En Fuerteventura afloran vestigios de un poblado aborigen en la Cueva de Villaverde






En Fuerteventura el Ayuntamiento de La Oliva ofrece su apoyo para continuar con las excavaciones en próximas campañas, y así recuperar y poner en valor uno de los yacimientos arqueológicos más interesantes de Canarias. La Dirección General de Patrimonio ha retomado las investigaciones (abandonadas desde los años 80) con el apoyo del Cabildo y el Ayuntamiento


La Oliva, a 12 de octubre de 2018. Una vez culminada la excavación arqueológica en la Cueva de Villaverde, la investigación realizada este verano en este yacimiento descubierto en 1979 ha constatado su relevancia, de manera que Ayuntamiento de La Oliva ha trasladado a los investigadores responsables el interés del gobierno municipal por seguir apoyando el proyecto en próximas fases.



Durante la visita al yacimiento realizada por el alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, la concejala de Cultura, Guacimara González, y el consejero de Cultura, Juan Jiménez, el alcalde y la concejala trasladaron en primer lugar su "agradecimiento a la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Canarias por apostar por recuperar esta investigación", dijo González.



El alcalde Isaí Blanco declaró que "nos encontramos ante una joya del patrimonio cultural del municipio de La Oliva, y también de Fuerteventura y de toda Canarias, que las instituciones tenemos el deber de indagar y divulgar". Es por eso que, según dijo, "desde el Ayuntamiento de La Oliva animamos al Gobierno de Canarias y al Cabildo a continuar impulsando las siguientes fases de la investigación, y estamos dispuestos a colaborar en cualquier medida que nos soliciten".
Tras dos meses de trabajos, la empresa Arenisca Arqueología y Patrimonio ha culminado la fase inicial de este proyecto de investigación y divulgación que ha impulsado el Gobierno de Canarias desde la Dirección General de Patrimonio Cultural, que dirige Miguel Ángel Clavijo, contando con la participación tanto del Cabildo de Fuerteventura, desde el área de Patrimonio Histórico, y con la del Ayuntamiento de La Oliva, propietario del terreno donde se localiza el yacimiento.

Un poblado de entidad

A falta de catalogar y estudiar la gran cantidad de material arqueológico extraído, las primeras hipótesis de los investigadores apuntan a que la Cueva de Villaverde –un tubo volcánico donde en 1979 fue descubierto un singularísimo enterramiento compuesto por los esqueletos de un adulto y un niño dispuesto en una extraña posición sobre la cabeza del hombre- se ratifica como un yacimiento arqueológico de referencia a nivel de Canarias.

La reactivación de la investigación ha puesto de relieve la existencia de estructuras que, con toda probabilidad, tienen continuidad en el área aún no excavada del entorno y en el interior de la cueva. Igualmente, la aparición de grandes cantidades de materiales sugiere que la ocupación de este espacio que se prolongó durante siglos. 

"No hablamos de una cueva ocupada en un momento determinado, sino que estamos ante un poblado, y además probablemente un poblado de mucha entidad. Estuvo ocupando durante un largo periodo de tiempo, y por eso nos puede dar las claves del poblamiento en el norte de Fuerteventura. Puede aportar, a través del estudio de la estratigrafía, importantes descubrimientos para conocer la historia de esta isla", trasladó la arqueóloga y directora del proyecto, Rosa López.

El equipo de Arenisca ha recuperado miles de fragmentos (300 bolsas de material) incluyendo cerámicas, conchas, huesos de animales, "y no sólo de ganado como cabra y oveja, sino también de animales marinos, como peces cetáceos", "grandes cantidades de cenizas que refrendan esta ocupación tan prolongada, útiles de manufactura refinada e incluso elementos decorativos que nos indican una gran complejidad de esta cultura", explicó Derque Castellano, también arqueólogo del equipo.

El de Villaverde es también "el único yacimiento donde han aparecido huesos de foca monje", y en esta segunda excavación también se han encontrado huesos de cerdo, "algo novedoso y muy llamativo. En definitiva, son todo vestigios ilusionantes que nos animan a continuar con los trabajos", valoró la directora de la investigación, Rosa López.

Posible centro de Interpretación

Una de las singularidades de esta fase de la investigación ha sido su vertiente divulgativa. Paralelamente a la realización de los trabajos, el equipo ha venido desarrollando acciones de comunicación, valiéndose de las nuevas tecnologías, y organizando una vez por semana a todos los interesados y dos charlas informativas.

