La fiebre por los dinosaurios llega a Fuerteventura con espectáculo ‘Jurásico, la isla perdida’



·        La esperada producción para toda la familia se estrena en el Auditorio Insular el día 3 de julio, en dos funciones previstas a las 17.00 y 19.00 horas

29/6/2018.- El Auditorio Insular de Fuerteventura vivirá el próximo día 3 de julio (en dos funciones previstas a las 17.00 y las 19.00 horas) una invasión de dinosaurios con motivo del estreno en la capital majorera del entretenido espectáculo ‘Jurásico, la isla perdida’, cuya gira por Canarias se cierra en Puerto del Rosario.  
El montaje que presenta en España Ymax Producciones y traslada al Archipiélago Acelera Producciones y Makaron, se trata de una completa experiencia teatral para ser disfrutada en familia que aúna, en su hora de duración, una historia en la que se cruza la ecología y el medio ambiente, todo ello apoyado en una seductora pirotecnia escénica en la que no faltan abundantes efectos especiales, visuales y sonoros.
Los dinosaurios de la época Jurásica como el velociraptor, dilophsaurus o el triceratops realizados con diseño australiano, tecnología mecánica china y manipulados por actores, campan por el escenario en ‘Jurásico, la isla perdida’. Algunos de los recreados superan los cinco metros de longitud y pesan 38 kilos) que deambulan por el montaje, están dotados con una tecnología hidráulica, acústica y eléctrica, que hace que sus movimientos corporales, sonidos y desplazamientos, sea lo más parecido a la realidad.
Las entradas ya pueden adquirirse al precio de 15 euros en las páginas de venta online www.entrees.es
La trama del espectáculo se sustenta en el personaje de Paco Cuesta, un intrépido veterinario de especies tropicales, quien es sorprendido durante la presentación del primer laboratorio transgénico para especies grandes por la presencia de la famosa presentadora de televisión Casandra Ramires. Un desafortunado descuido de la periodista libera entonces de sus habitat-jaulas a distintos dinosaurios que invadirán el teatro causando el pavor entre los espectadores, pero también provocando multitud de divertidas escenas y situaciones cómicas en el patio de butacas.
En esa mágica isla cuyo nacimiento comenzó hace más de 200 millones de años tiene lugar una historia donde todo es posible y se hace real con estos animales extinguidos y que vuelven a la vida en este espectáculo gracias al ADN recuperado en un laboratorio.
Con una puesta en escena completamente exótica, los espectadores y espectadoras se ven inmediatamente integrados dentro del show, en las más comunes situaciones que rodean al mundo animal, pero con la particularidad de que los personajes a los que les suceden las aventuras son, a ojos del público, auténticos dinosaurios.
Los peligros acechan en una jungla llena de seres vivos aún por descubrir, mientras se produce el vuelo de una ‘avioneta’ dentro del teatro y el público aprende cómo debe comportarse cuando llegue el instante en el que se producirá el contacto real con los dinosaurios del show.
Accidentes, fallos técnicos, escapadas, tormentas y muchos efectos especiales, transportarán al público a una alucinante aventura llena de ternura que posee el mejor de los finales bajo la copa del árbol de la luz, donde los huevos depositados por los mastodónticos dinosaurios alumbran nuevas criaturas que los peques, finalmente, prefieren cuidar a la vez que guardan el secreto de dónde se encuentra la isla perdida.
Ingeniería compleja
El reparto de artistas cuenta con dos actrices, dos actores, cuatro especialistas y marionetistas y tres técnicos.

Los cuatro especialistas manipulan desde el interior de cada dinosaurio realizado en latex, un complejo sistema hidráulico desde el que controlan los movimientos naturales de su cabeza y cola, la apertura de su boca o la de los ojos. También otro sonoro con el que provocan sus estruendosos rugidos. El diseño de los mismos está realizado por una empresa australiana y la fabricación se llevó a cabo en Guangzhou, uno de los motores del actual poderío industrial chino. La pieza más grande mide cinco metros de largo y tiene dos metros y medio de alto. La estructura de su interior realizada en aluminio ligero cuenta con pequeños monitores de vídeo internos en los que los manipuladores pueden observar el espacio escénico exterior y todo cuanto acontece a su alrededor. Los dinosaurios de ‘Jurásico, la isla perdida’ son piezas sofisticadas que ha diseñado la misma empresa australiana que trae a España el espectáculo ‘Caminando entre dinosaurios’ que más de 9 millones de personas han visto en más de 250 ciudades en todo el mundo. 

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