas y fondos insulares como consecuencia de los habituales vertidos operacionales aparejados a este tipo de actividad industrial (agua producida, fugas y escapes, productos químicos, aguas residuales, etc.). Es necesario recordar que la multinacional petrolera REPSOL-YPF ya ha sido expedientada por el Gobierno en relación a la plataforma petrolífera Casablanca, frente a las costas de Tarragona, siendo numerosos los episodios de contaminación por fugas que se han venido registrado desde su puesta en marcha, algunos de los cuales han llegado a alcanzar las costas peninsulares en plena temporada turística.

En este sentido, cabe resaltar que desde el año 2004 las aguas de Canarias ostentan la declaración de Zona Marítima Especialmente Sensible (ZMES), una figura jurídica otorgada por la Organización Marítima Internacional (OMI) de la que sólo gozan contados lugares del planeta, y que implica el establecimiento de medidas adicionales de protección especial al objeto de preservar sus ecosistemas y biodiversidad, en atención a su importancia por motivos ecológicos, socioeconómicos o científicos reconocidos, y a que su medio ambiente pueda sufrir daños como consecuencia de las actividades marítimas.

Además, de llevarse a cabo las prospecciones y, en su caso, la explotación del yacimiento de hidrocarburos mediante la instalación de plataformas petrolíferas frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, ambas islas declaradas Reserva de Biosfera por la UNESCO, podrían resultar afectados numerosos lugares de destacada importancia biológica y geológica, designados como espacios protegidos con diversas categorías de protección. Entre los que podrían resultar más directamente afectados dada su ubicación, podemos citar los siguientes:

Espacios Naturales incluidos en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos:
Parque natural de las Dunas de Corralejo.
Parque Natural del Islote de Lobos.
Parque Natural de Jandía.
Monumento Natural de los Cuchillos de Vigán.
Sitio de Interés Científico de la Playa del Matorral.



















Reserva Natural Integral de los Islotes.
Parque Natural del Archipiélago Chinijo (que engloba parte de la Reserva Marina de Interés Pesquero de la Graciosa e Islotes del Norte de Lanzarote).
Monumento Natural de Los Ajaches.
Monumento Natural de la Corona.
Sitio de Interés Científico de Los Jameos.

Zonas de Especial Conservación (ZEC):
Islote de Lobos.
Sebadales de Corralejo.
Corralejo.
Pozo Negro.
Playas de Sotavento de Jandía.
La Playa del Matorral.
Jandía.
Sebadales de La Graciosa.
Sebadales de Guasimeta.
Los Islotes.
Archipiélago Chinijo.
La Corona.
Los Jameos.
Cagafrecho.

Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
Pozo Negro
La Playa del Matorral.
Dunas de Corralejo e Isla de Lobos.
Llanos y cuchillos de Antigua.
Jandía.
Islotes del Norte de Lanzarote y Famara.
Los Ajaches.
Llanos de La Corona y Tegala Grande.


Por último, cabe incidir que el área donde el Gobierno planea conceder los permisos para la ejecución de las prospecciones y, en su caso, la futura explotación de hidrocarburos, coincide con una de las áreas más importantes de España en términos de biodiversidad marina, que actualmente está siendo investigada en el marco del proyecto LIFE+ INDEMARES, del que el propio Ministerio de Medio Ambiente es socio junto a otras entidades y organizaciones conservacionistas y de investigación científica de reconocido prestigio, para recabar la información suficiente que permita su designación como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) al amparo de la Directiva europea de Hábitats, y su inclusión en la futura Red Natura 2000 marina de España. La realización de los trabajos exploratorios y la posible instalación de plataformas para la extracción de los hidrocarburos son del todo incompatibles con la conservación de los valores naturales de interés comunitario objeto de protección –hábitats naturales (Anexo I de la Directiva 92/43/CEE) y especies marinas (Anexo II de la Directiva 92/43/CEE–), dadas sus graves repercusiones medioambientales.



 


















3.       Sobre la afección a sectores vitales para la economía de las Islas.

Lanzarote y Fuerteventura, al igual que el resto de Canarias, son islas cuyas economías dependen sustancialmente de un turismo asentado en la calidad de sus aguas y costas y en la riqueza de su patrimonio natural, uno de los más importantes y de mayor biodiversidad de Europa. No en vano, cada año millones de turistas de todo el mundo acuden a las islas para disfrutar de este entorno natural privilegiado, lo que supone la principal fuente de ingresos de esta Comunidad, suponiendo cerca de un 75% del PIB en el caso de Fuerteventura y de Lanzarote.