El experto del equipo en este campo es José Juan Torres, de la empresa La Rosera y responsable de marketing cultural en el proyecto, que ha realizado una reconstrucción virtual de la cueva para hacerla visitable por Internet.

También se han utilizado, por parte del equipo topográfico, técnicas de topografía laser y una reconstrucción de cueva en 3D, tomando 360.000 puntos por segundo, con utilización de cámara esférica y otras técnicas, "de modo que los estudios que hacen los científicos puedan ser comprensibles para todo el mundo". El resultado es un centro de interpretación interactivo del proyecto de excavación mediante una vista virtual. Además, la productora local Pastorcillo Films está realizando un vídeo divulgativo recopilando todos los pasos del proceso.

En esta primera fase de la investigación intervienen no sólo expertos en topografía, sino también en geología para la comprobación de la estabilidad del tubo y proponer medidas de conservación, así como en edafología para estudiar la naturaleza y procedencia de los estratos, y una restauradora para analizar los elementos resultantes de la excavación, etapa que comienza a continuación.

Los "yacimientos son espacios muy frágiles, y hay que tener mucho cuidado antes de facilitar la vista del público", planteó Rosa López en una de las charlas. Los objetivos son continuar con las excavaciones, e ir planificando desde ya la posible creación de un centro de interpretación. "Las administraciones debemos prestar más atención a la arqueología como una parte importantísimas de nuestra historia y de nuestro pasado, y que a día de hoy no tiene reflejo en la oferta museística del norte de Fuerteventura", dijo Isaí Blanco, acalde de La Oliva, tras la visita.

Reinventar el yacimiento de la Cueva de Villaverde

Entre los trabajos previstos una vez culminada la excavación, se incluyen nuevas dataciones para el enterramiento descubierto en 1979, "porque se hicieron mediciones entonces sobre carbón, y al ser menos fiables suponemos que pueden no ser correctas". Las dataciones dieron entonces fechas de entre el siglo III y el siglo IX, "pero es necesario repetirlas sobre semillas y restos óseos, pues son mediciones mucho más precisas", explicó la arqueóloga.

Durante las charlas divulgativas, Rosa López relató que con la Cueva de Villaverde "hablamos de un yacimiento reconocido como uno de los más importantes de Canarias por el sector científico, pues se trata de una de las primeras excavaciones sistemáticas y la única de Fuerteventura".

Cabe recordar que fueron dos arqueólogas de la Universidad Autónoma de Madrid, Francisca Hernández y Dolores Sánchez, quienes realizaron las primeras excavaciones entre 1979 y 1983. Sin embargo, al tratarse de una investigación tan antigua, no tiene las garantías que ofrecen las técnicas de hoy en día.

Fue a raíz de unas obras del Consorcio de Aguas realizadas entonces que se descubrió el jameo donde apareció la cueva, y, en su interior, un singular enterramiento, asociado a los antiguos pobladores de la isla, el pueblo Maho. El yacimiento lo integraban los restos de un hombre adulto y un niño 
ocupando una extraña posición sobre su cabeza, además de numerosos utensilios, cerámica, y huesos de animales ahora extintos en Fuerteventura, como es el caso de la foca monje. El enterramiento, que actualmente custodia el Cabildo de Fuerteventura, estuvo expuesto durante mucho tiempo en el Molino de Antigua.

La Cueva de Villaverde se encuentra actualmente en proceso de investigación arqueológica, después de casi 40 años desde su descubrimiento, una iniciativa que impulsa el Gobierno de Canarias, desde la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, y contando con la colaboración del Ayuntamiento de La Oliva. La institución municipal es propietaria del terreno donde está la cueva, declarada BIC junto con todo el entorno de la parcela, que ha contribuido a rehabilitar y acondicionar desde la Concejalía de Obras y Servicios.

Dice López que "la Dirección General supo ver la importancia de este yacimiento, financiarlo y, con el apoyo del Cabildo y el Ayuntamiento, sacar adelante la recuperación de una excavación que se abandonó en 1983 tras los primeros trabajos.

Queda por delante seguir trabajando en el tubo volcánico para asegurar su pervivencia, y, en definitiva, "trabajar entre todos para recuperar la historia y la memoria, el yacimiento, el trabajo de la gente que participó en la primera excavación, y su dignidad...".

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