El estereotipo en el mundo de las escorts



La prostitución es un tema siempre polémico y aquí analizamos el perfil de los clientes, que se escapan de un estereotipo único. 

En un principio, los hombres que acuden a la prostitución parecen encarnar los valores más arcaicos y tradicionales del patriarcado, pero de un tiempo a esta parte, a estos hombres se le han sumado otros que solo quieren tener sexo sin mantener por ello ningún lazo afectivo y hasta los que quieren experimentar y nada más.


El debate sobre la prostitución, el oficio más viejo del mundo a decir de la frase popular, ocupa muchas tesis y tertulias televisivas, mientras que las profesionales del sexo, prostitutas  o escorts, se llamen como se llamen, también crean asociaciones para defender sus derechos y que la prostitución sea legalizada y tenida en cuenta como una profesión más.

Cuando se llevan a cabo ferias o eventos en las que muchos hombres están fuera del hogar, las prostitutas hacen su agosto particular y los buscadores se cargan de mensaje como escorts y putas en Zaragoza. El nombre de la ciudad de Zaragoza como puntilla para buscar qué servicios se ofrecen.

Es imposible determinar un solo perfil de consumidor de prostitución femenina

Con Internet, las prostitutas, pueden ofrecer sus servicios sin tener que recurrir a los periódicos, como se hacía hace unas décadas, aunque en los periódicos se siguen anunciando las que quieren un público más mayor. Se trata de aquellos hombres de avanzada edad que aun no han entrado en la era tecnológica.

Es imposible determinar un solo perfil de consumidor de prostitución femenina. No existe una singularidad que los reúna, puesto que los hombres que van de putas son invisibles, de ahí la dificultad de los sociólogos al tratar de agruparlos.

Estos clientes que cuando viajan buscan escorts en Sevilla o en Madrid, para tener relaciones íntimas con mujeres en la capital, en Sevilla o en cualquier otra capital española con la misma facilidad con la que buscan restaurante no siempre asumen que son consumidores de prostitución. Estos clientes forman parte más de una construcción social que de un prototipo de hombres con problemas que no pueden tener relaciones sexuales con mujeres.

La soledad afectiva y la falta de sexo en el hogar tipifica a un tipo de clientes. Son estos que muchas veces se encuadran en familias donde el sexo es tabú y por tanto hay que hacerlo fuera de casa, o hacerlo fuera de casa sin complejo alguno. También son clientes habituales aquellos que por su timidez, por la imposibilidad de crear lazos con mujeres o por problemas de seguridad personal y complejos, acuden a la prostitución para aliviar su deseo sexual.

Muchos consumidores entienden el sexo que les brindan escorts y prostitutas como una obligación por el hecho de que pagan

Con estas argumentaciones los clientes pueden verse como víctimas, pero esta es una visión falsa, pues normalmente viven instalados en relaciones hipócritas y son poco valientes para deshacerlas. Los consumidores de mercancía son otro tipo de clientes que dicen que un mundo separa a sus pretendidamente sufridas y honestas esposas de las prostitutas. Incapaces de entender que en toda escort hay una persona humana, entienden el sexo que les brindan como una obligación por el hecho de que pagan.

Siguen siendo muy pocos los que tienen relaciones sexuales con prostitutas solo para vivir el sexo, conocerse y conocer el cuerpo femenino. En otro orden de cosas, las prostitutas de alto standing que también hacen las veces de damas de compañía, son las únicas que en un momento dado pueden soñar con dar un vuelco a su historia para pasar a ser Pretty Woman.


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