Por tanto, los trabajos propios de la actividad petrolera, especialmente los referidos a la fase de perforación y explotación del recurso fósil, suponen una grave amenaza no sólo para el exclusivo y vulnerable patrimonio natural canario, también para el sustento de miles de canarios cuyo medio de vida depende directa o indirectamente del sector turismo y pesca.
En este sentido, cabe recordar que ya por el año 2003, la Federación Internacional de Touroperadores (IFTO), que agrupa a la práctica totalidad del sector, solicitó de forma enérgica al Gobierno la paralización inmediata de las prospecciones petrolíferas autorizadas frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, indicando de forma cristalina que los turistas europeos no quieren invertir sus vacaciones en un destino lleno de plataformas y posibles playas contaminadas.

Especialmente en la época de crisis que vivimos, donde la Comunidad Autónoma de Canarias es con creces la que más se ha visto perjudicada, con una tasa de desempleo en alarmante ascenso cifrada en 273.983 de parados, y que afecta ya al 34% de la población en Lanzarote y Fuerteventura, un varapalo del sector turismo supondría en estos momentos una situación de quiebra total para miles de familias que a duras penas logran subsistir gracias a la afluencia de visitantes, en tanto en cuanto Canarias no se verá beneficiada en modo alguno de resultar aprobadas las concesiones para la extracción de hidrocarburos, tal y como en su momento fue reconocido por la propia petrolera.

En lo que a la actividad pesquera respecta, cabe incidir que estudios recientes demuestran  una reducción significativa de las capturas en áreas aledañas a la zona de operación, desapareciendo por completo en torno a un radio de 500 m del pozo de perforación. Las aguas costeras de Fuerteventura y Lanzarote y las comprendidas entre estas islas y el continente africano albergan pesquerías tradicionales de gran importancia para la economía local, que podrían verse seriamente comprometidas en caso de llevarse a cabo las prospecciones para la extracción de hidrocarburos del subsuelo marino.

De prosperar las prospecciones, el sustento de miles de familias canarias que dependen directamente de la pesca y el turismo, la salud de las playas y costas y la exclusiva naturaleza que subyace bajo la superficie marina se verían seriamente comprometidos, dado los graves impactos asociados a este tipo de actividad industrial, especialmente intensos durante la fase de perforación del lecho, con efectos particularmente graves sobre aquellas comunidades de organismos que pueblan los fondos batiales –de vital importancia en el ecosistema y cuya riqueza aún está muy poco estudiada– y sobre gran número de espacios y especies protegidas, como cetáceos, peces e infinidad de invertebrados, de gran importancia ecológica y biogeográfica.  

Por último, y no por ello menos importante, cabe incidir con especial énfasis en la importancia que para Canarias entraña la calidad de las aguas, ya que la mayor parte del agua potable que abastece a la población residente y turística se obtiene a partir de la desalación del agua de mar, por lo que un eventual episodio de contaminación supondría una auténtica catástrofe.

Entre los principales intereses afectados, cabría resaltar por tanto los siguientes:

       La pesca en todas sus variantes.
       Acuicultura y marisqueo.
       Utilización industrial del agua.
       Desalinizadoras (vitales en Canarias para la obtención de agua potable).
       Playas y costas turísticas.
       Marismas y zonas pantanosas de interés ecológico.
       Criaderos y zonas de reproducción y desove.

4. Sobre la incompatibilidad del proyecto con el modelo de desarrollo sostenible por el que apuesta la sociedad Canaria.

La industria petrolera se halla entre las más contaminantes del mundo, resultando la principal causante del cambio climático por emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera debido a la quema continua de combustibles fósiles.

Los trabajos de prospección petrolífera incluyen actividades que llevan aparejado importantes riesgos ambientales, pudiendo incidir negativamente sobre las poblaciones de cetáceos, tortugas, peces e invertebrados que abundan en la zona, así como sobre importantes colonias de coral y demás biocenosis bentónica que habita en el área donde se tiene previsto prospectar.

De llevarse a cabo las prospecciones, que tras los trabajos de sísmica 2D y 3D ya concluidos –y para los que la multinacional petrolera Repsol-YPF no realizó seguimiento alguno del impacto sobre la fauna marina– incluyen la perforación de pozos exploratorios en el subsuelo marino, se abriría la puerta a la explotación futura de hidrocarburos en Canarias mediante la instalación de plataformas petrolíferas frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, una actividad altamente contaminante y de elevado riesgo, del todo incompatible con el modelo de desarrollo sostenible por el que apuesta la inmensa mayoría de la sociedad canaria.
5.       Sobre el amplio rechazo social e institucional que suscitan estos trabajos.

