Dos Escritores Españoles Ee Marruecos y un Invitado Mexicano: Rafael Chirbes, Juan Goytisolo y Carlos Fuentes




(Madrid, 2018), 297 páginas. Editorial Verbum. ISBN: 978-84-9074-759-9.
Ángel Díaz Arenas

Ángel Díaz Arenas nació en Santander (España) en 1937 y es filólogo, lingüista y crítico (semiólogo) literario. Está licenciado en Filología Románica (Historia de la Lengua Española) por la Universidad de Murcia, es Magister Artium en Románicas y Germánicas por la de Múnich, es Doctor en Filología Románica y Filosofía por la de Salzburgo, donde se presentó al concurso de Catedrático Universitario; asimismo tiene el Doctorado en Teoría de la Crítica Literaria por la Universidad de Oviedo. Tiene publicados, en preparación o estudio editorial (aparte de más de un centenar de artículos) treintaitres (33) libros de los que referenciamos los dos último editados:  30) Federico García Lorca vive en su obra: Tres visiones de una vida pretérita, pero de una obra eterna (Vigo, 2018) y el presente, 31) Dos escritores españoles en Marruecos y un invitado mexicano: Rafael Chirbes, Juan Goytisolo y Carlos Fuentes (Madrid, 2018). Al interesado le aconsejamos consultar el “Prólogo” (págs. 13-16) de José Manuel López de Abiada presente en nuestro Gabriel García Márquez: Cien años de eternidad (Humo, papel y ceniza), (Madrid, 2016). Editorial Verbum.
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En este escrito presentamos a los siguientes tres escritores (los tres ya difuntos), Rafael Chirbes, Juan Goytisolo y Carlos Fuente, aprovechando nuestro recuerdo personal y propio, pero sobre todo mostrando cómo estos rezan en el  recuerdo de los medios de comunicación, la crítica y la sociedad lectora, tarea que iniciamos hablando de Rafael Chirbes, del recuerdo personal que de él nos queda, algo de su obra y sobre todo su destino final, sucesores y Fundación, etc. 

Seguimos con otro conocido, Juan Goytisolo, cuya obra siempre hemos leído y admirado, pero por esa razón de escritos tan heterogénos, ambiguos, varios y extraños (veamos ese Makbara con su mensaje de muerte y cementerio), que siempre nos han extrañado y de algún modo frenado. Teníamos proyectado continuar con Jorge Semprún y su obra, pero como ya le hemos tratado repetidas veces y generosamente (véanse nuestros libros «Que nos quiten lo bailado» o bien Fin de ‘El largo viaje’ de Jorge Semprún) hemos decidido continuar y cerrar este escrito con un conocido, amigo y admirador de él, Carlos Fuentes, quien en su  día opinó y escribió agudamente sobre La escritura o la vida: «Como todo gran libro -y La escritura o la vida es uno de los más grandes libros que yo he leído-, éste de Jorge Semprún es un canto a sí mismo y una transgresión revolucionaria de los géneros. Sólo que, en Semprún, los dos motivos se entrecruzan constantemente. 

Canto a su propia gestación como libro, La escritura o la vida se gesta como poema, novela, ensayo, documento, memoria. Cada uno de sus grandes temas -el mal y la muerte, la memoria y la mirada- asume las diversas maneras genéricas para acercarse a la materia misma que da el título al libro. ¿Escribir o vivir?». Sin olvidar el canto que él hace de Semprún en sus Años con Laura Díaz; y también de otro de los tres presentados, Juan Goytisolo, escritor mexicano al que le unió un gran amistad, quien no sólo le invitó a visitarle en su domicilio marroquí, sino que incluso le hospedó en su piso parisino como informan las «Rutas Cervantes: Paris: Instituto Cervantes: Ruta Carlos Fuentes»: «La amistad que hasta la fecha une a los dos escritores propició una estancia de Carlos Fuentes en la rue Poissonnière en 1973, donde, en el departamento prestado por Juan Goytisolo y Monique Lange, prosiguió la redacción de Terra Nostra

Agradecido, expresa su reconocimiento el novelista: a Monique Lange y Juan Goytisolo, por el refugio de la rue Poissonnière, p. 5.» Esto es todo: presentar y hablar de tres conocidos circunstanciados, quienes -señalamos- no fueron nunca nuestros amigos, pero sí nuestros conocidos circunstanciados. Esto es todo: presentación de tres escritos diversos y diferentes que tal vez interesen al curioso lector, poseyendo su lectura la ventaja que pueden leerse y ojearse aisladamente e incluso en el metro, autobús, tranvía y si llega el caso en un vuelo aéreo. Gracias y buena lectura. Ya saben, «Tout est pour le mieux dans le meilleur des mondes possibles», y esto sin Candide y mucho menos su poco cándido Voltaire.


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