En diciembre de 2001, la multinacional petrolera Repsol-YPF obtuvo autorización del Gobierno español para llevar a cabo nueve estudios de prospección de hidrocarburos frente a la costa este de Lanzarote y Fuerteventura, dentro de un proyecto denominado “Canarias 1 a 9”. El rotundo rechazo que estos trabajos suscitaron desde el inicio entre la mayoría de la población canaria –incluyendo Cabildos y Ayuntamientos de Lanzarote y Fuerteventura– impulsó a la Agrupación Insular del Partido Socialista Canario (PSC-PSOE) y al cabildo de Lanzarote a interponer en marzo de 2003 un recurso Contencioso Administrativo ante el Tribunal Supremo contra el R.D. 1462/2001, de 21 de diciembre, por el que se autorizaba a la compañía Repsol-YPF a perpetrar los referidos estudios exploratorios. Un año más tarde, el Alto Tribunal dictaba Sentencia, resolviendo la anulación parcial de los permisos otorgados –concretamente los concernientes al programa de trabajos previsto para los últimos cuatro años, que ya incluían la perforación de pozos exploratorios en el subsuelo marino a más de 3.500 m de profundidad– por falta de garantías medioambientales, estimando incompleta la documentación aportada inicialmente por la petrolera, que carecía del necesario estudio de impacto ambiental y las medidas de restauración obligatorias al plan de labores propuesto. La respuesta de Repsol-YPF no se hizo esperar, y en mayo de ese mismo año RIPSA (Repsol Investigaciones Petrolíferas S.A.) presentaba ante la

Dirección General de Política Energética y Minas la documentación adicional requerida, a la espera de un nuevo Real Decreto que, de aprobarse en Consejo de Ministros, facultaría a la petrolera a realizar las perforaciones. Esta noticia provocó importantes movilizaciones de protesta, tanto de ciudadanos y colectivos sociales y estatales como de miles de personas que desde distintas partes del globo manifestaron al Presidente del Gobierno español su más absoluto rechazo a los planes de la petrolera en el Archipiélago, mediante el envío de mensajes personalizados a través de las ciberacciones activadas por WWF España y otras organizaciones y colectivos sociales.

La contundente respuesta social obtenida motivó que el anterior Ejecutivo desestimara públicamente la continuación del proyecto, quedando supeditada la autorización de las perforaciones a la existencia de un “amplio consenso social e institucional”.

6.       Sobre las concesiones otorgadas por Marruecos para la explotación de hidrocarburos en áreas cercanas a Canarias.
En fechas recientes, el Gobierno alauita ha concedido a la empresa australiana Tangiers Petroleum Limiteds ocho permisos para la explotación de hidrocarburos en un área de 15.041 km2 frente a la costa atlántica marroquí, entre Ifni y Tarfaya, a escasos 50 km de las costas insulares de Lanzarote y Fuerteventura. Los trabajos autorizados comprenden una campaña de exploración símica 3D y la perforación de pozos exploratorios, previsiblemente a desarrollar durante 2012, cuyos impactos vendrían a sumarse a los propios de otras explotaciones petrolíferas que ya se desarrollan en áreas aledañas, con el consecuente efecto acumulativo de repercusión directa en la calidad de las aguas y biodiversidad marina, tanto marroquí como canaria.

 











Cabe recordar que, dadas las peculiares características climatológicas y oceanográficas que imperan en la Islas, subyugadas bajo el régimen de los vientos alisios y la Corriente del Golfo, amén de ciertos flujos marinos provenientes de la costa africana que mediante una serie de remolinos alcanzan las aguas archipelágicas, cualquier vertido que pudiera producirse en la zona de extracción de Tarfaya acabaría por llegar a la costas de Canarias. Este hecho queda fehacientemente reflejado tras la información recabada por WWF en el transcurso del Operativo ERGOS, un proyecto piloto de lucha contra la contaminación marina por hidrocarburos que en el año 2000 fue activado en el entorno marino de Canarias, y que durante más de dos años realizó un seguimiento por satélite de vertidos deliberados en un ámbito de cerca de 300.000 km2 alrededor del Archipiélago. Fruto de este trabajo se registraron más de 150 vertidos de hidrocarburos en la superficie marina, muchos de ellos al norte de Canarias y en el pasillo marítimo que separa a las Islas del continente africano, una de las vías más transitadas del mundo por embarcaciones petroleras. Estos vertidos son arrastrados por las corrientes marinas y vientos dominantes, y son en gran medida responsables de la contaminación crónica que sufren muchas playas y fondos someros del norte de Canarias con residuos alquitranosos conocidos localmente como “piche”

































En este sentido, los efectos transfronterizos que podrían derivar de una marea negra generada como consecuencia de un vertido accidental en el área de extracción, como el ocurrido recientemente en el Golfo de Méjico, supondrían para Canarias pérdidas y consecuencias de índole catastrófica,  tanto desde el punto de vista ambiental como social y económico. A este respecto cabe sumar la carencia de garantías medioambientales y la falta de medios para afrontar la llegada de una contaminación a gran escala, lo que coloca a las islas en una situación peligrosa y de absoluta indefensión.

Por todo ello, SOLICITAMOS:

1.- Que el Gobierno español desestime de forma definitiva la concesión de permisos para la prospección, explotación y/o conducción de hidrocarburos en aguas canarias.
2.- Que el Gobierno español inicie urgentemente los trámites necesarios para la declaración de las aguas canarias como “Zona Libre de Gas y Petróleo”.